Abril 30th, 2008

Vamos a hacer un pequeño alto en el relato sobre nuestro viaje a la India y Nepal para dar unos pequeños consejos sobre el dinero y las divisas que se utilizan en estos países asiáticos.

Empezaremos diciendo que en la India, como en cualquier parte, el dinero es muy importante. De hecho, uno de los preceptos del hinduismo es la de conseguir la prosperidad económica. Para conseguirla los hindúes se encomiendan a la diosa Lakshmi y a los turistas.

El problema es que muchos hindúes se piensan que el turista europeo es multimillonario, así que deciden cobrarle precios de Europa, aunque esa es otra historia.

Nosotros nos llevamos sólo euros y no tuvimos ningún problema en todo el viaje. Es muy recomendable cambiar esos euros por rupias. Actualmente, un euro equivale a 63 rupias. Los hindúes no conocen muy bien lo que vale un euro o un dólar, así que lo mejor es aprenderse bien lo que vale una rupia y negociar siempre en la moneda autóctona, de lo contrario os crujirán.

La devaluación del dólar respecto al euro también se nota en la India, de hecho, para entrar al Taj Mahal ya no se admiten los dólares.

Nosotros íbamos cambiando pequeñas cantidades en los hoteles, que tenían un tipo de cambio razonable. Es muy recomendable llevar billetes pequeños de 10, 20, 50 y 100 rupias. En los hoteles y grandes superficies es muy habitual pagar con tarjeta de crédito, una práctica que tiene muchas ventajas porque los bancos europeos te aplican un tipo de cambio más justo. Sin embargo, en pequeños comercios y puestos callejeros serán imprescindibles las rupias contantes y sonantes.

Por supuesto, tienes que regatear por todo, desde un trayecto en tuk-tuk, hasta una botella de agua. Por todo sin excepción, el precio siempre pactado por adelantado. Para que os hagáis una idea, los comerciantes, taxistas o vendedores suelen pedir hasta diez veces el valor real de un producto, a veces más. Al occidental le cuesta mucho regatear y eso se paga con rupias los primeros días de estancia en la India.

Pagar más de 200 rupias por un souvenir es una barbaridad. Si queréis comprar algo, no mostréis para nada interés. Si por el contrario no queréis comprar nada mostraos indiferentes, no digáis nada, porque un no será tomado por un sí. Poneos un tope mental y empezad ofreciendo la mitad de ese tope. Tranquilos que el vendedor rebajará mucho el precio inicial. Habrá momentos que seréis acosados y rodeados por vendedores, lo importante es no perder la calma y actuar con sentido común.

Otra cosa a tener en cuenta es la entrada y salida del país. Tendréis que declarar el dinero que llevéis. Y ojo en la salida de la India, no está permitido sacar grandes cantidades de divisas, se os requisarán todos los billetes de 500 rupias o mayores. Si tenéis que pasar a Nepal, mucho cuidado en el aeropuerto de Varanasi, seguro que os toca sobornar a más de un funcionario, aunque esa es otra historia que tendrá su post.

Por último hablaré de las propinas. Familiarizaros bien con el cambio euro-rupia, porque te piden propina por todo y se te puede ir un pico. Una propina normal son 50 rupias, 100 es generosa. El hombre de la foto trabajaba en un palacio de Jaipur y al acercarme para hacerme la foto me dijo una de las frases que más escuche en el viaje: “one tip please”.

En Nepal, sirven todos los consejos que os he dado para la India, además, os será más fácil regatear, porque los comerciantes son menos insistentes y beligerantes. Nepal tiene su propia moneda, un euro equivale a 101 rupias nepalíes.

Abril 28th, 2008

Campos de arroz en el Valle de Kathmandú

Después de un fin de semana movidito, hoy voy a ponerme serio y hablar de una de las noticias que más me preocupan de la actualidad. Como sabéis, soy un amante de todo lo que tenga que ver con Asia, un continente que está sufriendo, y de que manera, con la crisis económica mundial.

Aquí se habla de Euribor, índices de morosidad y especulación, pero en Asia, la crisis se resume a algo tan simple, y a la vez tan dramático, como la subida de los alimentos. Es decir, a la gente le preocupa si podrá o no podrá comer algo hoy.

He visitado países como Japón, India o Nepal y visitaré el próximo verano Vietnam y Camboya. En este sentido, los occidentales no nos podemos ni imaginar la importancia que tiene el arroz en la alimentación y en la cultura de estos países.

La situación es extremadamente grave teniendo en cuenta que muchas de las personas de estos países (exceptuando Japón) viven por debajo del umbral de la pobreza, mientras que el precio de los alimentos ha subido hasta un 70%.

¿Qué puede hacer occidente al respecto? La FAO y otras organizaciones han hecho un llamamiento de urgencia y han pedido a los países mas desarrollados ayuda para paliar el hambre. Sin embrago, esta situación no es nueva y se acaba demostrando que las buenas intenciones se quedan sólo en eso, en intenciones. Muchos países prometen ayudas para alimentos y después no dotan esos programas de presupuesto.

No obstante, muchos países como Vietnam han aprendido la lección y responde a la escasez mundial del cereal impulsando una tercera cosecha en el Mekong.

Quizás esta crisis del arroz sea la peor parte de la globalización, que al rico le duele, pero el pobre se muere.

Más sobre la crisis del arroz en:

Abril 21st, 2008

Restauración del Hawa Mahal o Palacio de los Vientos en Jaipur

Mientras mis paisanos alcoyanos comienzan a celebrar las fiestas de Moros y Cristianos, yo sigo con los relatos de nuestro viaje del pasado agosto. Los habituales, ya sabéis que he narrado las primeras impresiones del viaje a la India, las vacunas necesarias para India y Nepal y mis sensaciones en Nueva Delhi.

Niño en la India sacando agua del pozo

Esta historia trascurre por carretera. En la India no se miden las distancias en kilómetros, sino en horas de carretera. Nosotros tomamos la “autopista nacional” que une Nueva Delhi y Jaipur, la capital del Rajasthan. Entrecomillo lo de autopista, porque tardamos en recorrer ambos puntos casi un día en autobús. Y aunque fuera “autopista” te podías encontrar perfectamente camiones de cara y otros peligros que aquí ni nos imaginamos como vacas y animales, obras sin señalizar, carriles sin delimitar…

Barbero en la India en plena faena

En fin, que carretera y manta con parada incluida en Samode. Esta pequeña localidad no aparece en las guías, o si aparece lo hace con letras pequeñas. El objetivo de este alto en el camino fue contemplar el majestuoso Samode Palace. Un hotel que antiguamente era un palacio muy opulento. No estaba previsto parar en el pueblecito. Sin embargo, fuimos muy insistentes con el guía y detuvimos en una localidad donde los niños sacaban el agua de los pozos y se podían contemplar restos del antiguo esplendor de los maharajas del Rajasthan. Y digo restos porque en las casas tradicioneles o havelis se podía apreciar algo de pintura como si de una pintura rupestre se tratara.

Vendedora en los bazares de Jaipur

Unas horas más de infierno de baches y amortiguadores en pésimo estado llegamos a Jaipur, también conocida como la Ciudad Rosa. Toda esta mega-urbe está rodeada por una muralla rosada que da a la ciudad un aspecto señorial y muy majestuoso. Otro de los puntos fuertes de Jaipur son sus bazares. El guía nos dijo que todo lo que se podía comprar se vendía en Jaipur.

Jal Mahal en Jaipur

La primera imagen de la ciudad fue el impresionante Jal Mahal, un palacio que parece postrarse sobre las aguas del lago Man Sagar. Tras a tranquilidad de Samode, volvimos a la realidad. La India tiene casi 1.100 millones de habitantes y eso son mucho hindúes. Nos llevamos un chasco al ver que estaban restaurando el fantástico Hawa Mahal o Palacio de los Vientos. A cambio, el guía nos dejó un rato por los bazares y por supuesto, visita obligada a tiendas de alfombras.

Subida al Fuerte Amber con elefantes

Al día siguiente descubrimos el monzón. Agua, agua, agua… calor. Agua, agua, agua… calor. Lo peor es que el monzón nos cayó justo cuando ascendíamos al Fuerte Amber a lomos de elefante. No nos hizo ninguna gracia, ya que el camino estaba adoquinado y el animal se tambaleaba de lado a lado. Fue justo llegar a nuestra meta y el agua monzónica cesó. El Fuerte Amber es una auténtica pasada, vale la pena descubrir la antigua capital del estado.

Mujer hindú en el Jantar Mantar de Jaipur

Otras visitas ineludibles de Jaipur son el City Palace Museum, los bazares y el impresionante observatorio Jantar Majar. Los hindúes hacen mucho caso de lo que diga el astrólogo y esta explanada llena de artilugios extraños es un auténtico estandarte de la astrología. Conclusión: Jaipur es una cita imprescindible para todo aquel que vaya a la India. Una ciudad que no está exenta del caos y de momentos de tensión, pero que perdura en el recuerdo por su colorido, sus aromas, sus vestigios y el maravilloso arte nacido a la sombra del mecenazgo de los maharajas. Mención especial el hotel donde nos alojamos. Un antiguo palacio restaurado llamado Jai Mahal Palace.

Abril 11th, 2008

Niños nepalíes en la stupa de Bodnath

Como ya sabéis, el verano pasado estuvimos de viaje por India y Nepal. Tras el estrés que nos provocaron algunos momentos en India, sobre todo la salida de Varanasi, llegar a Nepal fue como una burbuja de aire fresco. Ya os contaré en otro momento esas aventura.

Como digo, Nepal nos sorprendió muy gratamente. Es un país todavía mucho más pobre, que India, pero ellos no trataban de esconderlo. Era muy difícil que un nepalí no te dedicara una sonrisa, por muy complicada que fuera su situación económica. La calles estaban muchísimo más limpias que en India, a pesar de que cuando estuvimos había huelga de basureros.

En Nepal tuvimos la suerte de tener un guía maravilloso, que al contrario que el hindú, nos contó lo bueno y lo malo de su país. Anjan Dhungel, que así se llamaba esta gran persona, además de ser nuestro cicerone en Nepal, formaba parte de la ONG SDeWON. Esta asociación ayuda a las mujeres nepalíes y viudas de la guerra salir adelante enseñándoles a hacer manualidades que luego venden para poder educar a sus hijos.

Porque os cuento esto, pues porque resulta que en Nepal había un rey llamado Gyanendra que a pesar de los tiempos en los que vivimos era casi un rey feudal. Pensaba mucho en él y poco en su pueblo. Anjan nos contó que en Nepal se pagaban impuestos, pero que no se construían carreteras, ni infraestructuras, ni la sanidad era pública, ni había educación pública. Este crack de Gyanendra se llevaba casi todo el erario del pueblo nepalí. El genio llegó a rey tras una matanza de toda la familia real nepalí, en la que casualmente él y sus familiares no estaban presentes. Quizás lo recordéis de las noticias.

Ahora su suerte ha cambiado. Tras las presiones de EEUU, India y China, el pueblo de Nepal ha derrocado a su rey y acaba de celebrar elecciones a la Asamblea Constituyente. A pesar de que es un país sin tradición democrática, este puede ser un gran paso para una vida mejor de Nepal.

Más sobre la elecciones de Nepal:

El País

Soitu.es

Abril 5th, 2008

DSCN1180

Una de las cosas que más nos atormentó a la hora de preparar el viaje a la India y Nepal fue el tema de las vacunas. La gente te suele acojonar mucho con el tema. Escuchas por primera vez palabra como malaria, antipalúdicos, o fiebre amarilla. La cosa impresiona.

Lo primero que debemos hacer es conocer bien el recorrido, las zonas que visitarás, los alojamientos y la época del año. Una vez hayas reunido toda la información, aquí tienes la lista de Centros de Vacunación Internacional por provincias, donde tendrás que pedir cita. Llama al menos dos meses antes del viaje, porque hay algunas vacunas que necesitan recuerdo.

Para el viaje a la India y Nepal nos tuvimos que poner las siguientes vacunas:

  • Hepatitis A y B, de estas debería estar vacunado todo el mundo independientemente de que viaje o no. Sendos pinchazos. Necesitan varias dosis de recuerdo.
  • Fiebres Tifoideas, estas las tomamos con una pastilla.
  • Tétanos-Difteria, un pinchacito más.
  • Antipalúdicos, en el Centro de Vacunación Internacional de Alicante nos facilitaron (vendieron bastante caras) pastillas Savarine contra la malaria. Estas capsulitas venían con instrucciones en perfecto francés. Tuvimos que tomar una dosis diaria comenzando un día antes de la llegada al destino y terminando el tratamiento tres semanas después de regresar a España.

Esto es lo que nosotros hicimos, siempre recomendados por el Centro de Vacunación Internacional.

En mi opinión es importante vacunarte, porque vas más tranquilo, sin embargo, más fundamental es evitar las picaduras de los mosquitos. Porque haber, lo que se dice haber, hay muchísimos y de tamaños considerables.

  • Debéis evitar salir entre el anochecer y el amanecer pues los mosquitos pican habitualmente durante este período. Si tenéis que salir por la noche llevar ropa con manga larga, pantalones largos, calcetines y evitar los colores oscuros, que atraen a los insectos.
  • Impregnar las partes expuestas del cuerpo con un repelente, nosotros utilizamos Relec Forte, y un aparatito de ultasonidos, que no sé si funciona realmente
  • Alojarse, si es posible, en un edificio bien construido y bien conservado, con tela metálica en puertas y ventanas. Si no se dispone de esta protección deben cerrarse las puertas y ventanas durante la noche.
  • Si los mosquitos pueden penetrar en la habitación, colocar una mosquitera alrededor de la cama fijándola bajo el colchón y asegurarse de que no esté rota y de que ningún mosquito haya quedado atrapado en el interior.
  • Pulverizar insecticidas, utilizar difusores de insecticidas (eléctricos o a pilas ) que estén provistos de pastillas impregnadas de piretrinas o hacer quemar en las habitaciones durante la noche serpentinas antimosquitos que contengan piretrinas.

Como sabéis este verano nos vamos de Viaje a Vietnam y Camboya, así que si nos podéis aconsejar perfecto.

Otros enlaces relacionados con el Viaje a la India y Nepal:

  •  

    Mayo 2008
    L M X J V S D
    « Abr    
     1234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293031  
  • Entradas Recientes

  • Categorías

  • Archivo

  • Meta