19 Oct, 2009
Viaje a Japón – El barrio de las geishas de Kanazawa
Posted by: Pau In: Japón|Viaje a Japón ()
Reanudamos el relato de nuestro segundo Viaje a Japón. En el último capítulo nos encontrábamos bajo la lluvia en el precioso pueblo de Shirakawa-gō. Tras recorrer sus calles y casas, tomamos un autobús que nos llevó hasta Kanazawa, en la prefectura de Ishikawa.
Kanazawa es una ciudad de unos 450.000 habitantes con un pasado histórico muy glorioso. En el siglo XV, Kanazawa estuvo bajo el control de un gobierno autónomo budista, un control que acabó con la llegada del poder feudal del clan Maeda. Gracias a estos acontecimientos históricos, la ciudad conserva muchísimos vestigios del pasado que la convierten en un reclamo para los amantes de las historias de geishas y samuráis.
Tras dejar nuestras maletas en el hotel, pillamos un taxi que nos dirigió al precioso Higashi Chaya-Gai o distrito de las geishas. La mayoría de atractivos de Kanazawa están bastante cerca unos de otros, así que sólo tuvimos que pillar el taxi un par de veces y no recuerdo que fueran excesivamente caros.
El Higashi Chaya-Gai es precioso, tanto, que lo visitamos ese día por la noche y al siguiente por la tarde. Se trata de un conjunto de calles peatonales que van serpenteando mientras dibujan un aspecto muy antiguo. Todas las casas son unifamiliares, de madera y con estructuras típicas del periodo Edo.
Cuando llegamos el sol se había puesto y todas las casas tenían los faros encendidos. Hacía un poco de frío y la lluvia era constante. Esto unido a que no había ni un alma, le confería al lugar un ambiente de ultratumba. Repartidos por el distrito de las geishas, hay un montón de pequeños templos, que a esas horas de la noche estaban completamente vacíos. El barrio era como un poblado fantasma sacado del Japón de Miyazaki.
Esa noche nos dedicamos a deambular por las calles y disfrutar de un paseo solitario en un barrio antiguo y silencioso de Japón. Al día siguiente regresamos. No había lluvia, pero sí algo de gente, lo suficiente como par darte cuenta de que aquello era una zona turística, aunque para nada masificada. Con la luz del día, visitamos alguna de las antiguas casas de geishas, entre ellas, la Shima. El barrio es fabuloso, como Gion, pero con menos ajetreo.
Era la primera visita a Kanazawa y estábamos encantados. Visitando sólo un barrio teníamos la sensación de haber estado en una ciudad muy hermosa. Luego descubrimos que el Higashi Chaya-Gai no era ni de lejos la rosa más bella del lugar, y eso son palabras mayores.
Por cierto, ¿sabéis cómo acabamos la noche lluviosa? Un par de ancianitos que casualmente tenían un diminuto puesto de sushi, nos resguardaron de la lluvia. Qué delicia de refugio.






















