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Viaje a Vietnam – La pagoda de un solo pilar

Pagoda de un solo pilar

La pagoda de un solo pilar o Chua Mot Cot es uno de los monumentos más célebres de la ciudad de Hanoi. Está emplazada en el distrito de Ba Dihn, así que podéis aprovechar para ir a verla si visitáis el Mausoleo de Ho Chi Minh, el Palacio Presidencial o la Casa Zancuda. Así os evitáis varios viajes y lo veis todo en uno.

El actual edificio es una de las muchas reconstrucciones que ha sufrido la pagoda. La última data de mediados del siglo XX, ya que fue incendiada por los franceses en 1954 cuando abandonaron Hanoi al ser expulsados de Vietnam. La pagoda de un solo pilar original es del siglo XI y fue construida por el emeperador Ly Thai Tong. Quizás este nombre no os suene, pero si visitáis Vietnam, empezaréis a pasar por calles que se llamen así en cualquier ciudad del país.

Vero ante la pagoda de un solo pilar

Este bonito templo se alza sobre un estanque con flores de loto. De hecho, el objetivo inicial de los arquitectos es que el edificio se asemejara a una flor de loto. Para poder acceder a su santuario, puedes subir por unas escaleras que te conducen al altar de oración.

El día que nosotros la visitamos había mucha gente que quería ofrecer sus respetos al santuario de la flor de loto que está dedicado a la diosa de la misericordia. Puede ser interesante ver como la gente hace sus viajes de ida y venida mientras lleva sus ofrendas por los escalones. También es divertido curiosear alrededor de este edificio sostenido sobre un pilar de hormigón.

Pagoda de Un Solo Pilar de Hanoi

Hanoi no es que destaque mucho por sus monumentos, pero esta pagoda de un solo pilar es uno de sus símbolos y uno de los edificios más curiosos que contemplamos durante nuestro viaje a Vietnam y Camboya.

Viaje a Vietnam – Hanoi y el tío Ho

Mausoleo de Ho Chi Minh en Hanoi

Una de las cosas que más le puede chocar a un occidental en Vietnam, es el fervor que sienten los vietnamitas por la figura de Ho Chi Minh. Sorprende sobre todo, porque el líder que consiguió la reunificación del país falleció en 1969 y la mayoría de habitantes de Vietnam ni siquiera habían nacido por esa fecha.

El régimen comunista se ha encargado convenientemente de cantar las alabanzas del tío Ho y de propagarlas a los cuatro vientos. De hecho, en todas las ciudades hay numerosa simbología comunista y retratos de Ho Chi Minh y los principales héroes vietnamitas.

Palacio Presidencial de Hanoi

En nuestra estancia en Hanoi, fuimos al mausoleo de Ho Chi Minh, sin duda, una de las visitas imprescindibles para que los occidentales se hagan una idea del fervor que sienten allí por su líder histórico. El mausoleo se encuentra emplazado en la plaza de Ba Dinh, donde también están el Palacio Presidencial, la casa zancuda donde vivió el propio Ho Chi Minh y la Pagoda de Un Solo Pilar.

El edificio del mausoleo es imponente. Está hecho de un mármol extraído de uno de los refugios del Viet Cong de las montañas de Da Nang. Está justo en el centro de una gran explanada repleta de banderas vietnamitas y con una pancarta gigante que reza “No hay nada más precioso que la Independencia“. La parafernalia comunista en su máximo apogeo impresiona bastante.

Pagoda de Un Solo Pilar de Hanoi

Al igual que sucede con Lenin en Moscú y Mao en Pekín, en Hanoi tienen el cuerpo de Ho Chi Minh embalsamado. Los vietnamitas hacen largas colas para ver a su adorado líder, pero los turistas extranjeros entran por una cola especial. Escoltados siempre por militares, hicimos una cola perfecta de dos en dos. No toleraron ni la mínima falta de respeto. Vero se tuvo que cubrir los hombros con un pañuelo y todo el mundo debía dejar sus cosas en una taquilla. Las cámaras están prohibidas.

Una vez estuvimos alineados en una cola marcial, detuvieron la entrada de vietnamitas por unos minutos y nos dejaron contemplar el cuerpo embalsamado de Ho Chi Minh. No podíamos ir ni más rápidos ni más lentos de lo que ellos nos indicaban. Tras recorrer un largo pasillo en el que la temperatura había descendido ostensiblemente, nos plantamos delante del cuerpo inmóvil del tío Ho. Cuatro militares vestidos con uniformes de gala y armados de forma reglamentaria escoltaban al mito.

Museo de Ho Chi Minh en Hanoi

La visita duró segundos, el tiempo suficiente para empaparnos de la solemnidad y el respeto que los vietnamitas sienten por su líder. A nosotros el cuerpo nos pareció un muñeco de cera, pero para ellos es mucho más que un símbolo.

El Mausoleo de Ho Chi Minh en Hanoi

PD: Un abrazo muy fuerte para Alberto, un español que estuvo en Vietnam y que ahora se siente un vietnamita en España. ¡¡¡Suerte para el futuro!!!