Oye, y ¿qué es eso del pachinko?

Pachinko & slot

Una de las preguntas que más me hace la gente es la que da título a este post y a este blog. ¿Qué es el pachinko? Pues bien, después de 18 entradas, creo que ya va siendo hora de explicarlo.

Voy a explicarlo con un símil. El pachinko es a Japón lo que a España es el bingo y las tragaperras. Es, sin duda, una de las aficiones más sórdidas de los japoneses.

Para un occidental es muy complicado el sistema de juego. Tu cambias los yens por bolitas de acero y el objetivo es ir ganando más bolitas. ¿Cómo se ganan? Ni idea. Antiguamente, según me explicó mi profesora de japonés Ikuko, había como una especia de clavos que marcaban el camino de las bolitas. El jugador tenía que conseguir con dos palancas introducirlas en un recipiente.

Hoy en día los pachinkos combinan estas palancas y las bolas con pantallas de luces tipo videojuegos. Yo desde luego invertí mil yenes y fui perdiendo las bolas a una velocidad de vértigo. De vez en cuando la pantalla me presentaba algunas pruebas que evidentemente no supe superar.

Pero lo que más llama la atención del pachinko es el ambiente. Como he dicho antes, el más sórdido de Japón. Humo de cigarrillos, música muy, pero que muy estridente y unos personajes de aúpa. Las grandes ciudades están repletas de pachinkos gigantescos, a veces edificios enteros.

Lo más curioso del tema, es que en teoría, no ganas dinero. Después de acumular montones de bolas, las debes canjear por regalos. El truco está en que estos regalos, debes “venderlos” en la trastienda por dinero.

El pachinko es una cosa muy pero que muy adictiva, de hecho, Ikuko me contó que una madre dejó en el coche a sus hijos mientras ella jugaba al pachinko, y que al volver los encontró muertos de una insolación. Ella dice que esto sucede bastante a menudo.

En fin, que ya sabéis qué es el pachinko. Si por casualidad queréis saber qué gané yo. Esta foto es la prueba. Y sí, llevaba un poco de sake en el cuerpo.

Premio del pachinko, garrapiñadas y barquillos

Linkalicante – lectura recomendada por el pachinko

Después de tantos viajes, hoy os voy a recomendar un blog de mi tierra. Se trata de Linkalicante, una propuesta muy interesante en el que se habla de temáticas tan diversas como el senderismo, el SEO, wordpress o las curiosidades de “la millor terreta del mon” que es como se conoce por estos lares a Alicante.

Uno de los puntos más fuertes de este blog es el senderismo. Fernando, su autor, es un auténtico maestro de la sendas alicantinas. Se nota que habla del tema con mucha pasión y rigor. Casi todos los fines de semana hace una ruta que luego cuenta con mucha precisión.

Otra de las cualidades está directamente relacionada con la anterior: la fotografía. Aunque mucha gente relaciona a Alicante con el sol y la playa, es una de las provincias más montañosas de España. En Linkalicante saben sacarle un excelente resultado a la combinación de mar y montaña con fotos realmente espectaculares. Se nota que le va pillando el tranquillo a esto de la imagen.

Pero Linkalicante es mucho más que sendas y fotos. Los contenidos sobre web 2.0 me han sacado de más de un apuro. Trucos y consejos que me han venido de perlas para montar el pachinko.

Ahh se me olvidaba, esta recomendación es mi regalo de cumpleaños para Fernando. Sí, sí, mañana cumple 29 años. ¡¡¡Felicidades!!!

Podéis ver muy buenas fotos en el Flickr de Linkalicante

Viaje a la India, Nueva Delhi la capital del caos

Jama Masjid

Hace unos días os contaba las primeras impresiones de nuestro viaje a la India, un recorrido apasionante por un país tan fascinante como caótico. Mi intención es describir todo lo que viví por aquellas tierras así que empezaré por la primera etapa: Nueva Delhi.

Templo hinduista en Nueva Delhi

Esta mega-urbe tiene unos 14 millones de habitantes censados, aunque probablemente tenga unos cuantos millones más por ahí desperdigados. Una ciudad ante todo muy pero que muy verde. Según nuestro guía, de las pocas cosas buenas que dejaron los ingleses. Pero Nueva Delhi, como la India en general, nos parecía un auténtico caos.

calles de Nueva Delhi

Las calles están pobremente asfaltadas, gente por todas partes, motos, rickshaws, coches conduciendo por todos los lados, animales, comercios callejeros, pitos, voces… una sinfonía del caos donde nada parece seguir un orden establecido.

Raj Ghat o Tumba de Gandhi

Pero Nueva Delhi, también tiene muchas cosas apasionantes monumentalmente hablando, fruto de su convulsa y rica historia.

Qtub Minar

En primer lugar estuvimos paseando por las callejuelas del Viejo Delhi, torcidas, abarrotadas, sucias, malolientes, aunque a la vez simpáticas, místicas, calurosas y sobre todo sorprendentes. Ríos de gente observándonos con curiosidad y con ganas de hacer negocio. Quizás lo más impactante fue cuando lanzaron literalmente a un hombre sin extremidades para que nos diera lástima y le diéramos una limosna. Mucha gente vive de este modo empujada por las mafias.

Gandhi

Por estas calles, en la zona de Chandni Chowk, descubrimos el Fuerte Rojo, al que no pudimos entrar por la proximidad del Día de la República, y llegamos a la impresionante Jama Masjid o Gran Mezquita. Las mujeres tuvieron que cubrirse y todo el mundo que descalzarse para poder entrar. El guía se vanagloriaba de que India tenía más musulmanes que Pakistán.

Cine de Bollywood

Otros monumentos que admiramos fueron el Raj Ghat o Tumba de Gandhi, el Qutb Minar, la Puerta de la India y un montón de edificios gubernamentales. También pudimos ver la Birla House, donde mataron a Gandhi, y el templo hinduista de Laxmi Narayan donde asistimos a una curiosa ceremonia donde los fieles daban las buenas noches a los dioses.

Nuestros conductores sijs en un puesto callejero de Nueva Delhi

Cosas que recomendaría. Dedicarle varios días a esta ciudad y perder el miedo a la gente. Regatear por todo y pedir el precio antes de comprar nada, aunque sea una botella de agua. Hasta que te acostumbras a esta forma de negocio, pierdes mucho dinero. A mí hubo una señora que me quitó literalmente el dinero de las manos y se fue con una sonrisa.

Puestos callejeros en Nueva Delhi

Los hindúes son muy insistentes a la hora de vender, lo mejor es ignorarles, porque si dices que no interpretan que estás interesado pero a menor precio. En algunos momentos es agobiante, pero en otros maravillosos. No perdáis la paciencia ni los buenos modos.

Peregrinos de Shiva

Otro consejo es beber mucha agua los primeros días hasta que te acostumbras al insoportable calor. Probar la comida local, muy picante pero sabrosa y si te lo puedes permitir alojarte en un buen hotel y disfrutar del lujo oriental. Nosotros nos alojamos por el Taj Palace.

Hanami, una tradición japonesa en Balones

Hanami en Balones

Teniendo un blog con este diseño y sabiendo que Japón y los blogs sobre Japón se han convertido en mi principal afición, no podía dejar de hablar del hanami. Aunque mi hanami es un tanto especial y rural porque lo practico en Balones.

hanami con Balones de fondo

Muchos de vosotros os preguntaréis qué es el hanami y qué es Balones. Hanami significa literalmente “mirar las flores”, una tradición japonesa muy arraigada que consiste en ver flores, principalmente de cerezo. Ahora es la época más extraordinaria para realizar el hanami en Japón, ya que los cerezos están en flor. También es una buena excusa para ir de picnic y charlar o ver a los amigos.

hanami rural en Balones

La otra parte de la ecuación es ¿qué es Balones?. Pues es un pueblo de unos 150 habitantes donde paso parte de los fines de semanas. Está muy cerca de mi ciudad natal, Alcoy, en un entorno rural y rodeado de montañas.

Más hanami en Balones

Sumando mi afición por la cultura japonesa y el tiempo que paso en este pueblo, nace el hanami rural en Balones. Aquí la mayoría de árboles son olivos, almendros y melocotoneros. Ya se que no es lo mismo y que no había mucha gente, pero es lo que hay 🙂

Fantásticas imágenes y más información sobre el hanami en:

Nepal da sus primeros pasos hacia la democracia

Niños nepalíes en la stupa de Bodnath

Como ya sabéis, el verano pasado estuvimos de viaje por India y Nepal. Tras el estrés que nos provocaron algunos momentos en India, sobre todo la salida de Varanasi, llegar a Nepal fue como una burbuja de aire fresco. Ya os contaré en otro momento esas aventura.

Como digo, Nepal nos sorprendió muy gratamente. Es un país todavía mucho más pobre, que India, pero ellos no trataban de esconderlo. Era muy difícil que un nepalí no te dedicara una sonrisa, por muy complicada que fuera su situación económica. La calles estaban muchísimo más limpias que en India, a pesar de que cuando estuvimos había huelga de basureros.

En Nepal tuvimos la suerte de tener un guía maravilloso, que al contrario que el hindú, nos contó lo bueno y lo malo de su país. Anjan Dhungel, que así se llamaba esta gran persona, además de ser nuestro cicerone en Nepal, formaba parte de la ONG SDeWON. Esta asociación ayuda a las mujeres nepalíes y viudas de la guerra salir adelante enseñándoles a hacer manualidades que luego venden para poder educar a sus hijos.

Porque os cuento esto, pues porque resulta que en Nepal había un rey llamado Gyanendra que a pesar de los tiempos en los que vivimos era casi un rey feudal. Pensaba mucho en él y poco en su pueblo. Anjan nos contó que en Nepal se pagaban impuestos, pero que no se construían carreteras, ni infraestructuras, ni la sanidad era pública, ni había educación pública. Este crack de Gyanendra se llevaba casi todo el erario del pueblo nepalí. El genio llegó a rey tras una matanza de toda la familia real nepalí, en la que casualmente él y sus familiares no estaban presentes. Quizás lo recordéis de las noticias.

Ahora su suerte ha cambiado. Tras las presiones de EEUU, India y China, el pueblo de Nepal ha derrocado a su rey y acaba de celebrar elecciones a la Asamblea Constituyente. A pesar de que es un país sin tradición democrática, este puede ser un gran paso para una vida mejor de Nepal.

Más sobre la elecciones de Nepal:

El País

Soitu.es