He hecho dos viajes a Roma y curiosamente ambos han tenido la misma duración. Cuatro días es poco para conocer una de las ciudades con más patromonio cultural e historico del mundo, un auténtico museo al aire libre.
La ciudad eterna tiene muchas caras, además de su pasado imperial, me encantan las reminiscencias a La Dolce Vitta, su espectacular gastronomía o su caos. En Roma no hay tiempo para aburrirse, siempre suceden cosas extraordinarias. Por si estáis pensando en hacer una escapada vamos a hacer un repaso y recomendaros ¿qué visitar en Roma?
¿Cómo se llega a Roma?
Afortunadamente hay muchos vuelos baratos a Roma. Simplemente tenéis que utilizar un buscador de vuelos y escoger el que más os convenga. En nuestro caso, volamos de Alicante a Madrid o Barcelona y desde allí pillamos un vuelo directo a Roma.
Roma tiene dos aeropuertos cercanos, el de Fiumicino y el de Campino. Este segundo es el que emplean las compañías low cost. Para llegar desde el aeropuerto de Fiumicino a la estación de Termini puedes tomar el tren Leonardo Express. Desde Campino, hay autobuses.



















