Una semana más, ya está aquí el viernes. Esta vez lo vamos a celebrar recordando uno de los momentos más divertidos del pasado fin de semana en Madrid. Se trata de la cena coreana que disfrutamos en el restaurante Los Palillos del Cardenal y que fue organizada por la gante de Coreano por Gusto y Paella de Kimchi. A partir de ahora, conocidos cono el Korea Team.
Desde hace casi tres años que os estoy vendiendo la moto con lo que mola Japón y todo eso. Sin embargo, olvidaos de todo, porque ha llegado Corea y lo ha hecho para quedarse. ¿Por qué digo esto? Pues porque una cena con temática coreana logró reunir a medio centenar de personas que no se conocían de nada. ¡Qué barbaridad¡
Ya sabéis que Vero y yo tenemos Corea entre ceja y ceja desde hace tiempo, aunque me di cuenta el otro día que soy un completo ignorante sobre este fantástico país y que tengo que ponerme las pilas. La primera lección fue gastronómica, por supuesto.
La cena no estuvo nada mal, la verdad. No hubo ningún plato que no me gustara. Es una cocina similar a otras de Asia, con muchos platos para compartir y todo preparado para que se pueda comer con palillos.
Aunque todo estaba delicioso, los nombres en coreano me costaba bastante retenerlos. Robert de Paella de Kimchi me iba chivando todo lo que nos estaban sirviendo. Kimbap, bulgogi, chapchae, mandú… Y por supuesto kimchi, que me encantó. Para beber pedimos cerveza, como no. Yo iba a la caza y captura de una de mis cervezas del mundo, pero bebí Asahi, ya que no les quedaba cerveza coreana.
El restaurante es de esos que por fuera no dice gran cosa, tampoco por la decoración. Sin embargo, es en el trato personal es donde reside su fuerte. Nos atendieron de maravilla y gestionaron muy bien una cena para 50 personas. ¡Felicidades¡
Dejando de lado el aspecto gastronómico, que estuvo genial, la cena fue un auténtico éxito. La gente disfrutó de lo lindo gracias a la buena organización por parte del Korea Team. También tuve la oportunidad de reencontrarme con viejos conocidos como Pak Muñoz y Pedro Jareño, así como, conocer un poco mejor al Korea Team, a Flapy , a Raúl Escolano y su chica, y al gran Diego Pons. Nos lo pasamos bomba y nos reímos muchísimo antes, durante y después de la cena.
Como veis, no hice ninguna foto a la gente y sí a los platos. Vicio profesional, diría alguno. La cena duró casi hasta la una de la madrugada, y en su trascurso pudimos conectar brevemente con la cena #TLQM que se estaba celebrando a la vez en Barcelona. También pudimos asistir en exclusiva a la presentación de este vídeo de Coreano por Gusto. Lo que nos pudimos reír. Enhorabuena al Korea Team por todo. Espero repetir en otra ocasión.
En fin, que con este bello recuerdo de la cena coreana en Los Palillos del Cardenal os deseo a tod@s un feliz fin de semana.






















