El Templo de la Literatura o Van Mieu, en vietnamita, es una de las principales atracciones de Hanoi y probablemente el templo más emblemático de todo el país. Nosotros tuvimos ocasión de visitarlo el verano pasado durante nuestro viaje a Vietnam y Camboya. Enseguida nos dimos cuenta de su importancia, por los turistas curiosos y los fieles vietnamitas orgullosos de presentar sus respetos a sus tradiciones.
Se trata de un lugar muy antiguo y venerado. Fue construido en el año 1070 para rendir tributo a Confucio, aunque pronto se convirtió en algo más. Entre sus muros se ha salvaguardado la cultura y la sabiduría durante un milenio. De hecho, desde su creación se utilizó como universidad, donde se formaban a los mandarines y a las élites encargadas de dirigir el destino de Vietnam. Fue la primera universidad del país.
El complejo es bastante grande, aunque no mastodóntico. Nada más entrar nos dio sensación de amplitud y armonía. Entre los muros se pueden visitar hasta cinco patios y varios edificios, entre los que destacan el templo y el altar de Confucio. Para los occidentales es muy llamativo, sobre todo por los colores rojos y amarillos que le dan un aspecto muy alegre y pintoresco.
Pero el Templo de la Literatura de Hanoi se ha hecho célebre por la cantidad de sabios que han estudiado en sus aulas. Su paso no ha sido borrado, ya que muchos de los nombres de los estudiantes que superaron los exámenes, están esculpidos en estelas sobre tortugas de piedras. Uno de los estandartes de este complejo.
Como todo templo confucionista está lleno de simbología y ornamentación muy colorista. El paseo por Van Mieu se agradece, sobre todo en una tarde soleada donde no esté demasiado concurrido. El Templo de la Literatura es un vestigio del Vietnam imperial, un Vietnam muy influido por China y que nada tiene que ver con el Vietnam comunista de Ho Chi Minh. Pese al comunismo, los vietnamitas creen en las antiguas supersticiones confucionistas, por eso no es difícil ver gente orando en el templo, viviendo la religión a su manera.
En resumidas cuentas, este templo es visita obligada para todo aquel que esté de paso por Hanoi. No os esperéis en Van Mieu una arquitectura increíble o un fervor desmesurado. Aquí lo que pesa es la historia y el simbolismo de casi mil años de formación y sabiduría.
























