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Viaje a Islandia – Vík y los tres trolls gigantes

Vík

En el pasado viaje a Islandia también hubo ocasión de pasar por algún lugar mitológico. Es el caso de Vík y la célebre imagen de sus tres trolls gigantes de roca. Estas magníficas protuberancias sobresalen del agua del mar y alcanzan los 66 metros en su punto más álgido.

A Vík llegamos por carretera desde Skógafoss. Tras la visita a varias cataratas, llegaba la hora de cambiar de tercio y el turno de contemplar una de las preciosas playas de arena y roca negra con las que cuenta el país.

Las playas de arena negra de Vík

Vík tiene dos curiosidades sobre el conjunto de Islandia. Por una parte, es la población que queda más al sur de la isla, y por otra, es la más lluviosa del país. Afortunadamente, nosotros disfrutamos de un día magnífico de playa, aunque no fuimos tan locos como para bañarnos en el gélido mar del Norte.

Una tercera curiosidad de Vík, es que pese a ser una ciudad costera no tiene puerto, por lo que sus cerca de 500 habitantes no se buscan la vida en el mar, sino que se han tenido que dedicar principalmente al comercio.

Los trolls de Vík

Como siempre, nos estamos yendo un poco de las ramas, ya que el propósito de este post es hablar de los tres trolls gigantes o como dirían los lugareños, los Reynisdrangur. Las tres rocas monolíticas, junto al acantilado y la playa, configuran una imagen preciosa, que sin duda, ha sido utilizada como reclamo turístico en muchos de los libros y catálogos de Islandia. A nosotros nos pareció una maravilla, un paisaje costero muy distinto a todo lo que habíamos visto hasta el momento en Islandia.

Los geólogos os dirían que estos tres salientes son formaciones rocosas originadas por la erosión del fuerte oleaje del mar del Norte. Sin embargo, los lugareños os hablarán de la mitología escandinava pues los trolls eran personajes que se convertían en piedra cuando les daba el sol.

Los tres trolls de Vík vistos desde Dyrhólaey

Mitologías y supercherías a parte, a nosotros nos pereció una de las imágenes más bellas del viaje. Lástima que no tuviéramos tiempo para visitarlo en una puesta de sol o en un amanecer. Nos conformamos con verlo a plena luz del día, pero fue suficiente para descubrir otra imagen completamente distinta de Islandia. Menuda colección de paisajes que nos hemos traído a casa.

Viking

Viking

¡Por fin es viernes! Hoy tenemos mucho que celebrar como, por ejemplo, que ha sido el primer día de guardería de Teo y lo ha superado con muy buena nota. Como manda la tradición pachinkera, vamos a festejar la llegada del fin de semana con una de nuestras clásicas cervezas del mundo.

La cerveza de hoy se llama Viking, es islandesa y viene con dedicatoria. Nos la vamos a beber en honor a Kailos, que es medio islandés y me aseguró que la Viking era su cerveza preferida.

La Viking es una rubia islandesa estilo lager que intenta hacerle la competencia a la Gull, la verdadera reina del baile en Islandia. Su logo me parece una pasada y su sabor hace honor a la tradición cervecera de los vikingos.

Nosotros tuvimos la suerte de degustarla en el sur de Islandia, mientras cogíamos fuerzas entre las visitas a las lenguas de los glaciares. Creo que ese día la acompañé con un plato de cordero de la región. Una combinación deliciosa. Al igual que la Gull, me costó unas 800 ISK.

Os deseo de corazón que paséis un buen fin de semana. Yo me despido hasta el lunes apurando un trago bien frío de la Viking.

Viaje a Islandia – Keflavík

Aeropuerto de Keflavík

Nuestro primer contacto con Islandia fue el aeropuerto de Keflavík. Se trata de un aeropuerto relativamente pequeño pero muy coqueto y bien equipado. De hecho, fue nombrado como el mejor aeropuerto de Europa en 2009 por la Asociación Internacional de Aeropuertos (ACI).

En pocos minutos, nos dimos cuenta de lo que podíamos esperar de nuestro viaje a Islandia. Mucha tranquilidad, un país muy preparado para los niños, un clima muy cambiante y, por supuesto, un paisaje muy distinto al que conocemos en España, lleno de sorpresas. De hecho, nada más abrir la puerta de salida del aeropuerto, Islandia nos recibió con un arcoiris doble. ¿Sería un buen presagio?

Calles desiertas en Keflavík

Pronto pillamos un taxi enorme, era una furgoneta, que nos llevó hasta nuestro hotel de Keflavík. El taxista nada más ver a Teo quiso montar la sillita del coche para que el bebé fuera cómodo y seguro. Un detalle que repetirían todos los taxis que pillamos en cualquier punto del país.

Del aeropuerto a la ciudad de Keflavik habrá como unos diez minutos. El cielo estaba plomizo y de vez en cuando descargaba alguna ráfaga de lluvia. La cercanía con el mar del Norte y su viento gélido dotaban a aquella ciudad de un aspecto muy invernal y un tanto fantasmagórica.

El mar del Norte desde Keflavík

Sin embargo, parecía que la ciudad se resistía a aquel ambiente grisáceo. Dimos una vuelta por la ciudad y de un vistazo contemplamos muchas casas de colores con un diseño muy peculiar. Es la forma que tienen los islandeses de combatir la monotonía del clima adverso.

De Keflavík poco que destacar. Por la calle, casi no había peatones ni tráfico. Los pocos valientes que había paseando iban bien pertrechados para los rigores de aquel clima hostil, y eso que estábamos en pleno verano. Eso hizo acobardarnos un poco y reflexionar sobre la escasa ropa de abrigo que habíamos traído. Al final, el tiempo acabaría dándonos la razón y aquel día en Keflavík fue sólo una excepción al buen tiempo. Para los cinéfilos, allí se rodaron algunas escenas de Banderas de nuestros padres de Clint Eastwood.

Salmón islandés

¿Entonces qué recordaremos de Keflavík? Su aeropuerto, su apariencia de pueblo fantasmal, un clima invernal en pleno agosto y, lo que es más importante, la primera vez que probamos el salmón islandés.

Viaje a Islandia – Las fotos en Flickr

Bandera de Islandia

Este es un post breve en contenido pero muy arduo en trabajo. Una semana después de concluir nuestro viaje a Islandia, ya he subido todas las fotos a Flickr, las he organizado en álbumes y he seleccionado las más apropiadas para no saturaros con demasiadas imágenes.

En total, he subido las 849 fotografías que hice en diez días, pero sólo he hecho públicas las que he considerado oportunas. Podéis ver hasta 266 fotos de Islandia.

He dejado en el tintero las de nuestras cervezas del mundo, restaurantes y hoteles. No obstante, tarde o temprano las veréis.

Para que no se os haga muy pesado, podéis ir haciendo click en los distintos álbumes.

Espero que disfrutéis de estas fotos de Islandia tanto como yo lo hice haciéndolas.