Tag Archives | Teo

Diez Meses

El baño de Teo

Cámara: Nikon D60

Objetivo: AF-S Nikkor 18-55mm f/3.5-5.6

Exposición: 0,02 sec (1/50)

Aperture: f/5.0

Lente: 35 mm

Velocidad ISO: 3200

Tendencia de exposición: 0 EV

Flash: No Flash

Nueve Meses

Teo amb la samarreta del Barça

Cámara: Nikon D60

Objetivo: AF-S Nikkor 18-55mm f/3.5-5.6

Exposición: 0,04 sec (1/25)

Aperture: f/5.6

Lente: 26 mm

Velocidad ISO: 800

Tendencia de exposición: 0 EV

Flash: No Flash

Teo del Barça

Cámara: Nikon D60

Objetivo: AF-S Nikkor 18-55mm f/3.5-5.6

Exposición: 0,04 sec (1/25)

Aperture: f/5.6

Lente: 26 mm

Velocidad ISO: 800

Tendencia de exposición: 0 EV

Flash: No Flash

Ocho Meses

Ocho meses

Cámara: Nikon D60

Objetivo: AF-S Nikkor 18-55mm f/3.5-5.6

Exposición: 0,001 sec (1/800)

Aperture: f/9.0

Lente: 20 mm

Velocidad ISO: 1600

Tendencia de exposición: 0 EV

Flash: No Flash

Festes de Balones 2010

P2030110

Desde hace un rato estoy oficialmente de vacaciones. ¿Qué gran noticia, verdad? Mucho más si lo sumamos al hecho de que hoy sea viernes.

Mi periodo de descanso tiene dos etapas bien definidas. La segunda, anunciada a bombo y platillo, es nuestro viaje a Islandia.  Sin embargo, antes cumpliré la primera etapa en Balones, que como todos sabéis, es un pequeño pueblo de unos 150 habitantes ubicado en la montaña alicantina, que además es donde nació Vero.

Desde la noche de ayer, se están celebrando les Festes de Balones 2010, aunque por motivos laborales no pude asistir a la tradicional vespra, evento en el que todo el mundo se disfraza como ya os conté en el post de les Festes de Balones 2009.

Este año, las fiestas de Balones son un tanto especiales porque son las primeras que vivirá Teo. Aunque todavía no se entere mucho, ha demostrado que es un niño al que le suelen gustar las algarabías y la fiesta. No sé de quién habrá sacado esa faceta.

Como os podréis imaginar nuestras familias compiten sanamente para ver si Teo es más de Alcoy o de Balones, aunque nosotros solemos zanjar la polémica diciendo que es de Alicante. No obstante, Balones es un gran lugar para que el niño pase alguna semana en verano, ya que la tranquilidad es absoluta y tiene mil opciones para jugar y disfrutar del aire puro de la montaña.

Estos días, Balones está de fiesta, así que toca dormir poco y disfrutar mucho. Si alguno le apetece pasarse por allí y tomarse una copita con nosotros sólo tiene que avisar. Esta noche y mañana habrá verbena y juerga hasta altas horas de la madrugada.

De parte de Teo, Vero y Pau deseamos a todo el pueblo Bones Festes de Balones 2010 y al resto que paséis un feliz fin de semana.

Viaje a Copenhague – Volar con bebés

Volando a Copenhague

El viaje a Copenhague que hicimos gracias a un concurso que organizó en twitter VisitDenmark, fue muy distinto a todos los que habíamos hecho hasta ahora porque viajábamos con Teo. Viajar con bebés requiere de muchas dosis de paciencia, cariño y sobre todo, una maleta bien grande. Pero vayamos paso a paso.

Precio

Los bebés de menos de dos años pagarán billete o no dependiendo de la compañía. Por ejemplo, en el vuelo Alicante-Copenhague que hicimos con Norwegian, Teo tuvo que pagar el 10% del billete de un adulto. Por lo visto es una práctica muy común.

Documentación

El bebé también necesita de ciertos papeleos para poder volar, entre ellos, la documentación necesaria. En teoría, con el Libro de Familia puede ser suficiente, pero hay países donde se requiere el DNI o el pasaporte. Nosotros le hicimos a Teo el DNI para que volara hasta Copenhague y el mes que viene haga con nosotros el viaje a Islandia.

Los requisitos para obtener el DNI de un menor son:

  • Aportar el DNI del padre o la madre
  • Certificado de Nacimiento Literal que se puede obtener en la web del Ministerio de Justicia
  • 1 Foto de Carné
  • Certificado de Empadronamiento
  • 11 euros

Si queréis sacarle también el pasaporte necesitaréis:

  • DNI del menor
  • Libro de Família
  • 1 Foto con fondo blanco
  • Que le acompañe el padre o la madre con el DNI
  • 20 euros

Todos los documentos que se aporten deben ser originales. Podéis pedir cita previa por Internet.

Alimentación e higiene

Otro tema peliagudo es el de la alimentación, ya que en un vuelo de tres horas y medias como el de Copenhague seguro que el bebé necesita su biberón o su papilla. No hay ningún problema en subirlo al avión. Puedes llevar la leche o el potito como equipaje de mano y en el avión siempre te lo pueden calentar. Para los controles de seguridad, no os debéis preocupar si el potito o la leche tienen un volumen superior a los 100 ml permitidos. Lo mismo pasa con los productos de higiene necesarios para cambiar al bebé. En los servicios de los aviones hay cambiadores.

Equipaje

Casi todo lo que necesite el bebé en casa lo necesitará durante el viaje. Nosotros, por ejemplo, facturamos en la maleta la bañerita portatil, una cuna de viaje plegable y toda la ropita de Teo. También nos llevamos un carro barato por si acaso nos perdían el que usamos a diario. Con el cochecito del bebé podréis llegar hasta la puerta del avión. Una vez allí, lo plegaréis y lo bajarán a las bodegas del avión como si de una maleta se tratara. En Copenhague lo recogimos en la cinta de equipaje especial.

Seguridad

Normalmente los bebés viajan en el avión sobre las piernas del padre o de la madre. En el vuelo Alicante-Copenhague que hicimos con Norwegian, nos entregaron un chaleco salvavidas para bebés, y un cinturón de seguridad que se acopla al del adulto para que vaya sentadito en el despegue y en el aterrizaje. Luego se le puede quitar el cinturón y si tenéis un asiento libre, como fue nuestro caso, acostarlo entre los dos.

Papás españoles frente a papás daneses

Otra cosa que me llamó la atención es la cantidad de familias danesas que viajaban con sus bebés. Conté más de diez bebés en el avión y muchísimos niños. En aviones donde la mayoría de pasajeros son españoles es muy raro ver a algún bebé. Está claro que en el tema de viajar con bebés, los daneses no tienen tantos tapujos como nosotros.

¿Y cómo se portó Teo en el avión?

Teo durmiendo en el vuelo a Copenhague

La verdad es que muy bien. En el primer despegue lloró un poco, ya que la presión hace que a los bebés les duelan un poco los oídos. Pero si quitamos ese incidente, se pasó la mayor parte del vuelo durmiendo. Mientras estuvo despierto, estuvo jugando como si estuviera en cualquier otra parte. Comer comió como siempre, ni mucho ni poco.