Esta entrada quizás la tendría que haber publicado el sábado (San Valentín), pero como yo soy de los que piensa que el amor se debe celebrar todos los días, pues ahí va.
En Kyoto (京都), concretamente en el hermoso templo de Kiyomizu-dera, hay un lugar donde los jóvenes, y no tan jóvenes, van a buscar el amor.
En el santuario de Jishu-Jinja, que está ubicado en uno de los jardines de Kiyomizu-dera, hay dos piedras que son consideradas como una prueba del amor. Están separadas por 18 metros y se debe andar de una piedra a otra con los ojos tapados. Se supone que si logras el objetivo, conseguirás el amor deseado.
Ya tenéis una excusa más para visitar la hermosa Kyoto, puede ser que no consigáis el amor recorriendo estos 18 metros, pero seguro que os enamoráis de esta fantástica ciudad.














