Por historia y ubicación el barrio de Bryggen en Bergen debería evocar antiguas epopeyas de vikingos o historias de austeros comerciantes de la Liga Hanseática. Sin embargo, sus viejos edificios de madera y su cercanía al mar me transportaron a las primeras páginas de La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson.
Me imaginaba al pequeño Jim Hawkins mirando por aquellos vetustos ventanales y esperando a que su aburrida vida se animara con las aventuras de los marineros que se acercaban a la taberna. Quizás dejé volar demasiado mi imaginación, pero el graznido de las gaviotas, el aroma marinero y los pasos de los turistas contra la madera me condujeron a aquella vieja novela de piratas.
No sé que me llevaría a aquella absurda asociación de ideas, lo que sí es cierto, es que el barrio de Bryggen en Bergen es uno de los cascos antiguos más hermosos del norte de Europa y una visita imprescindible para cualquiera que emprenda un viaje a Noruega.
Por un lado tiene ese ambiente portuario tan especial, y por otro la pulcritud de las ciudades escandinavas. Se trata de una zona medieval Patrimonio de la Humanidad que está perfectamente diseñada para provocar la admiración en los centenares de turistas que descienden cada día de los cruceros.
Bryggen es la postal perfecta. Sus casas de madera pintadas con vivos colores, sus estrechas callejuelas y sus coquetas tiendas están diseñadas para que el viajero se lleve un fantástico recuerdo de Noruega.
En la fachada del puerto todo es hermoso, y en la parte trasera son callejones de madera y piedra magníficamente conservados que hacen sentir al turista como un viajero del tiempo. Aunque es muy pequeño, resulta interesante perderse entre las callejuelas y encontrar alguna tienda o restaurante delicioso.
Una excelente ventana al pasado es el Museo Hanseático, conservado a las mil maravillas y que nos permite ver cómo se vivía hace siglos en Bergen. El sonido de los suelos de madera crujiendo es de esos que se recuerdan toda la vida.
Sin embargo, y pese a su rico pasado, el barrio de Bryggen en Bergen tiene una personalidad propia en la era actual. Es una zona vital, repleta de terrazas y comercios, con decenas de personas paseando ante sus casas y disfrutando de la gastronomía de Noruega.
Es esa fusión entre lo antiguo y lo contemporáneo lo que hace tan especial al barrio de Bryggen en Bergen. Belleza de antaño que ha sabido mantenerse como el principal icono de esta coqueta ciudad.















Como molan las casas
Mucho, parecen sacadas de una novela o un cuadro
Me encantó Bergen y sobretodo el barri de Brygen, una maravilla!
Es uno de los lugares más bonitos del norte de Europa. Está muy bien conservado.
Esos colores tan vivos que tienen las casas, le dan una personalidad y una marca de distinción especial a Bergen
Aunque Teo con lo que parece que más se entretiene es con las palomas
Saludos!!!
Jejejeje a Teo le encanta perseguir palomas, es una de sus diversiones favoritas
A mi me encanto Bergen, es súper bonito.
Bienvenida a ‘el pachinko’ y gracias por tus palabras. Efectivamente es una ciudad fantástica.
Qué bonito, me habían hablado mucho de Bergen pero lo imaginaba así. Me recuerdan por los colores a las casas islandesas pero esto es precioso.
Jejejeje sí que le tienen un aire a las casas que se pueden ver en la zona del lago Tjörn en Reykjavík, pero aquí están más juntas y tienen más historia.
Qué bonito… parece de cuento
Y las asociaciones de ideas absurdas…. ¡son las mejores!
Un abrazo!
Jejejeje bueno al menos son divertidas
Hasta ahora todo lo que has puesto de Noruega me encanta!!! Pero que país mas bonito, la leche!!!
Es fantástico, además de bonito es muy tranquilo.
No es una asociación de ideas tan extraña Pau, Bergen huele a mar como pocas ciudades grandes de Europa. Y el mar al fin y al cabo es el hogar de los piratas
Sin duda, eso fue lo que me llevó a pensar en aquel barrio como cueva de piratas
Super chulas las fotos! Por cierto, hacía frío o calor? Hay gente con gabardinas y de repente otros van con manga corta!!!
Bienvenida a ‘el pachinko’ y gracias por tus palabras. Hacía una temperatura muy agradable. Nosotros íbamos en manga corta y con una chaquetilla tipo chandal. Las gabardinas son por la lluvia, pues Bergen es una ciudad muy lluviosa.