Ayer estuve todo el día con el Noteca Team en Madrid. Fue una jornada muy agradable con los ingredientes perfectos para elaborar una buena salsa. Una vez terminados los deberes, tuvimos unos minutos de merecido descanso en forma de paseo.
Pese a mis colores futbolísticos, Madrid es una ciudad que me encanta. He estado muchas veces pero muy poco tiempo en cada visita, lo cual es una auténtica lástima porque me parece una ciudad espectacular. En cada viajecito voy descubriendo algo que me fascina y esta vez fue el CaixaForum y el Gran elefante erguido de Miquel Barceló.
Tenía unas ganas increíbles de ver el CaixaForum, me parece un edificio con una personalidad rompedora y muy vanguardista para la zona en la que se encuentra. Es la guinda del pastel o más bien la guindilla.
Además, tuvimos una suerte increíble al toparnos con las maravillas de Miquel Barceló. El Gran elefante erguido hace honor a la fama que precede a Barceló, un artista capaz de sorprender con todo lo que hace. El elefante es brutal, da gusto estar un rato contemplándolo desde todos los ángulos posibles.
Por si esto fuera poco, en la segunda planta del CaixaForum se expone estos días La solitude organisative del propio artista mallorquín. Las pinturas me dejaron con la boca abierta. Las texturas, la profundidad de sus obras, y en el fondo la sencillez. Qué bien compuestos están esos lienzos.
Da gusto pasear por una ciudad así, con tantas posibilidades en todos los sentidos. A todos los que estéis por Madrid no lo dejéis pasar y visitad el Gran elefante erguido y la exposición de Miquel Barceló en el CaixaForum. No os arrepentiréis.



















