Un río, el Ganges es sólo un río, pero es el equivalente a La Meca para los musulmanes, el Muro de las Lamentaciones para los judíos, o la Iglesia del Santo Sepulcro para el Cristianismo.
Un río, el Ganges es sólo un río, pero durante el Kumbh Mela puede llegar a bañar a más de 70 millones de peregrinos del Hinduismo.
Un río, el Ganges es sólo un río, pero en la ciudad de Varanasi disfrutamos de lo lindo viendo las caras de la gente, lo bien que se sentían consigo mismo cuando se sumergían en sus sucias aguas. Yo no lo haría.
Un río, el Ganges es sólo un río, pero a su paso por Benarés, le han construido más de 90 ghats de vivos colores, que aunque muchos se usan para el baño, otros se utilizan para poner fin al viaje de la vida y al ciclo de las reencarnaciones.
Un río, el Ganges es sólo un río, probablemente de los más contaminados y sucios del mundo, aunque ello no impide que se comercie con sus aguas. Yo me llevé una pequeña vasija.
Un río, el Ganges es sólo un río, probablemente el que más me ha impresionado navegar, pese a que no es el más caudaloso ni el más extenso del mundo. Quizás sí el más mágico y el que más lágrimas derramadas contenga.
Un río, el Ganges es sólo un río, pero ya lo he citado en al menos diez posts de este pachinko, porque es uno de los recuerdos más vivos que conservo de nuestro viaje a India y Nepal.
Un río, el Ganges es sólo un río, pero como lo prometido es deuda, le voy a dar un pequeño premio a Quique que fue el más original y macabro en los comentarios del post de ayer.
























