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Viaje a Islandia – Como ir del aeropuerto a Reykjavík

Interior del aeropuerto internacional de Keflavík

Dentro de poco se cumplirá un año de nuestro viaje a Islandia y la verdad es que nos acordamos constantemente de aquel hermoso país y lo bien que lo pasamos por aquellos lares. Tanto que no descartamos volver en el futuro.

Pero dejémonos de nostalgias y vamos con un post práctico. Hoy os hablaré de las dos opciones que hay para ir desde el aeropuerto de Keflavík a Reykjavík o viceversa.

Aeropuerto internacional de Keflavík

A no ser que voléis desde las islas Feroes o Groenlandia, vuestro vuelo aterrizará en el aeropuerto internacional de Keflavík. Está situado a unos 50 kilómetros de la capital de Islandia en dirección oeste.

La única forma de llegar a Reykjavík es por carretera, que por cierto, es la única con dos carriles de todo el país. Sinceramente no hacen falta más para el tráfico que puede haber por allí. Para cubrir los 48 kilómetros que separan el aeropuerto y la capital islandesa podéis tomar un autobús o pillar un taxi.

Avión de Iceland Express

Autobús desde el aeropuerto de Keflavík a Reykjavík

Hay una línea llamada Flybus que cubre el trayecto entre el aeropuerto y la estación central de Reykjavík. El recorrido dura aproximadamente 50 minutos 1.500 ISK (9,15 euros). Si quieres que el bus te deje en la puerta de tu hotel el billete cuesta 2.000 ISK (12,15 euros). Para los precios de Islandia no está nada mal.

Los billetes se deben comprar antes de subir al autobús. Es fácil de encontrar el puesto de venta de billetes. Buscad Flybus.

La frecuencia de los buses, tanto a la ida como a la vuelta, dependen de los horarios de los vuelos internacionales. De regreso, es recomendable que estéis en la estación central de autobuses al menos dos horas y media antes de la partida de vuestro vuelo.

Estatua en el aeropuerto internacional de Keflavík

Taxi desde el aeropuerto de Keflavík a Reykjavík

Como siempre es la opción más cara, pero más cómoda. En nuestro caso lo utilizamos a la vuelta, pues íbamos con Teo, las maletas, el carrito…

Puede costaros entre 5000 y 8000 ISK (entre 30 y 50 euros), dependiendo del tráfico que os encontréis a la salida de Reykjavík. Son unas tarifas equiparables a las de cualquier capital europea.

Espero que algún día podáis disfrutar de estos consejos, lo cual significará que estaréis en Islandia.

Viaje a Islandia – Laguna Azul

Teo i Vero en la Laguna Azul

La Laguna Azul, o Bláa lónið en islandés, es uno de los lugares más turísticos, pero a la vez más reconfortantes de toda Islandia. Se trata de una gigantesca piscina geotermal llena de un agua de un color muy característico proveniente de los manantiales volcánicos.

Está situada a unos 40 minutos de Reykjavik y a sólo 15 de Keflavík, desde donde fuimos nosotros. En realidad, fue uno de los primeros lugares que visitamos en nuestro viaje a Islandia, y diría que fue en el que mejor se lo pasó el pequeño Teo. Le encanta el agua y no le importa pasar su tiempo chapoteando y jugando con el líquido elemento.

Vapor de agua en la Laguna Azul

Todo en la Laguna Azul es bastante espectacular. Para empezar, el paisaje volcánico de la península de Reykjanes que nos acompañó hasta llegar allí. Luego están las enormes columnas de vapor de agua que levanta la central energética de Svartsengi, ubicada junto a la orilla de la Laguna Azul.

Dentro está todo muy preparado para la comodidad y el bienestar de los bañistas. Allí hay toallas, albornoces, amplios vestuarios, cafeterías, restaurantes, tiendas… Todo se controla con una pulserita que te dan al entrar y que te sirve como moneda de pago.

Relax en la Laguna Azul

Tras una duchita y ponerse el traje de baño nos fuimos directos a nadar. Para mí fue el primer baño del verano, ya que no soy muy amante de playas y piscinas. En cambio, Vero y Teo disfrutaron de lo lindo. El agua está caliente, pero enseguida te acostumbras, y viene de maravilla, ya que la temperatura del aire está a unos 15º.

Además de divertida, la Laguna Azul es bastante reconfortante para el cuerpo, pues sus aguas son ricas en barros de sílice, algas y componentes salinos. De hecho, estas aguas tan ricas y los barros que generan tienen su propia marca de belleza y salud. Ya os había dicho que era muy turística.

Bañistas en la Laguna Azul

Yo, que no soy muy amante de estas cosas, os lo recomiendo encarecidamente. Sólo por el color de las aguas y las columnas de vapor merece la pena visitar la Laguna Azul y hacer unas cuantas fotos. Eso sí, el precio es un poco caro y suele haber bastante gente. Como el horario de apertura es muy amplio, intentad ir pronto o entre semana. Seguro que un bañito relajante os da fuerzas para seguir explorando un país tan fantástico como Islandia.

Viaje a Islandia – Keflavík

Aeropuerto de Keflavík

Nuestro primer contacto con Islandia fue el aeropuerto de Keflavík. Se trata de un aeropuerto relativamente pequeño pero muy coqueto y bien equipado. De hecho, fue nombrado como el mejor aeropuerto de Europa en 2009 por la Asociación Internacional de Aeropuertos (ACI).

En pocos minutos, nos dimos cuenta de lo que podíamos esperar de nuestro viaje a Islandia. Mucha tranquilidad, un país muy preparado para los niños, un clima muy cambiante y, por supuesto, un paisaje muy distinto al que conocemos en España, lleno de sorpresas. De hecho, nada más abrir la puerta de salida del aeropuerto, Islandia nos recibió con un arcoiris doble. ¿Sería un buen presagio?

Calles desiertas en Keflavík

Pronto pillamos un taxi enorme, era una furgoneta, que nos llevó hasta nuestro hotel de Keflavík. El taxista nada más ver a Teo quiso montar la sillita del coche para que el bebé fuera cómodo y seguro. Un detalle que repetirían todos los taxis que pillamos en cualquier punto del país.

Del aeropuerto a la ciudad de Keflavik habrá como unos diez minutos. El cielo estaba plomizo y de vez en cuando descargaba alguna ráfaga de lluvia. La cercanía con el mar del Norte y su viento gélido dotaban a aquella ciudad de un aspecto muy invernal y un tanto fantasmagórica.

El mar del Norte desde Keflavík

Sin embargo, parecía que la ciudad se resistía a aquel ambiente grisáceo. Dimos una vuelta por la ciudad y de un vistazo contemplamos muchas casas de colores con un diseño muy peculiar. Es la forma que tienen los islandeses de combatir la monotonía del clima adverso.

De Keflavík poco que destacar. Por la calle, casi no había peatones ni tráfico. Los pocos valientes que había paseando iban bien pertrechados para los rigores de aquel clima hostil, y eso que estábamos en pleno verano. Eso hizo acobardarnos un poco y reflexionar sobre la escasa ropa de abrigo que habíamos traído. Al final, el tiempo acabaría dándonos la razón y aquel día en Keflavík fue sólo una excepción al buen tiempo. Para los cinéfilos, allí se rodaron algunas escenas de Banderas de nuestros padres de Clint Eastwood.

Salmón islandés

¿Entonces qué recordaremos de Keflavík? Su aeropuerto, su apariencia de pueblo fantasmal, un clima invernal en pleno agosto y, lo que es más importante, la primera vez que probamos el salmón islandés.

Viaje a Islandia – Cerrado por vacaciones

Volando

Llegamos al final de esta semana especial veraniega de el pachinko, y lo hacemos con una despedida. Una despedida temporal, claro está. Cerramos el chiringuito por vacaciones. Esto sigue siendo un blog de viajes y el motivo del cese temporal de actividad es gracias a nuestro viaje a Islandia.

Ayer por la tarde regresamos de Balones a Alicante para preparar todo lo que necesitaremos durante el viaje. Estos momentos suelen ser un poco estresantes, más si cabe, cuando el viaje es con un bebé. No obstante, creo que hemos superado el trámite con nota y a estas horas ya lo tenemos casi todo en orden.

Mañana a mediodía pillaremos un taxi que dirija a toda la familia pachinkera al aeropuerto de Alicante. El objetivo es tomar un vuelo al Aeropuerto Internacional de Keflavík y desde allí emprender nuestra aventura islandesa.

Nuestra intención es pasar diez días desconectados y recargar las pilas para la próxima temporada. Si puedo os daré señales de vida desde Islandia, aunque si me dejáis un comment, tweet, email o mensaje en Facebook perdonadme que no os conteste inmediatamente.

Tened por seguro que a la vuelta os contaré con todo detalle este viaje a Islandia. De momento, os dejo al cuidado de el pachinko que desde este momento queda…

Cerrado por Vacaciones!!!