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Viaje a Islandia – En la carretera

Carreteras islandesas

Nuestro viaje a Islandia estuvo marcado por muchas horas de carretera y manta. Se trata de un país que nos fascinó por muchos motivos, aunque la mejor forma de cubrir sus largas distancias es en coche, más si vas con un bebé.

Ovejas en las carreteras de Islandia

Las carreteras en Islandia no estarían entre las mejores del mundo. En el mejor de los casos están asfaltadas. Además, no es nada complicado cruzarte con una oveja, caballo o vaca que pueden darte algún sustito o acabar debajo del radiador del coche.

Carreteras de Islandia y campos de lava

No obstante, las carreteras islandesas tienen a su favor que el tráfico es prácticamente nulo si exceptuamos las cercanías a Reykjavík. Los accidentes mortales son casi testimoniales. Podríamos decir que pese a su estado son muy, muy seguras.

Acercándonos a Jökulsárlón

Por todos estos motivos, alquilar un coche en Islandia sale bastante caro. Por si esto fuera poco, para acceder a las zonas más fascinantes del país tendréis que alquilar un vehículo con tracción a las cuatro ruedas, lo que incrementa el precio más todavía.

Nubes y paisajes de Islandia

Nosotros siempre tenemos el handicap de los coches en todos nuestros viajes. Los que nos conocen saben que yo no conduzco y a Vero no le apasiona la idea de coger el coche en el extranjero. En Islandia decidimos alquilar un coche con conductor a Boreal Travel. Os aseguro que mereció mucho la pena e hicimos muy buenas tintas con ellos.

Carreteras de Islandia

Independientemente de que alquiléis un coche, con o sin conductor, vayáis en bici o a dedo, lo mejor de las carreteras islandesas son los fascinantes paisajes y la variedad de colores y texturas que podréis apreciar. Todas las fotos que veis en este post están tomadas en mitad de la carretera. El escasísimo tráfico te permite pararte a un lado de la carretera y tomar fotos tranquilamente. Si os gusta conducir Islandia es vuestro país.

Lava

Lava

Pues ya está aquí nuestro deseado viernes, el comienzo de otro puente para muchos. Este mes de abril ha estado plagado de días festivos, así que vamos a invitaros a una de nuestras tradicionales cervezas del mundo, hoy una islandesa.

La cerveza de hoy se llama Lava y está producida en la localidad de Selfoss por Olvisholt Brugghus. Es la misma productora que fabrica la Skjálfti, de la que ya os hablé en otra ocasión.

Con un nombre tan islandés como Lava tenía que tratarse de una cerveza negra. Particularmente cuando la cerveza es tan tostada no me acaba de gustar. No sou un apasionado del café y en mi opinión el sabor se asemeja mucho, aunque se trate de maltas muy intensas.

Por contra, la Lava tiene otras ventajas, ya que es una cerveza ecológica que sólo se produce desde hace poco en una granja situada en el sur de Islandia. Compramos la Lava en la licorería Vínbúðin que había al lado de una gasolinera cerca de Selfoss.

Como hemos dicho, el sabor de la Lava es muy intenso, tiene mucha personalidad y amargura. Además, debemos sumar una graduación bastante alta para ser una cerveza, ya que tiene 9,4% de alcohol.

Con un trago de fuego, digo de Lava, os deseo a todo qué paséis un buen fin de semana. Nos leemos el próximo lunes.

 

Viaje a Islandia – Perlan en Reykjavík

Perlan en Reykjavík

Perlan en Reykjavík no hace referencia a la mítica marca de detergente para lavar ropa delicada, sino a un singular edificio que según los islandeses se asemeja a una perla, de ahí el nombre. Lo escuchamos varias veces durante nuestro viaje a Islandia.

La perla está ubicada en una pequeña colina llamada Öskjuhlíð. Quizás esté un poco alejado del centro de Reykjavík, pero de nuestro hotel estaba relativamente cerca, así que una mañana que no teníamos muy claro hacia donde tirar nos pusimos a andar hacia allí sin demasiadas expectativas y con lo puesto. Fue totalmente espontáneo e imprevisto, pese a que el cielo nos amenazaba con la lluvia.

Perlan en Reykjavík desde lejos

La zona de acceso a la colina consta de los típicos caminos rodeados de vegetación donde algunos intrépidos se dedican a correr cuesta arriba. Nosotros íbamos con el carro de Teo, así que nuestra marcha era más bien pausada. El paseo de ida fue de lo más agradable.

Por lo visto la colina de Öskjuhlíð fue utilizada como base por los británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra fue sometida a un proceso de reforestación que le ha otorgado su aspecto actual. Un magnífico lugar para otear el horizonte.

Estructura del edificio Perlan en Reykjavík

En la cima de la colina está Perlan. Se trata de un edificio de aspecto bastante peculiar. No sé porque me recuerda a los de Bola de Drac. Será el otaku que llevo dentro. Está construido con unos depósitos gigantescos que acumulan hasta 4.000 litros de agua caliente que luego se distribuyen por Reykjavík. Si salís a dar una vuelta por Islandia veréis las grandes tuberías que llevan el agua a las ciudades desde las plantas geotermales.

En la perla poca cosa hay para ver además del edificio y el mirador que te ofrece unas espléndidas vistas de Reykjavík y su bahía. Era donde más gente había, aunque tampoco estaba masificado.

Dansleikur/Dance de Þorbjörg Guðrún Pálsdóttir

Antes de entrar me llamó poderosamente la atención esta escultura que simula una banda de música. Me encantó. Es obra de la escultora Þorbjörg Guðrún Pálsdóttir y lleva por título Dansleikur/Dance.

En el edificio se puede visitar el Museo de las Sagas, una especie de sala en la que se exponen muñecos de cera donde se recrean algunos de los personajes de la literatura islandesa y escenas de la Edad Media. Nosotros íbamos con lo puesto, así que ni compramos la entrada.

Vero, Teo y Pau en el reflejo de la perla

También es curioso el restaurante giratorio que abre por la tarde para cenar mientras ves lo mejor de la capital islandesa. Nos dijeron que era muy bueno, aunque también de los más caros de Reykjavík.

Cuando decidimos volver al hotel unos nubarrones nos metieron algo de prisa en el descenso con sus descargas de agua. El tiempo en Islandia es así de imprevisible. Sin embargo, no nos importó demasiado, pues ya habíamos visto lo más interesante de aquel edificio sacado de una serie de dibujos animados japonesa.

Viaje a Islandia – El lago Tjörn de Reykjavík

Estatua en el lago Tjörn de Reykjavík

Podríamos decir que el lago Tjörn de Reykjavík fue nuestro primer contacto con el tranquilo ritmo de vida adoptado por los ciudadanos de la capital de Islandia. Está ubicado en el corazón del casco antiguo y estaba a medio camino entre nuestro hotel y el puerto, por lo que pasamos por allí varias veces.

Más que de un lago podríamos hablar de un estanque urbano. Su historia tiene una importancia capital para los islandeses, pues fue el lugar donde desembarcaron los primeros colonos en el siglo IX, liderados por Ingólfur Arnason.

Los patos del lago Tjörn de Reykjavík

Allí nos dimos cuenta de que gente, lo que se dice gente, no veríamos mucha en Islandia. Es el punto más céntrico de la capital del país y se respiraba tranquilidad por los cuatro costados. Y eso que era el mes de agosto, en el que mejor tiempo hace en Reykjavík.

El lago Tjörn de Reykjavík es el lugar perfecto para pegar un tranquilo paseo, tumbarte un rato a la bartola sobre el césped o jugar con los niños sin temor a nada. Sosiego sin ningún tipo de preocupación más que darle de comer a los patos. Por eso la zona estaba frecuentada sobre todo por familias enteras disfrutando del buen tiempo sin agobios. Un lugar perfecto para nosotros que íbamos con un bebé de ocho meses. Me imagino que en invierno será muy distinto.

El lago Tjörn de Reykjavík

En Tjörn es precioso contemplar las tradicionales casas de colores reflejadas sobre sus aguas y algunos de los peculiares edificios de la zona. El más representativo es esta iglesia protestante que veis en la imagen y cuyo nombre no recuerdo. Justo al lado está ubicada la galería nacional de arte de Islandia, a la que fuimos días después.

Otro edificio popular emplazado junto al Tjorn es el Ráðhúsið o ayuntamiento, que sólo visitamos por fuera y que no es gran cosa pese a ser el más importante del país.

El Ráðhúsið visto desde el lago Tjörn de Reykjavík

Además de pasear, charlar y disfrutar de la tranquilidad de sus aguas y parques, el lago Tjörn de Reykjavík es célebre por las cerca de 40 aves distintas que reposan sobre sus aguas, aunque para los no iniciados seguramente que los patos son los que más nos llaman la atención. Al menos a Teo le sucedió así.

Grandes espacios, agua, aves, tranquilidad, eso es calidad de vida, una sensación que nunca nos abandonó durante todo nuestro viaje a Islandia.

Viaje a Islandia – La Hallgrímskirkja de Reykjavík

La Hallgrímskirkja de Reykjavík

Si ayer hablabamos del pedazo HSBC Main Building de Norman Foster en Hong Kong, hoy toca contemplar otra construcción descomunal, aunque muy distinta. Se trata de la Hallgrímskirkja de Reykjavík, una iglesia muy peculiar que visitamos durante nuestro pasado viaje a Islandia.

La Hallgrímskirkja nos llamó la atención desde que pusimos el primer pie en Reykjavík. A pesar de que nuestro hotel está a cierta distancia de la iglesia, su imponente torre principal se ve prácticamente desde cualquier punto de la ciudad. Puede ser una buena referencia para orientarse, pero su enorme tamaño es un tanto confuso para medir distancias.

Contemplando la Hallgrímskirkja de Reykjavík

No obstante, llegamos a ella casi sin darnos cuenta. Estábamos viendo las peculiares tiendas de la empinada Skólavörðustígur, justo en el corazón de la zona comercial de Reykjavík, y de sopetón nos topamos con la Hallgrímskirkja. Una vez allí me patee toda la plaza para verla y fotografiarla desde diferentes perspectivas.

El edificio es muy mastodóntico y destaca sobre todo por fuera y por su arriesgado diseño, pues no deja de ser una construcción religiosa. El templo debe su nombre al reverendo Hallgrímur Pétursson.

Hallgrímskirkja y Leifur Eriksson en Reykjavík

La Hallgrímskirkja empezó a construirse en los años 40, aunque no fue terminada hasta pasados 30 años. Está diseñada por el arquitecto islandés Guðjón Samúelsson.

Por fuera es muy espectacular, aunque en su interior es bastante sobria. Quizás el órgano y las arcadas de mármol fue lo que más nos llamó la atención.

Órgano de la Hallgrímskirkja de Reykjavík

Lo mejor del interior fue, sin duda, subir los 75 metros del campanario para poder disfrutar de unas increíbles vistas panorámicas de Reykjavík. La entrada al campanario es de pago, aunque no recuerdo exactamente la cantidad. El precio es simbólico si lo comparamos con las vistas.

Vistas de de Reykjavík desde la Hallgrímskirkja

La Hallgrímskirkja de Reykjavík está abierta de 9:00 a 18:00 horas en verano, y pese a su espectacularidad, tampoco estaba demasiado masificada, así que preparad la cámara y disfrutad de las vistas. Es sin duda, otro lugar insólito de Islandia, aunque esta vez ha sido construido por la mano del hombre. ¿A qué os recuerda esta gigantesca iglesia luterana?