La fiebre de los souvenirs

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Vero comprando souvenirs en Kathmandú

Uno de los mayores «peligros» para acabar sin blanca durante los viajes son los souvenirs. Cuando ejerces de turista te invade una especie de estado mental en el que te piensas que todo lo que ves son gangas, obras de arte y cosas muy necesarias. Nada más lejos de la realidad.

Por eso, los souvenirs se merecen un apartado especial en las estanterías cajones y armarios. Son el recuerdo de tu insensatez y deben estar siempre presentes para que no lo vuelvas a hacer. Va a ser que no. De hecho, hay algunos souvenirs a los que les acabas cogiendo cariño porque significan algo especial y te recuerdan un gran momento del viaje.

Ayer publiqué esta foto dónde aparecen algunos de los más significativos de nuestros viajes. Enhorabuena josecrem, eres una máquina reconociendo souvenirs.

Souvenirs

De izquierda a derecha:

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– Lo que habéis calificado como una funda de cuero trenzado, lleva en su interior una flauta. Ni Vero, ni yo sabemos tocarla. Fue adquirida en los templos de Angkor en Camboya por un dólar.

– La muñeca Kokeshi fue comprada durante nuestro viaje a Japón, concretamente en una tienda de souvenirs de Omotesando en Tokyo (東京). No recuerdo el precio, pero es uno de nuestros favoritos.

– La pequeña vasija de latón contiene agua del rio Ganges. La compramos de madrugada mientras contemplábamos los ghats de Varanasi. Nos la vendieron en el mismo río, ya que los comerciantes se acercan a tu barca con otras embarcaciones más pequeñas. Creo que pagué entre 100 y 150 rupias, aunque no me hagáis mucho caso.

– Lo del Zippo estaba claro. Fue adquirido en los túneles de Cu Chi de Vietnam. Te los venden como auténticos, pero evidentemente son reproducciones. Nos costaron a 70.000 Dongs la unidad.

– Por último, tenemos el cuenco de meditación. Nos hicimos con él cerca de la stupa de Bodnath en Kathmandú. No recuerdo el precio. En Nepal creen que al frotar el cuenco con esa especie de mortero se emite un sonido que te ayuda en la meditación budista.

Estos son algunos de nuestros souvenirs más representativos. A mí me da por las camisetas y a Vero por los cuadros, láminas, imanes de nevera y cachibaches. ¿Qué souvenir recordais con cariño y cuáles con desdén?

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10 respuesta a La fiebre de los souvenirs

  1. Pau febrero 11, 2009 en 8:28 am #

    @enekochan, me gustó la noticia de Hello Kitty vs Ágatha 😉

    @Javier, ya te digo, lo de las camisetas es obsesivo, ya no me caben en el armario. Lo mismo le pasa a mi nevera y a los imanes 😉

    @JoCkEy, no sabía que habías estado en Escocia, buscaré en tu blog a ver si hay algún post.

    @txema, estás poseído por la fiebre de los souvenirs 🙂

  2. txema febrero 10, 2009 en 6:54 pm #

    ni me digas, que yo compro muchos cachibaches jeje, figuritas de todo tipo, llaveros, etc y otra cosa que me causa problemas, por su peso en el equipaje, es que compro muchos libros a donde voy

    saludos

  3. JoCkEy febrero 10, 2009 en 11:48 am #

    Sin duda a lo que mas cariño le tengo es a las kokeshi que compre en Japón y una figura de cerámica del monstruo del lago ness muy original.

    Saludos!

  4. Javier Sampedro febrero 10, 2009 en 9:35 am #

    Pues aunque no llegue a tiempo para participar en el concurso, igual hubiera sacado 3 de 5, jeje.

    De lo que mas me gusta llevar a la familia son imanes para la nevera, o alguna otra chorradita asi que vea mona. Camisetas tengo unas cuantas de mis viajes asiaticos, jeje, coincidimos 🙂

    Saludos.

  5. enekochan febrero 10, 2009 en 8:41 am #

    Yo solo conocía la muñeca kokeshi.

    ¡Gracias por el meneo! 😉

  6. Pau febrero 10, 2009 en 8:16 am #

    @josecrem, muy buenas las deducciones y muy bueno tu nuevo blog. Lástima que tenga alergia a los gatos 😉

    @Minerva, yo también tengo postales de casi todos nuestros viajes, eso sí no tengo ni idea de por dónde paran 😉

    @xonmao, muy bueno lo del agua de Olimpia. Dudo que en ese frasquito quede agua del Ganges y en cualquier caso, espero que no salga nunca 🙂

  7. xonmao febrero 10, 2009 en 7:57 am #

    Yo entre otros me traje muy orgulloso una botella (lanjarón) con agua de Olimpia, tuve que cargarla durante semanas y luego en el avión, lo que acrecentaba su valor (para mi claro) pero cual fue mi sorpresa al cabo del tiempo cuando me di cuenta que de tenerla estancada había traído «amiguitos griegos» con ella.
    A estas alturas ya no puedo decir que sea agua, pero me da pena tirarla, como es un souvenir…

  8. Minerva febrero 9, 2009 en 11:04 pm #

    Me encantan los souvenirs! Claro que los míos no son de sitios tan exóticos como los tuyos 😉 Tengo uno de cada ciudad costera valenciana que he visitado, y creedme que son muchas. También otros más curiosos como el clásico autobús de dos pisos de Londres. Pero mi gran fetiche de los viajes son las POSTALES, tengo un par de cada sitio y es una pena porque empecé a recopilarlas tarde, pero más vale tarde que nunca. Tengo una pared del armario llena, llena.

    A cuidarse!

  9. josecrem febrero 9, 2009 en 10:39 pm #

    Por cierto, pa próxima, la contestará willifoc.

  10. josecrem febrero 9, 2009 en 10:37 pm #

    Ja ja ja… menuda potra tengo…
    Solo tenía claro lo del Zippo (se lee) y lo de la muñeca, lo demás a boleo (intentando ser lógico, claro).
    Pero así soy yo, los test de elección múltiple los saco casi perfectos aunque no tenga ni idea.
    ¡Pon más de éstos!

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