
Justamente hace un año, nos encontrábamos preparando con mucha ilusión el que iba a ser nuestro Viaje a Vietnam y Camboya. El pasado martes vi en TVE el programa de Españoles en el Mundo sobre Vietnam y me quedé atónito de lo bien que hablaban sobre esta joya del sudeste asiático. Ninguno de los entrevistados quería volver a España ni por asomo. El programa fue grabado en algunos de los lugares donde estuvimos y por eso hoy me sentía en la obligación de hablaros de algún rincón de este fantástico país.
El punto de interés escogido es uno de los más importantes de la historia reciente de Vietnam, el Mausoleo de Ho Chi Minh. Ya os hablé bastante de él en el post Hanoi y el tío Ho, aunque creo que un lugar tan emblemático se merece un post propio.
El mausoleo esta ubicado en la plaza de Ba Dinh, en el distrito homónimo situado al oeste de Hanoi. Es aquí donde se hallan los restos del padre del Vietnam moderno, un lugar mastodóntico que nada tiene que ver con las últimas voluntades de Ho Chi Minh. Cuando el líder vietnamita falleció, dejó escrito en su testamento que quería ser incinerado para que repartieran sus cenizas por el norte, centro y sur del país. Sin embargo, sus sucesores en el partido hicieron oídos sordos a su poético testamento y construyeron un edificio faraónico, de inspiración muy soviética. Cosas de la Guerra Fría.

Lo más intrigante de todo es que el objetivo de los arquitectos era representar una flor de loto, aunque con tanta columna y bandera al viento yo no la veo por ninguna parte. Como ya conté en su día, el Mausoleo de Ho Chi Minh está fabricado con mármol extraído de uno de los refugios del Viet Cong en las montañas de Da Nang. Cuando brilla el sol es muy espectacular, más si hace un poquito de viento y las banderas rojas con la estrella amarilla ondean al viento. “No hay nada más precioso que la Independencia” reza la leyenda que preside el edificio.
Si en el exterior el mausoleo es el protagonista visual de la plaza, en su interior lo es la momia de Ho Chi Minh. Todo aquel que quiera acceder deberá respetar al 100% todo lo que le digan los militares allí presentes. Los turistas extranjeros entran por una cola especial donde todo el mundo debe guardar silencio, no llevar ropa indecorosa y mostrar una actitud respetuosa. Nada de cámaras, mochilas y hombros descubiertos.
La visita al interior es muy breve. Vas subiendo por unas escaleras acompañado de militares armados. De repente notas un frío muy intenso y te hacen pasar a ver el cuerpo embalsamado de Ho Chi Minh. El momento es bastante incómodo. Es tan solemne que es difícil aguantarte la risa. Un cuerpecito que parece de cera permanece impertérrito ante el paso del tiempo y de la historia a ojos de los vietnamitas. Para los occidentales es sólo una atracción más.
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El post que escribí en su día sobre Hanoi y el tío Ho iba dedicado a Alberto del que en su momento dije “un español que estuvo en Vietnam y que ahora se siente un vietnamita en España“. Alberto vuelve a estar en Vietnam y su felicidad es también la mía, porque sé lo que significa este país para él. Aunque breve, feliz regreso!!!