Viajeros y padres, somos las dos cosas. Si lees el blog desde hace tiempo ya sabes que viajamos con Teo y Oriol desde que son bebés. Es algo que nos encanta hacer y que nos enriquece a toda la familia: vivimos juntos nuevas experiencias, descubrimos gente y lugares maravillosos, ¡conocemos mundo en familia! Y como antes que viajeros somos padres, nuestra prioridad es sentir que nuestros hijos estás protegidos. ¿Cómo? Con un buen seguro de vida, en nuestro caso el de IATI que es nuestra hada madrina, nuestro ángel de la guarda durante los viajes y la compañía de seguros con la que viajamos siempre.

Y tú dirás: ¿pero no es suficiente ya con el seguro de viaje que tenemos contratado para toda la familia? Para los que estamos deseando que lleguen las vacaciones, o aquellos cuatro días de fiesta, para salir corriendo a cualquier sitio, está claro que el seguro de viaje es imprescindible. Pero ¿y el tiempo que no estás viajando? Nosotros tenemos que trabajar, los niños van al cole… nos movemos mucho, pero también tenemos nuestro hogar y nuestra rutina. Y queremos llegar a viejecitos con nuestro día a día y con nuestras salidas, pero como no sabemos qué nos depara el futuro, nosotros preferimos tener la tranquilidad de que, si algún día nos pasa algo a alguno de los dos, la familia podrá seguir adelante con su vida. Queremos que Teo y Oriol sigan siendo unos niños curiosos y aventureros, que sigan planeando viajes, y también que sigan con sus estudios y con el nivel de vida que tienen ahora. Queremos para ellos lo mejor, ¡igual que todos los padres para sus hijos!

¿Qué es y para qué sirve un seguro de vida?

Si nunca hasta ahora has pensado en asegurar tu futuro o el de tu familia, es posible que no tengas una idea muy clara de qué es un seguro de vida. Pues bien: igual que un seguro de coche te paga la factura del taller cuando tienes un accidente, o un seguro de hogar se ocupa de la reparación de los desperfectos cuando una subida de tensión eléctrica, por ejemplo, te estropea un electrodoméstico, el seguro de vida te cubre económicamente en caso de que uno de los dos fallezca o quede incapacitado para volver a trabajar. Es duro ponerse a pensar en ello, pero mejor ser precavidos que luego lamentarse.

En el primer caso, tus herederos -normalmente tu pareja y tus hijos- tendrían que asumir las deudas que hayas dejado, como la hipoteca, algún crédito o cualquier cosa que estuvieras pagando a plazos. En el segundo, ¿crees que podrías vivir y seguir manteniendo a los que dependen de ti con la pensión que te quedaría?

¡No nos pongamos nerviosos! Justamente para eso sirven los seguros de vida: para que los beneficiarios de tu póliza, es decir, las personas que tú has designado para cobrar el seguro, no tengan que preocuparse por el dinero y los gastos.

Te pongo el ejemplo de los seguros de vida IATI, que conocemos bien: si contratas una de sus pólizas puedes tener una cobertura de hasta 200.000 euros. No está nada mal saber que si a ti te pasa algo tus hijos tendrán ese colchón, ¿verdad?

Tienes diferentes opciones, para que puedas contratar el capital que más te convenga, y muchos otros servicios gratuitos que no todos te dan pero que son muy interesantes y hay que valorar cuando vayas a contratar tu seguro de vida:

  • Asesoramiento en caso de discapacidad: para las personas que, tras un accidente o una enfermedad, quedan con alguna discapacidad. Es una ayuda que les va muy bien para seguir realizando las actividades diarias y que mejora mucho su calidad de vida.
  • Asesoramiento psicológico: para que los que quedan cuenten con el apoyo de un profesional que les acompañe y les ayude a superar el mal trago.
  • Anticipo de capital: para hacer frente a los gastos del funeral, muy de agradecer en esos momentos tan duros, en los que además te ves obligado a desembolsar un dineral.
  • Anticipo para impuestos: ¿sabes que hay que pagar el impuesto de sucesiones antes de poder cobrar el dinero del seguro? Está estipulado por ley, así que no hay más remedio que hacerlo así. En IATI son conscientes del problema que este gasto puede suponer, por eso te adelantan una parte de lo que vas a cobrar.

Para todo esto sirve tener un seguro de vida.

Cómo escoger el mejor seguro de vida

Si te has decidido, como nosotros, a contratar un buen seguro de vida, deberás preguntar aquí y allí para saber cuál es el que más te conviene. No todas las aseguradoras te ofrecen pólizas a tu medida y a la de tu familia, por eso hay que informarse bien. Te explico cuáles son los 4 puntos principales que nosotros valoramos antes de contratar nuestro actual seguro de vida:

  1. El capital que te recomiendan asegurar: en algunos sitios te dicen que debes asegurar cantidades desorbitadas. ¡Cuidado con pasarse! Es posible que te estén ofreciendo coberturas que no necesitas. Otras aseguradoras te proponen que asegures una cantidad mucho más pequeña. Ojo también con estos, algunos lo hacen para engancharte con un seguro que te va a salir muy barato pero que de poco te va a servir en caso de tener que utilizarlo. Lo que recomiendan los expertos es que el capital que contrates en tu seguro de vida sea más o menos tres veces tus ingresos anuales brutos. Con esta cantidad, te aseguras de contar con el respaldo económico suficiente ante cualquier imprevisto.
  2. Quién te da más confianza: este punto está muy relacionado con el anterior. ¿De quién te fías más, de quien te intenta colocar su producto sea como sea o del profesional que te propone el más conveniente para ti? Un dato interesante: en nuestra búsqueda de la mejor aseguradora descubrimos que los seguros de vida que se contratan con el banco salen de media un 50% más caros que los de las corredurías especializadas. A nosotros nos pareció un poco sospechoso ¡y nos decidimos por nuestra correduría de confianza, claro! Ya nos pueden insistir los del banco todo lo que quieran…
  3. Los trámites y el papeleo: no queríamos firmar 2.000 papeles, ni tener que ir los dos a las oficinas de la aseguradora un montón de veces, ni tener que perder tiempo y horas de trabajo para hacer todas esas engorrosas pruebas médicas que nos pedían en algunos sitios. Por suerte, en IATI nos daban la opción de contratar el seguro de vida online, sin llamadas ni trámites innecesarios, sin pruebas médicas. Entramos en su web, calculamos lo que nos costaría con el simulador de precios, respondimos un sencillo cuestionario de 3 preguntas para informar de nuestro estado de salud ¡y en 3 minutos estaba todo hecho! Las cosas, como nos gustan a nosotros: directas, sencillas y transparentes.
  4. ¿Qué edad tienes? Hay quien cree que el cliente típico de seguro de vida es una persona de mediana edad. Pero también hay muchos jóvenes que deciden contratar uno, míranos a nosotros. Al recabar la información que necesitábamos nos enteramos de que si contratas un seguro de vida de joven pagas una cuota mucho más reducida. Es una gran ventaja. El seguro de vida se tiene que adaptar a ti y a tus circunstancias, y no al revés.

Por qué contratamos nuestro seguro de vida con IATI

Conocimos al equipo de IATI cuando todavía no estaban Teo y Oriol en nuestras vidas. Como los dos éramos unos enamorados de los viajes y enseguida empezamos a viajar juntos, buscamos una correduría de seguros que nos ofreciese la mejor protección cuando estábamos de ruta por el mundo. En nuestras búsquedas ¡IATI salía por todas partes!

Información clara y concisa sobre sus seguros de viajes, fácil acceso a ellos por su amplia presencia en internet y en redes sociales, y muchos, muchos comentarios positivos y recomendaciones de otros viajeros.

Después de comparar prestaciones y precios, acabamos de decidirnos: viajaríamos con los seguros de viaje IATI. Y como hemos podido comprobar que la decisión fue acertada y que siempre responden, cuando llegaron los niños y pensamos en contratar un seguro de vida lo tuvimos claro: tenía que ser también con ellos. Nos conocemos en persona, y no podemos decir de ellos más que son tan buena gente como grandes profesionales. Nos pusimos en sus manos y enseguida nos asesoraron sobre el mejor seguro en nuestro caso.

La opción que más nos convenía era el IATI Vida Familiar e Hipotecas, un seguro de vida barato que nos garantiza que Teo y Oriol estarán cubiertos si a su madre o a mí (¡o a los dos!) nos pasa algo. ¿No te gustaría que si un día no estuvieras tus hijos no tuvieran que preocuparse de pagar la hipoteca de vuestro hogar? ¿O que no se vieran forzados a abandonar los estudios en la adolescencia porque necesitan ponerse a trabajar para ganar dinero? ¡Pues nosotros lo mismo! Por eso escogimos IATI.

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