
En todas las ciudades hay una guarida donde intelectuales, artistas o escritores se reúnen para charlar, compartir inquietudes culturales y degustar buenos platos alrededor de una mesa. En Barranquilla ese lugar es La Cueva, retiro gastronómico de figuras como el Nobel Gabriel García Márquez, los hermanos José Félix y Alfonso Fuenmayor, Ramón Vinyes, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas, Alejandro Obregón, Orlando Rivera o Julio Mario Santo Domingo, entre otros.
En La Cueva se forjó lo que en los años 40 y 50 del siglo XX se denominó el Grupo de Barranquilla, una cuadrilla de eruditos y amigos cuya obra todavía está muy presente en en el ideario cultural colombiano.

Desafortunadamente no tuvimos ocasión de profundizar más sobre el legado de este clan, ni tampoco de conocer a conciencia la ciudad de Barranquilla. No obstante, durante el viaje a Colombia pudimos degustar la gastronomía de La Cueva y empaparnos de su ambiente bohemio.
El restaurante ha cambiado varias veces de propietarios, pero actualmente está vinculado a la Fundación La Cueva, una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo es fomentar la identidad y estimular a los nuevos talentos de la región Caribe colombiana. El local está repleto de fotos en tamaño real y recuerdos del Grupo de Barranquilla, por lo que no es difícil estar comiendo mientras te mira, por ejemplo, el autor de Cien años de soledad.

















