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Viaje a Japón – La Estatua de la Libertad de Tokyo

Estatua de la Libertad de Tokyo

Parece mentira. Resulta que hemos visto primero la réplica de la Estatua de la Libertad de Tokyo que la original de Nueva York. Por contra, es muy lógico, ya que nunca hemos estado en EEUU.

La Estatua de la Libertad de Tokyo está situada en la isla artificial de Odaiba. No se trata de una de las atracciones más interesantes de la capital nipona, ni mucho menos, pero como pasábamos por allí, había que hacerle la foto de rigor.

Vero ante la Estatua de la Libertad de Tokyo

Para llegar hacia ella lo tenéis muy fácil. Simplemente tenéis que pillar la Yurikamome line y apearos en la parada de Daiba. Tomando como referencia el mar, a mano derecha tenéis el Fuji TV Building, y a la izquierda está ubicada la Estatua de la Libertad de Tokyo.

Lógicamente es una réplica menor que la de Nueva York, pero da el pego. Sobre todo, si la miramos desde el punto donde el Rainbow Bridge queda justo detrás. No obstante, no parece un monumento muy frecuentado. Junto a ella había unos cuantos turistas japoneses haciéndose la típica instantánea.

Puesta de sol desde la bahía de Tokyo

En fin, que si estáis por la zona podéis echarle un ojo, pero no merece la pena ir sólo para ver la Estatua de la Libertad de Tokyo. Puede ser un complemento al Gundam, al Fuji TV Building o al mirador de la bahía. Seguro que os topáis con alguna pareja de enamorados viendo la puesta de sol tokyota. ¿Qué os parecen este tipo de réplicas? ¿Conocíais su existencia?

Viaje a Japón – El Fuji TV Building de Odaiba

Fuji TV Building en Odaiba

Hace unos meses Odaiba era mucho más que el Gundam gigante. Cuando este patahierro no era más que una idea, el auténtico protagonista de la bahía de Tokyo era el Fuji TV Building, un edificio de corte futurista diseñado por el genial Tange Kenzō, el mismo arquitecto de las Oficinas del Gobierno Metropolitano de Tokyo en Shinjuku.

Para acceder al Fuji TV Building tenéis que pillar la línea Yurikamome line, de la que os hablé el otro día, y apearos en la parada de Daiba. Inmediatamente veréis el edificio, ya que su gran bola y su estructura metálica le dan un aspecto inconfundible.

Este singular edificio es la sede central de la cadena de televisión japonesa Fuji TV. Su puesta de largo tuvo lugar en 1997, aunque la cadena fue inaugurada cuarenta años antes.

Vero subiendo al Fuji TV Building

Nada más llegar, subes por unas escaleras mecánicas que están cubiertas con unos cristales y luces de neón. Todo muy futurista. De repente te sitúas debajo de las imponentes estructuras metálicas y de la bola gigante, que hace las veces de mirador. No puedes resistirte a sus encantos. Sólo piensas en subir.

Según pone en la entrada, la bola está fabricada con titanio, mide 32 metros de diámetro, pesa 1.200 toneladas y tiene 123,45 metros de altura. El precio creo que rondaba los 700 yenes, y digo creo, porque en la entrada pone de todo menos el precio.

Bahía de Tokyo desde el Fuji TV Building

¿Merece la pena pagar la entrada? Por las vistas sí. Tienes una visión perfecta de la bahía de Tokyo, un lugar que de noche debe ser mucho más espectacular. A medida que se iba poniendo el sol, la bola iba iluminándose con luces de neón, lo que le profería un aspecto muy tokyota. En el mirador había una especie de reproducción de un estudio de la Fuji TV, pero como no conocíamos los programas que anunciaban nos quedamos tal cual.

Al bajar hay una tiendecita con merchandising de la Fuji TV. Yo estuve a punto de pillarme un peluche de Gachapin y Mukku, pero al final no se vino conmigo.

Gachapin

Supongo que ahora todo el mundo quiere ir a Odaiba para ver el Gundam, aunque si dispones de tiempo no es mala idea pararse en este Fuji TV Building. Creo que es uno de los edificios más singulares de Tokyo y no puede caer en el olvido por una moda pasajera. ¿He convencido a alguien? ¿Acaso se nota tanto que me hubiera encantado ver también el Gundam? A cambio, me tuve que conformar con el perro azul que hace las veces de mascota del edificio. Ver para creer.