Hoy tenía pensado hablaros de un tema muy distinto, pero la actualidad manda. Esta misma noche, el tribunal internacional de Camboya ha condenado a 35 años de cárcel a Kaing Guek Eav, más conocido como Duch y del que ya os he hablado alguna vez en este blog.
Desde que hicimos nuestro viaje a Vietnam y Camboya, he seguido atentamente la evolución de este juicio contra los Jemeres Rojos, ya que su legado ha sido uno de los periodos de terror más sangrientos de la historia contemporánea de la humanidad.
Durante el viaje no vimos muchos símbolos del paso de los Jemeres Rojos, sino todo lo contrario. Descubrimos un país joven, alegre y con muchas ganas de pasar página, aunque sin olvidar los errores del pasado. Desgraciadamente, España sigue siendo el único país democrático del mundo que no ha juzgado todavía a sus dictadores, aunque eso es otra historia.
Los 35 años de cárcel que le han impuesto, al antiguo matemático y guerrilero, Duch son una pena bastante nimia si tenemos en cuenta que ha sido declarado culpable de los cargos de asesinato, tortura y crímenes contra la Humanidad por su pasado como director del centro de detención, interrogatorio, tortura y exterminio de Tuol Sleng, más conocido como S-21.
El tribunal internacional de Camboya hace responsable a Duch de la muerte de al menos 14.000 personas. No obstante, cabe recordar que durante el régimen de Pol Pot murieron alrededor de 1,7 millones de personas. Entre otras barbaridades, los Jemeres Rojos provocaron que la población de la capital de Camboya, Phnom Penh, pasara de dos millones a 25.000 en sólo tres días. La arbitrariedad era tal que todas aquellas que llevaban gafas o que hablaban un idioma extranjero o los que tenían una enseñanza superior debían ser “reeducados” y muchos fueron asesinados por ser considerados enemigos de la revolución que lideraba Pol Pot.
Aunque muchas de las víctimas pedían la cadena perpetua y el fiscal solicitaba 40 años, ”la sala considera que hay suficientes factores atenuantes como para imponer una pena de prisión con plazo definido“, declaró el presidente del tribunal. Entre esos factores atenuantes citó la colaboración de Duch con el tribunal y sus muestras de arrepentimiento.
El juicio a Duch ha sido el primero de los muchos que todavía quedan pendientes contra los crímenes de los Jemeres Rojos. En los próximos meses se juzgará al ex presidente Khieu Samphan, al ‘Hermano Número Dos’ Nuon Chea, al ex ministro de Asuntos Exteriores Ieng Sary y a la esposa de éste, Ieng Thirith. Sin embargo, esos juicios serán otro cantar, ya que al contrario de Duch, estos Jemeres Rojos no han mostrado ningún tipo de arrepentimiento ni reconocen los crímenes del régimen de Pol Pot. Seguiremos de cerca el desenlace. De momento, la justicia se ha apuntado un tanto y Camboya mira hacia al futuro condenando los errores de su pasado.















