Como nuestros amigos Bea y Javi están preparando un viaje a Roma para Semana Santa, he decidido hacerles una recomendación gastronómica que seguro que no les desagrada. Se trata del Ristorante La Gensola, ubicado en el coqueto barrio del Trastevere.
Después de una mañana muy completa por la Ciudad del Vaticano, decidimos darnos un pequeño homenaje culinario en el Trastevere. Lo que hicimos fue consultar la Lonely Planet y ver qué restaurante recomendaba. La elección fue fácil, ya que ponía por las nubes a La Gensola. La guía no se equivocaba.
Era un restaurante pequeño, casero, familiar, típico, muy típico del Mediterráneo. Pequeñas mesas con manteles blancos y unas vistas preciosas al Trastevere. Entre las opciones que nos brindaron, escogimos el menú degustación. El precio unos 30 euros por persona, pero creo que la calidad de los platos justificaba de sobra su importe.
Hasta donde me alcanza la memoria, nos sirvieron una ensalada de salazones, unos deliciosos calamares rellenos, pasta fresca sabrosísima, algún que otro entrante, postre de chocolate, un estupendo vino blanco, pan y agua. Ni cabe decir, que salimos más que saciados, con las panzas llenas y el espíritu alegre.
La comida fue estupenda y el paseo posterior por el Trastevere toda una gozada, sin duda, una de las visitas imprescindibles de Roma. Los que queráis ir a La Gensola, lo tenéis en la Piazza della Gensola, 15, y a los que os parezca caro, no debéis preocuparos, en Roma se come de maravilla independientemente del dinero que os queráis gastar.
Ah, y si por casualidad os quedáis con hambre, podéis probar a quitaros el mono de chocolate en la pastelería Dolce Idea.













