Tag Archives | Puerta de la India

Viaje a la India – India Gate

India Gate o Puerta de la India

Para celebrar que la violencia en India ha cesado, a pesar de que la tensión con Pakistán todavía está latente, voy a hablaros de uno de los monumentos más representativos de su capital.

Emplazado en el extremo este del Rajpath, una de las avenidas más célebres de Nueva Delhi, se encuentra la India Gate o Puerta de la India. Este imponente monumento está hecho con arenisca roja y se erigió en honor de los soldados británicos e hindúes que cayeron en la Primera Guerra Mundial.

Como veis, India siempre ha sido el epicentro de muchos conflictos, de hecho, la India Gate también honra a los fallecidos en la provincia North-West Frontier y en la tercera guerra afgana.

Pau y Vero delante de la India Gate

Por si esto fuera poco, alberga en una llama perpetua en memoria de los soldados que perdieron la vida en la guerra indo-pakistaní de 1971.

Aprovechando el viaje a India y Nepal, que hicimos en verano de 2007, visitamos esta colosal puerta. Un monumento que simboliza la unidad y el patriotismo hindú. Por desgracia, se siguen levantando monumentos a los caídos en vez de a los símbolos de la paz.

Quizás habéis escuchado que en Bombay también hay otra célebre Puerta de la India. Su nombre es Gateway of India y es más antigua y célebre que la de Nueva Delhi. No obstante, como Vero y yo no visitamos Mumbai, tendréis que conformaros con la de la capital.

Viaje a la India, Nueva Delhi la capital del caos

Jama Masjid

Hace unos días os contaba las primeras impresiones de nuestro viaje a la India, un recorrido apasionante por un país tan fascinante como caótico. Mi intención es describir todo lo que viví por aquellas tierras así que empezaré por la primera etapa: Nueva Delhi.

Templo hinduista en Nueva Delhi

Esta mega-urbe tiene unos 14 millones de habitantes censados, aunque probablemente tenga unos cuantos millones más por ahí desperdigados. Una ciudad ante todo muy pero que muy verde. Según nuestro guía, de las pocas cosas buenas que dejaron los ingleses. Pero Nueva Delhi, como la India en general, nos parecía un auténtico caos.

calles de Nueva Delhi

Las calles están pobremente asfaltadas, gente por todas partes, motos, rickshaws, coches conduciendo por todos los lados, animales, comercios callejeros, pitos, voces… una sinfonía del caos donde nada parece seguir un orden establecido.

Raj Ghat o Tumba de Gandhi

Pero Nueva Delhi, también tiene muchas cosas apasionantes monumentalmente hablando, fruto de su convulsa y rica historia.

Qtub Minar

En primer lugar estuvimos paseando por las callejuelas del Viejo Delhi, torcidas, abarrotadas, sucias, malolientes, aunque a la vez simpáticas, místicas, calurosas y sobre todo sorprendentes. Ríos de gente observándonos con curiosidad y con ganas de hacer negocio. Quizás lo más impactante fue cuando lanzaron literalmente a un hombre sin extremidades para que nos diera lástima y le diéramos una limosna. Mucha gente vive de este modo empujada por las mafias.

Gandhi

Por estas calles, en la zona de Chandni Chowk, descubrimos el Fuerte Rojo, al que no pudimos entrar por la proximidad del Día de la República, y llegamos a la impresionante Jama Masjid o Gran Mezquita. Las mujeres tuvieron que cubrirse y todo el mundo que descalzarse para poder entrar. El guía se vanagloriaba de que India tenía más musulmanes que Pakistán.

Cine de Bollywood

Otros monumentos que admiramos fueron el Raj Ghat o Tumba de Gandhi, el Qutb Minar, la Puerta de la India y un montón de edificios gubernamentales. También pudimos ver la Birla House, donde mataron a Gandhi, y el templo hinduista de Laxmi Narayan donde asistimos a una curiosa ceremonia donde los fieles daban las buenas noches a los dioses.

Nuestros conductores sijs en un puesto callejero de Nueva Delhi

Cosas que recomendaría. Dedicarle varios días a esta ciudad y perder el miedo a la gente. Regatear por todo y pedir el precio antes de comprar nada, aunque sea una botella de agua. Hasta que te acostumbras a esta forma de negocio, pierdes mucho dinero. A mí hubo una señora que me quitó literalmente el dinero de las manos y se fue con una sonrisa.

Puestos callejeros en Nueva Delhi

Los hindúes son muy insistentes a la hora de vender, lo mejor es ignorarles, porque si dices que no interpretan que estás interesado pero a menor precio. En algunos momentos es agobiante, pero en otros maravillosos. No perdáis la paciencia ni los buenos modos.

Peregrinos de Shiva

Otro consejo es beber mucha agua los primeros días hasta que te acostumbras al insoportable calor. Probar la comida local, muy picante pero sabrosa y si te lo puedes permitir alojarte en un buen hotel y disfrutar del lujo oriental. Nosotros nos alojamos por el Taj Palace.