Ya os comenté el otro día, que Kamakura tiene mucho que ofrecer al viajero, pues posee muchos lugares espectaculares. De los más bonitos que hemos visto en nuestros dos viajes a Japón. Quizás el más conocido de todos sea el Gran Buda de Kamakura o Kamakura Daibutsu, que fue el primer lugar que visitamos en esta ciudad de la prefectura de Kanagawa.
El Gran Buda de Kamakura está ubicado en el templo Kōtoku-in, que pertenece a la escuela budista de la Tierra Pura. Para llegar a este lugar pillamos un autobús desde la estación de Kamakura, aunque el recorrido es fácil si se quiere hacer a pie. Acordaos que durante este viaje a Japón, Vero estaba embarazada y no podía hacer grandes locuras.
Sino recuerdo mal, la entrada al Kōtoku-in nos costó sólo 200 yenes. Una vez allí, nos dimos cuenta de que el Gran Buda de Kamakura es una de las estatuas más imponentes de todo Japón, de hecho, es la segunda imagen de Buda más grandes de todo el país, y eso no es ninguna tontería.
Parece que la fama de la estatua va acorde con su tamaño, pues durante nuestra visita, el templo estaba lleno de escolares con sus uniformes y gorras de colores. Y eso que fuimos temprano. Desde luego que esta imagen de niños haciéndose fotos ante un monumento célebre es de las más entrañables de nuestros viajes a Japón.
Y hablando de fama y tamaño, la estatua del Gran Buda de Kamakura está fundida en bronce, mide 11,4 metros de altura y pesa alrededor de 850 toneladas, ahí es nada. Ante tamaño bicharraco, lo único que hice fue sacar la cámara y hacer fotos, muchas fotos.
Si tenéis pensado estar unos días en Tokyo y no sabéis muy bien que hacer, os recomiendo que le hagáis una visita a esta gigantesca estatua. Desde Tokyo queda a menos de una hora de camino en tren y seguro que os lleváis un grato recuerdo.
¿Habéis visitado el Daibutsu? ¿Qué recuerdos tenéis?


















