Tag Archives | Indochina

Viaje a Vietnam – Museo de Recuerdos de la Guerra

Caza en el Museo de Recuerdos de la Guerra

Como ya os he contado en alguna ocasión, la Guerra de Vietnam es para los vietnamitas motivo de orgullo porque lograron expulsar a los estadounidenses. No obstante, forma parte del pasado remoto. Vietnam es un país muy joven donde la mayoría de sus ciudadanos no habían nacido durante el conflicto. No es algo que esté latente en la sociedad actual, más bien todo lo contrario.

Pese a ello, son muchos los turistas y curiosos que hacen un viaje a Vietnam en busca de los vestigios de este enfrentamiento. No era nuestro caso, pero los vietnamitas lo saben explotar con lugares como los túneles de Cu Chi o este Museo de Recuerdos de la Guerra ubicado en Ho Chi Minh City.

Cañón de artillería en el Museo de Recuerdos de la Guerra

Es uno de esos lugares en los que te tienes que mentalizar antes de visitarlo, pues en él se pueden ver imágenes horribles de las consecuencias del conflicto armado. Sucede un poco como en el Museo de la Paz de Hiroshima.

El Museo de Recuerdos de la Guerra está en el distrito 3 de Saigón, concretamente en la calle Vo Van Tan. Antes se llamaba Museo de los Crímenes de Guerra, y aunque el nombre actual sea más políticamente correcto, el contenido no ha cambiado demasiado. En su día, el edificio albergó los Servicios de Información Estadounidenses.

DSC_0382_01

Al principio es bastante circense. Está atestado de turistas queriéndose hacer fotos con los aviones, carros de combate y artillería pesada que hay en el exterior del edificio. Todo armamento capturado a las tropas americanas, francesas y chinas en las distintas invasiones de Vietnam.

No obstante, pronto te das cuenta de que todo se torna en un museo de los horrores. Lo más sobrecogedor del edificio es el apartado dedicado a los grotescas consecuencias causadas por el agente naranja. Este potente desfoliante químico provocó mutaciones en personas y fetos, algunos de los cuales se exponen en formol dentro de botes. Simplemente desgarrador.

Foto de la matanza de My Lai

Otro de los apartados más impactantes es la de exposiciones de fotos, muy bien seleccionadas por los vietnamitas y donde se muestran todas las barbaries, torturas y salvajadas que hicieron los estadounidenses durante la Guerra de Vietnam. La más célebre es la de la matanza de My Lai, aunque os aseguro que hay algunas que te encojen el corazón y te hacen saltar las lágrimas. Demasiado para el alma.

Después de ver las fotografías y las salas del agente naranja pocas ganas te quedan para contemplar armas, vídeos de personas lanzadas desde helicópteros o simulacros de prisiones y torturas.

Simulación de cárcel estadounidense

Algunos diréis que este chiringuito lo han montado los vietnamitas y que ellos también cometieron atrocidades. Antes de que os lancéis, os diré que estoy en contra de todas las guerras y actos violentos. Todos son igual de deleznables. Este Museo de Recuerdos de la Guerra es un claro ejemplo de lo inhumano que puede llegar a ser el hombre, y la palabra inhumano cobra aquí un sentido especial.

No obstante, la humanidad sigue cometiendo los mismos errores y la historia se repite. ¿Habéis estado en algún lugar de este tipo?

Viaje a Vietnam – El Palacio de la Reunificación

Palacio de la Reunificación de Saigón

Situado en la calle Nam Ky Khoi Nghia del distrito 1 de Ho Chi Mihn City, se encuentra el Palacio de la Reunificación. Se trata de un edificio imponente a la par que cargado de historia. Quizás sea una visita más emotiva para los vietnamitas que para los extranjeros, aunque merece la pena acercarse a conocer sus secretos. Se trata de uno de los monumentos más visitados de Saigón y que recorrimos durante nuestro viaje a Vietnam y Camboya.

Vero ante un tanque en el Palacio de Reunificación

Su arquitectura es uno de los pocos ejemplos de construcción vietnamita de la década de los sesenta, un edificio muy solemne que me recuerda bastante a la escuela soviética. Está rodeado de hermosos jardines llenos de pequeños retales de la historia política de Vietnam.

Sala de reuniones del Palacio de la Reunificación

Su pasado está ligado a nombres infames para los vietnamitas como el gobernador francés o los presidentes survietnamitas Ngo Dinh Diem y Nguyên Van Thieu aliados de los estadounidenses. La huida de este último en helicóptero desde la azotea del edificio o el derribo de la puerta principal por parte de un tanque norvietnamita dieron la vuelta al mundo.

Busto de Ho Chi Minh

Pero dejemos la historia y centrémonos en la visita al edificio. Es muy raro poder entrar a estancias presidenciales y lugares donde siguen celebrándose actos oficiales. Las estancias y pasillos permanecen prácticamente intactos desde el final de la guerra. En total hay cinco plantas y 95 habitaciones.

Antigua sala de telecomunicaciones vietnamita

Es muy curioso porque te permiten deambular por todo el palacio con total libertad. Se pueden visitar despachos, salas de recepciones, el casino, habitaciones, e incluso la cocina del Palacio de Reunificación. Todo está bien ordenado y es muy setetentero. También es digna de ver la colección de regalos presidenciales en la que puedes comprobar lo excéntricos que son algunos mandatarios.

Sala de recepción del Palacio de la Reunificación

En mi opinión, la parte más interesante del  Palacio de la Reunificación de Saigón es el búnker y el centro de operaciones militares que hay en los sótanos, un paraíso para los amantes de la electrónica, ya que parece que te hayas metido en una cápsula del tiempo. Es una pasada ver los mapas antiguos, las centralitas de la época y los transmisores. Todo recuerda bastante a una película de espías de los setenta.

Centro de operaciones militares vietnamita

Sin embargo, no se trata de ficción, sino de salas y aparatos que fueron utilizados de verdad durante la Guerra de Vietnam. El que fuera símbolo de la opresión vietnamita, se ha convertido en un icono de libertad y de la reunificación del país.

 

Viaje a Vietnam – Pagoda del Emperador de Jade en Saigon

Fachada principal de la Pagoda del Emperador de Jade

Nadie acertó el lugar exacto donde estaba el lozano, así que el premio va para el gran Chiqui de Un Albaceteño en Japón, ya que fue el primero en decir que era Vietnam. La respuesta exacta la tenéis en el título de este post, es decir, la Pagoda del Emperador de Jade en Saigón.

Rezando en la Pagoda del Emperador de Jade

Se trata de uno de los templos más importantes, por no decir el que más, de Ho Chi Minh City. Nosotros tuvimos la suerte de llegar hasta allí tras el mítico viaje en moto por Saigón que hicimos con Alberto. Está en el distrito 3, concretamente en el 73 de la calle Mai Thi Luu. Si por lo que sea no queréis ir en moto, los taxis en Saigón son bastante económicos.

Vero en la Pagoda del Emperador de Jade

Como su nombre indica, la Pagoda del Emperador de Jade está dedicada a la deidad suprema del Taoísmo. El edificio fue erigido en la primera década del siglo XX por la comunidad cantonesa de la ciudad. No os dejéis engañar por la fachada, bastante corriente, ya que lo precioso de este lugar está en el interior y en el tejado del templo.

Este rincón tiene un ambiente fantástico, muy auténtico, ya que está plagado de fieles que van a realizar sus peticiones al Emperador de Jade. Recuerdo que la luz era muy tenue y que había una gran cantidad de humo debido a los inciensarios. Sin embargo, si te parabas a mirar un poco más, la Pagoda del Emperador de Jade estaba llena de vivos colores.

Ofrendas para el Emperador de Jade

Nada más entrar al reciento hay un patio exterior donde hay un pequeño refugio de tortugas y unos bancos por si quieres descansar del sofocante clima del sur de Vietnam. Luego en el interior hay varios santuarios y varias plantas un poco laberínticas. Es una gozada perderse entre los fieles. Y el verbo perderse lo he utilizado con todo el sentido, ya que está lleno de pasillos y pequeñas habitaciones.

Santuario principal de la Pagoda del Emperador de Jade

El santuario principal está dedicado al Emperador de Jade y presidido por una preciosa estatua. Las tallas son uno de los principales atractivos del templo. Puedes encontrar figuras taoístas mezcladas con las budistas. Las puertas también son una pasada. Os recomiendo que vayáis con los ojos bien abiertos para no perderos las estatuas, especialmente la de los Guardianes Demonios. En cada rincón hallaréis cosas fascinantes.

Altar de ofrendas

Además del salón principal, son dignos de una visita el salón de los Diez Infiernos y sus relieves de madera, y el Salón de las Mujeres, dedicado a la Diosa de las Madres. Es todo un poco caótico y muy fácil de perderse o de acabar saliendo al tejado como nos pasó a nosotros. Una vez allí, podéis tomar un poco de aire fresco y contemplar los maravillosos tejados de varias alturas con las características tejas de cerámica verde y los dragones.

Como veis, la Pagoda del Emperador de Jade da para pasar un buen rato, y eso es lo que hicimos hasta que Alberto volvió a por nosotros. Sin duda, uno de los templos más bonitos de nuestro viaje a Vietnam. Espero que si estáis por Saigon no dejéis de visitarlo, es muy recomendable. Lástima que las fotos no hagan justicia a tan increíble lugar.

Viaje a Vietnam – La Oficina Central de Correos de Saigón

La Oficina Central de Correos de Saigón

Si el otro día os hablaba de la hermosa Catedral de Notre Dame de Saigón, hoy toca entrar en la Oficina Central de Correos de Ho Chi Minh City. Aunque no tengan nada que ver, estos dos edificios van juntos de la mano en casi todos los itinerarios, ya que ambos están situados en la Plaza Cong Xa Paris. Estamos hablando de uno de los puntos más concurridos del Distrito 1 de esta trepidante ciudad.

La Oficina Central de Correos de Saigón es uno de los edificios coloniales más bellos de la ciudad. El legado francés es indiscutible, pues fue creado por el estudio de arquitectos del mismísimo Gustave Eiffel a finales del siglo XIX.

Interior de la Oficina Central de Correos de Saigón

Cuando nosotros estuvimos de visita, tampoco es que hubiera demasiada gente en el interior, o quizás sí, resulta difícil saberlo, ya que su distribución y simetría al estilo de las antiguas estaciones de trenes hace que la sensación de amplitud sea realmente colosal. Esto se debe sobre todo a los grandes tragaluces que hay en el techo, lo que dota al edificio de una luz realmente preciosa.

Otra curiosidad de la Oficina Central de Correos de Saigón son los nombres que se pueden leer en sus columnas. Hablamos de Franklin, Volta o Ampère, célebres científicos que hicieron avances en el campo de la electricidad. Los motivos por los que Eiffel escogió a estos genios los desconozco.

Retrato de Ho Chi Minh

Pero la auténtica estrella de la Oficina Central de Correos de Saigón, es el retrato de Ho Chi Minh que preside la sala principal. La imagen del fundador del Vietnam moderno se puede ver desde todos los puntos del salón. Por algo la ciudad lleva ahora su nombre.

También son dignos de admirar los mapas antiguos que hay de Vietnam y de Saigón, así como antiguas cabinas postales con relojes que marcan la hora de distintos lugares del mundo.

Antiguas cabinas y mapas de la Oficina Central de Correos de Saigón

Además la entrada es gratuita, lógicamente, así que os recomiendo encarecidamente que le dediquéis un buen rato a este fantástico edificio colonial. Es muy hermoso tanto por fuera como por dentro, y os puede servir de punto de partida para explorar la zona antes de gastar unos cuantos dongs en la célebre Dong Khoi.

Viaje a Vietnam – Notre Dame de Saigón

Catedral de Notre Dame en Saigón

El vuelo de Nha Trang a Saigón fue agradable. Teníamos muchas ganas de visitar Ho Chi Minh City porque estaba Alberto y porque nos había narrado maravillas de aquella ciudad caótica. La primera toma de contacto no defraudó para nada. Los ríos de motos enseguida nos dieron la bienvenida a una ciudad muy hermosa, acogedora, ensordecedora.

No perdimos el tiempo y antes de dejar las maletas en el hotel, nos dirigimos al Distrito 1, concretamente a la Plaza Cong Xa Paris donde se reparten las miradas la Catedral de Notre Dame y la Oficina Central de Correos.

Es curioso que lo primero que visitamos de Ho Chi Minh City fuera una catedral cristiana. El Cristianismo es minoritario en Vietnam, pero el legado de tantos años de ocupación francesa ha dejado una huella profunda en Saigón. También está de moda casarse al estilo occidental, y precisamente aquel 23 de agosto de 2008 había una boda en Notre Dame.

No cabe decir, que la Catedral de Notre Dame es la mayor iglesia que dejaron los franceses en Vietnam. Aunque su color rojizo aparente que está construida en ladrillo, es un efecto visual, ya que la iglesia tiene paredes de granito recubierta con azulejos rojos.

Destacan sus elevadísimas aguja de 40 metros de altitud y la célebre estatua de Santa María Reina de la Paz que preside la entrada principal de Notre Dame. En su interior nada nos llamó poderosamente la atención, excepto la boda que se estaba celebrando en aquel momento.

El edificio en sí mismo es precioso, aunque resulta un poco extraño que la primera visita a una de las ciudades más increíbles de Asia sea un templo tan europeo. Seguro que si estáis por Saigón la acabaréis visitando tarde o temprano, o al menos, dedicaréis un segundo a contemplarla. Luego podéis seguir disfrutando del Distrito 1, que es un continuo reclamo para las cámaras y la perdición para los bolsillos.