Se puede decir que ya han terminado las Navidades. Es una época del año que nos gusta mucho a todos pero no puede ser eterna. No obstante, aquí seguimos de celebración pues, casi sin querer, ha llegado nuestro querido viernes. Como manda la tradición vamos a festejarlo con una de nuestras cervezas del mundo.
La escogida hoy tenía que ser francesa, casi por obligación. Como sabéis la semana pasada estuvimos de viaje en París, y allí tuvimos la oportunidad de probar la La Choulette Blonde. Sobre el lugar donde la probamos y la compañía que tuvimos ya os hablaré en un post a parte.
Esta cerveza está producida por la Brasserie Artisanale La Choulette, una pequeña productora de cerveza artesanal fundada a finales del siglo XIX y que está situada en la localidad de Hordain, al norte de Francia. Está localidad está próxima a la frontera con Bélgica, donde se producen algunas de las mejores cervezas del mundo.
La Choulette Blonde es una cerveza estilo ale o de alta fermentación, tiene una graduación de 7,5º de alcohol y se sirve en botella de 33 ó 75 cl.
A la vista tiene un color dorado muy hermoso, coronado con una espuma fina y densa. En nariz es muy débil, con un matiz de aromas frutales, sobre todo de manzanas. En boca tiene un sabor muy suave, fresco, con ligeras notas de cítricos y manzana.














