Teo i Vero en la Laguna Azul

La Laguna Azul, o Bláa lónið en islandés, es uno de los lugares más turísticos, pero a la vez más reconfortantes de toda Islandia. Se trata de una gigantesca piscina geotermal llena de un agua de un color muy característico proveniente de los manantiales volcánicos.

Está situada a unos 40 minutos de Reikiavik y a sólo 15 de Keflavík, desde donde fuimos nosotros. En realidad, fue uno de los primeros lugares que visitamos en nuestro viaje a Islandia, y diría que fue en el que mejor se lo pasó el pequeño Teo. Le encanta el agua y no le importa pasar su tiempo chapoteando y jugando con el líquido elemento.

Vapor de agua en la Laguna Azul

Todo en la Laguna Azul es bastante espectacular. Para empezar, el paisaje volcánico de la península de Reykjanes que nos acompañó hasta llegar allí. Luego están las enormes columnas de vapor de agua que levanta la central energética de Svartsengi, ubicada junto a la orilla de la Laguna Azul.

Dentro está todo muy preparado para la comodidad y el bienestar de los bañistas. Allí hay toallas, albornoces, amplios vestuarios, cafeterías, restaurantes, tiendas… Todo se controla con una pulserita que te dan al entrar y que te sirve como moneda de pago.

Relax en la Laguna Azul

Tras una duchita y ponerse el traje de baño nos fuimos directos a nadar. Para mí fue el primer baño del verano, ya que no soy muy amante de playas y piscinas. En cambio, Vero y Teo disfrutaron de lo lindo. El agua está caliente, pero enseguida te acostumbras, y viene de maravilla, ya que la temperatura del aire está a unos 15º.

Además de divertida, la Laguna Azul es bastante reconfortante para el cuerpo, pues sus aguas son ricas en barros de sílice, algas y componentes salinos. De hecho, estas aguas tan ricas y los barros que generan tienen su propia marca de belleza y salud. Ya os había dicho que era muy turística.

Bañistas en la Laguna Azul

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Yo, que no soy muy amante de estas cosas, os lo recomiendo encarecidamente. Sólo por el color de las aguas y las columnas de vapor merece la pena visitar la Laguna Azul y hacer unas cuantas fotos. Eso sí, el precio es un poco caro y suele haber bastante gente. Como el horario de apertura es muy amplio, intentad ir pronto o entre semana. Seguro que un bañito relajante os da fuerzas para seguir explorando un país tan fantástico como Islandia.

23 COMENTARIOS

    • Hola Edgard, bienvenido a ‘el Pachinko’.

      Teo tenía entonces nueve meses. Ahora me costa que no dejan entrar a niños menores de 2 años, aunque no entendemos los motivos porque el peque se lo pasó en grande.

  1. @JoCkEy, somos jóvenes y seguro que tienes más oportunidades de visitar la Laguna Azul e Islandia.

    @JR, jejeje

    @El Capitán, hombre, seguro que Estambul mereció mucho la pena.

    @macasol, jo estic viatjant per tota la família 😀

    @fer, he tenido buenos maestros 😉

    @davigimon, mola porque además de las aguas saludables, el color es una pasada.

    @Núria, petons per tu també.

    @neki, nada mal, y eso que yo no soy mucho de agua jejeje

  2. Información Bitacoras.com…

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