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Wasabi Alicante, restaurante japonés y sushi-bar

Wasabi Alicante, restaurante japonés y sushi-bar

Ya está aquí el viernes, nuestro día favorito de la semana. Hoy tenemos muchas cosas que celebrar, para empezar, mañana tengo una jornada completa con mis amigos de toda la vida. Esta vez estaremos todos, incluso los que viven en París o Córdoba. Que se prepare Alicante porque esto hacía años que no pasaba.

Pero las celebraciones empezaron ayer, ya que se dieron todas las circunstancias para que Vero y yo nos pudiéramos ir a cenar los dos solos por Alicante. Desde que hemos sido papás era la primera vez que pasaba, al menos en Alicante.

Ensalada del Wasabi Alicante

El lugar que escogimos fue el nuevo restaurante japonés de Alicante, se llama Wasabi y también es sushi-bar. Lo de nuevo lo digo porque era la primera vez que íbamos, pues según nos contaron los camareros, lleva abierto nueve meses.

La última vez que fuimos a un restaurante japonés en Alicante no nos llevamos una impresión del todo buena, aunque creo que el estado de ánimo influye mucho en la percepción que te lleves del local. En el Wasabi Alicante fue una situación tan extraordinaria que quedamos muy satisfechos.

Ikura sushi del Wasabi Alicante

Teníamos tantas ganas de comida japonesa que nos pasamos un poco pidiendo. Empezamos con una ensalada wasabi, que mezclaba distintos tipos de verduras españolas con algas y sashimi. Todo estaba aliñado con una salsa wafu. Fue un inicio fantástico, nos gustó mucho.

Seguimos con una ración se shake sashimi de seis piezas que estaba muy fresco y con un grosor adecuado, como a mí me gusta. También pedimos sushi. Dos piezas de ikura y dos de spicy tuna, que curiosamente probé por primera vez en el Wasabi de Barcelona, aunque los restaurantes no tienen nada que ver.

Maguro tataki del Wasabi Alicante

Tengo que decir que las piezas de sushi del Wasabi Alicante eran gigantes, cabían en la boca con mucho esfuerzo, pero estaban deliciosas. Hacía tiempo que no comíamos huevas de salmón. En esta ciudad es difícil encontrarlas en los restaurantes japoneses.

Seguimos el festín con un maguro tataki muy logrado, una ración bastante generosa. Quisimos cerrar la velada con un katsu udon, pero se equivocaron y nos sacaron un yaki udon. Como no quisimos ser descorteses nos lo comimos y punto. La combinación de texturas de este plato me gustó especialmente.

Yaki udon del Wasabi Alicante

El colofón a la cena lo pusieron un coulant de chocolate con bola de helado de té verde, y un cardenal de melocotón, quizás con demasiada nata. Yo fui a asegurar y el coulant estaba de muerte. Este fue el postre de nuestra boda y siempre que lo veo en una carta no puedo resistirme a repetir una y otra vez.

Acompañamos la cena con dos cervezas del mundo, Vero probó la Asahi y yo la Kirin.  Como era una ocasión especial pedimos también un vino blanco para maridar con los pescados. El escogido fue un Penedés, concretamente el Gessamí. Nos encantó.

Coulant de chocolate y helado de té verde del Wasabi Alicante

Como veis, de momento son todo pros, pues la comida y el trato recibido fueron muy buenos. El precio fue de 94,5 euros, casi lo mismo que en el Maguro-ya, pero con mucha más comida y vino.

La decoración nos gustó, pero no esperéis nada auténticamente japonés. El Wasabi Alicante pertenece a una franquicia de restaurantes mallorquines, pero no por eso dejan de hacer las cosas bien. La carta es bastante completa, aunque quizás hay demasiada variedad de sushi y pocos platos consistentes para cerrar. Otro punto a favor es que la camarera nos habló en valenciano, os parecerá una gilipollez, pero en Alicante es complicado y nosotros lo valoramos mucho. En la carta de vinos también disponen de varios tipos de sake.

Cardenal de melocotón del Wasabi Alicante

El Wasabi Alicante fue todo un descubrimiento. En relación con otros restaurantes japoneses de Alicante le pondría muy buena nota. Por cierto, lo podréis encontrar en las calle Médico Manero Mollá, 5, en pleno centro de la ciudad. Disculpad la calidad de las fotos pero están hechas con el iPhone. Hacía tanto tiempo que no utilizaba la compacta que estaba sin batería.

Con este post gastronómico, que hace las veces de crónica de una velada especial, os deseo a todo que paséis un buen fin de semana. Nos leemos el lunes.

Cena #TLQM Barcelona en el Wasabi

Wasabi Barcelona

En un país de tradición católica como es España está mal visto lo de comer carne en Viernes Santo. Y como no quiero ofender a nadie, pese a que soy ateo, vamos con una buena ración de pescado.

Los platos que os presento los degustamos durante la última cena #TLQM Barcelona que celebramos en el restaurante Wasabi. Tenía que pasar unos días en la Ciutat Comtal para asistir al #TBMBCN, así que llamé al Capitán Urías y le pedí que moviera sus hilos para convocar a la gente.

Maguro tataki del Wasabi Barcelona

Por diferentes circunstancias, la convocatoria fue un auténtico desastre. Sólo asistieron el Capitán, Quicoto, Danikaze, mi amigo José Luis y un servidor. Encima, mi vuelo a Barcelona se retrasó por culpa de la niebla, así que JL y yo llegamos al Wasabi pasadas las 11, y el resto de comensales ya había cenado. Menos mal que vino a buscarme al aeropuerto. No obstante, la cantidad de gente es lo de menos. Prima la calidad y creo que los cinco pasamos un rato agradable en el Wasabi.

Pero dejémonos de cháchara y vamos a hablar de la cena y el local, que es lo que realmente interesa. José Luis y yo abrimos la cena con un maguro tataki que estaba riquísimo. Fresco, fresco.

Takoyaki del Wasabi Barcelona

El segundo entrante fue takoyaki, un clásico entre los clásicos de la cocina callejera japonesa y que en el Wasabi es uno de los platos estrella.

Por último nos pedimos este festín de sushi variado en el que destacaba lo que en el Wasabi llamaban spicytuna. Era la primera vez que probaba el sushi de atún picante y la verdad es que no me desagradó para nada. Todo esto acompañado de unas Kirin.

Sushi variado del Wasabi Barcelona

Quizás lo más flojo de la velada fueron los postres. Danikaze y Quicoto fueron a lo seguro con el helado de matcha y el ichigo daifuku, respectivamente. El Capitán y yo decidimos compartir los postres que veis en la imagen y cuyo nombre no recuerdo, pero estaban bastante insípidos.

El local no es demasiado auténtico y la decoración no es nada del otro mundo. Sin embargo, la comida estaba bastante rica y el precio también fue decente. Si lo comparamos con los restaurantes japoneses de Alicante le pondría muy buena nota, pero para Barcelona lo dejo en un aprobado. El Wasabi se encuentra en Torrent de L´Olla, 8. En el Barri de Gràcia.

Postre del Wasabi Barcelona

Con esta cena japonesa de Viernes Santo me despido hasta el lunes. No hay nada mejor que concluir la semana con un recuerdo agradable. Gracias a todos los que vinisteis a la cena y a los que no espero veros a la próxima. Qué paséis un buen fin de semana, nos leemos el lunes.

Cena #TLQM Alicante en el Picnic Bar

Cena #TLQM Alicante

Llega el fin de semana y este viernes en vez de tomarnos una de nuestras clásicas cervezas del mundo, nos vamos de cena, concretamente recordaremos los grandes momentos que nos dejó las segunda Cena #TLQM Alicante en el Picnic Bar.

Después de celebrar con la muchachada el #chuletonandtweets el viernes, mis fuerzas estaban un poco mermadas para el sábado. Sin embargo, teníamos el honor de recibir a nuestro querido Capitán Urías y a la Comandante en Alicante, así que no podíamos desaprovechar la ocasión y organizamos una Cena #TLQM en un pis pas.

Picnic Bar

El local elegido fue el Picnic Bar, que es el restaurante del mítico Hostal de Sal del que ya os hablé en una ocasión. La alineación estaba formada por los citados Capitán y Comandante, Josecrem y Cecitia, Epi69blas (a quien he robado la foto de arriba) y Madam Beus, Davigimon, Zon7, Roberto Pastor de Kafelog y futura esposa, además de un servidor.

El ambiente como siempre fue muy distendido y salieron temas muy interesantes y #TLQM sobre los que estuvimos charlando un buen rato. Yo como soy un poco raro, en vez de hacer fotos a la gente, me dediqué a fotografiar la comida.

Chili con carne del Picnic Bar

El plato central de la noche fue un potente chili con carne, pero antes estuvo precedido de rica ensalada, humus, tortilla de verduras y ensaladilla rusa. Estaba todo riquísimo, más si cabe, tras el colofón en forma de crepes de chocolate que nos sirvieron.

Tengo que decir que la relación calidad-precio del Picnic Bar fue excelente. Además, nos trataron de maravilla en todo momento. Os lo recomiendo, de verdad, y está situado en una de las zonas más pintorescas de Alicante.

Crepes de chocolate del Picnic Bar

Al finalizar la cena, escenificamos una improvisada ceremonia de entrega del Bitácoras que recogí en nombre de La Arcadia de Urías. Aquí tenéis el vídeo que grabamos en el que salgo haciendo un rato el capullo.

Como veis en este vídeo robado, el Capitán y la Comandante tuvieron el detallazo de regalarle a Teo una camiseta #TLQM de bebé, de la que sólo hay dos unidades. ¿Adivináis para quién es la otra?

Con los recuerdos de la cena #TLQM Alicante en el Picnic Bar os deseo a todos que paséis un buen fin de semana. Nos leemos el lunes.

Viaje a Castilla-La Mancha – Restaurante Atila

Restaurante Atila

Ya huele a Navidad y a comida de la buena. Por eso para ponernos en faena voy a hablaros de un restaurante excelente llamado Atila y que se encuentra en Campo de Criptana. Tuvimos la gran suerte de probar sus especialidades durante nuestro pasado viaje a Castilla-La Mancha.

Brazo de gitano de marisco y txangurro

El local es muy acogedor, reina un ambiente familiar muy especial y la decoración es bastante alegre y contemporánea, siempre guardando la estética de la ciudad. No obstante, lo que sobresale del Atila es su carta, realmente surtida y muy completa.

Pastel de patata cubierto de jamón y relleno de paté de salmón

Nosotros tuvimos la ocasión de degustar una cena de bandera. Empezamos con un brazo de gitano de marisco y txangurro que estaba delicioso. Me sorprendió por su atrevimiento e intenso sabor. Luego probamos unos calamares a la romana fresquísimos, como hacía tiempo que no los cataba. Sin nada de aceite.

Carrillera del Restaurante Atila

El siguiente aperitivo fue una especie de pastel de patata cubierto de jamón y relleno de paté de salmón que fue un escándalo. A este festín le siguió una carrillera que le gustó especialmente a Vero por su combinación de especias, entre las que sobresalía el jengibre. Luego una ensalada de tomate y gambas fresquísimas que sirvió para refrescar el paladar antes de los segundos.

Magret de pato con naranja

Vero se pidió un magret de pato con naranja, que le encanta, y yo un hojaldre de cordero de esos que resucita a un muerto. Consistente y sabroso como pocas carnes. Para acompañar la cena nos sirvieron un vino de la tierra que embotellan especialmente para el Restaurante Atila y que combinaba de maravilla con los sabores intensos.

Hojaldre de cordero

El postre fue un tiramisú casero y un moscatel espumoso que fue el colofón a una gran cena. ¡Buen provecho!

Tiramisú del Restaurante Atila

Como veis sólo tengo buenas palabras para un restaurante que nos sorprendió gratamente y que fue el inicio de un festival gastronómico en Castilla-La Mancha. El Restaurante Atila está ubicado en la calle General Peñaranda, 48 de Campo de Criptana. Podéis llamar al 926 56 26 54 ‎para reservar mesa. Muy recomendable.

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Off-topic

Y aprovechando que hoy os hablo de Castilla-La Mancha, quería recomendaros que participéis en el concurso Momentos Oh, en el que a cambio de una foto, podréis ganar una de las Escapadas Oh! a Castilla-La Mancha. Tenéis toda la info en el muro de Facebook de Escapadas Oh!

Maguro-ya, restaurante japonés en Alicante

Maguro-ya, restaurante japonés de Alicante

Llega un viernes cargadito de actividades, entre ellas el TravelBloggers Meeting de Sevilla y el #EBE10, así que vamos a desearos un buen fin de semana con uno de esos posts gastronómicos que tanto nos gustan. Hoy hablaremos del restaurante japonés de Alicante, Maguro-ya.

Antes de meternos en harina, diré que a este restaurante fuimos recomendados por algunos lectores de el pachinko que me habían puesto a caldo por hablar bien del Sushi 56. Cuando fui a ese restaurante me gustó, pero creo que no fui todo lo crítico que debí ser, así que con el Maguro-ya seré más realista.

Sopa de miso del Maguro-ya, restaurante japonés de Alicante

Empezaré diciendo que pedimos una sopa de miso, un combinado, no demasiado generoso, de sushi y un yakiniku de ternera de Kobe. Los tres platos estaban riquísimos. La sopa no estaba demasiado salada como me ha pasado en otros restaurantes. El sushi muy bueno, además hay una pantalla donde puedes ver como lo está preparando el chef. El yakiniku de ternera de Kobe me dejó sin palabras, estaba soberbio. No sé si la carne era de Kobe, pero estaba deliciosa.

Estos platos, los acompañamos con una de mis cervezas del mundo, esta vez le tocó el turno a la Kirin, mientras que para cerrar la comida nos pedimos dos cachos de tarta. Una de chocolate con helado de té verde y otra de queso con helado de sésamo. Las tratas no eran nada del otro mundo y paraban un poco secas, pero el helado estaba rico.

Sushi del Maguro-ya, restaurante japonés de Alicante

Si leyerais sólo lo que he escrito hasta ahora, seguramente que acudiríais sin pensarlo a este restaurante, pues como digo, la comida estaba muy rica. Sin embargo, ahora vienen los aspectos que se pueden mejorar de este restaurante japonés de Alicante.

El Maguro-ya no es un japonés auténtico. No está regentado por japoneses ni el chef es japonés. La decoración es más bien marinera, pero de Alicante, no de Yokohama, Tokyo o Kamakura. Los baños carecen de cambiadores para bebés, aspecto que ahora miramos con lupa, y lo que me parece más increíble, la comida nos costó 93 euros. Sí, sí, habéis oído bien casi 100 euros por tres platos, bebida y postre.

Yakiniku de ternera del Maguro-ya, restaurante japonés de Alicante

Esta lacra no es una cuestión que afecte sólo al Maguro-ya, es un problema que tienen todos los restaurantes que sirven comida japonesa, que no japoneses. Los precios de estos restaurantes me parecen vergonzosos. Aunque la comida esté buena (en este caso buenísima), no llegan ni mucho menos, al nivel mínimo que se le puede exigir a un restaurante japonés auténtico.

Cuando hablo de Japón, mucha gente lo primero que me dice es: “Pero Japón es carísimo, ¿verdad?” La carísimo de Japón es ir hasta allí, luego los precios son muy parecidos o inferiores a los de España, y desde luego, la comida es mucho más barata y de mayor calidad.

Tarta de chocolate del Maguro-ya, restaurante japonés de Alicante

Yo no sé si este tipo de restaurantes se aprovechan de este falso mito de que Japón es caro para incrementar el precio de manera injusta. Y repito que esta crítica sobre el precio no es sólo al Maguro-ya, sino a casi todos los restaurantes japoneses a los que he ido en España.

En fin, como me gusta quedarme con lo bueno, haré hincapié en que la comida estaba rica, así que si queréis pagarla, podéis visitar el Maguro-ya en la Avenida Condomina 64 de Alicante.

Tarta de queso del Maguro-ya, restaurante japonés de Alicante

Con esta mezcla de post gastronómico y de tirón de orejas, os deseo a todos que paséis un buen fin de semana. Nos vemos a la vuelta de Sevilla.