Este año la casualidad ha querido que el cuarto aniversario del blog coincida con la huelga general del 29M. Pero como esto, de momento, no es un trabajo, he decidido compartir con todos vosotros esta efeméride que yo me tomo como una celebración.
Se me hace muy extraño echar la vista atrás y recordar aquellos días en los que decidí crear un blog con el impronunciable título de el pachinko. Yo no sabía que iba a ser un blog de viajes. Me apetecía escribir una bitácora que fuera, sobre todo, personal. No obstante, ni en el más alocado de mis sueños imaginé que aquella decisión cambiaría mi vida para siempre.
Me produce cierto rubor releer aquel primer post titulado Sin rumbo fijo que vio la luz un 29 de marzo de 2008. Llevo cuatro años enfrentándome casi cada día a una página en blanco y sólo se me ocurre aquello de “Cómo hemos cambiado”. Espero que a mejor.















