Estos días está haciendo un frío del carajo, así que he decidido evocar el clima tropical y las playas paradisíacas de Nha Trang, el lugar que escogimos para descansar y relajarnos en el ecuador de nuestro viaje a Vietnam y Camboya.
Hace unas semanas ya os hablé de las bonanzas del Evason Ana Mandara, una base perfecta para explorar Nha Trang. Sin embargo, no todo fueron cocktails y hamacas, también hicimos un pequeño recorrido por la costa.
La verdad es que Nha Trang es una ciudad muy enfocada al turismo de resort y en la que no hay casi monumentos atractivos. Perfecta para relajaros si encontráis en el centro de Vietnam. También es conocida porque acogió el certamen de Miss Universo 2008 en uno de sus complejos turísticos. Las misses disfrutaron de lo lindo en esta joya del Pacífico.
Si quitamos la playas y los deportes acuáticos, lo más destacado de Nha Trang es el Gran Buda Blanco de la Pagoda de Long Son o las Torres cham de Po Nagar. Desafortunadamente no tuvimos tiempo entre tumbona y piscina para visitarlas.
Lo que sí hicimos fue alquiler una embarcación y recorrer algunas de las islas que rodean Nha Trang. Visitamos un pequeño museo marino e hicimos un poco de snorkel a mar abierto cerca de la isla de Hon Mun. Una experiencia muy grata, ya que el agua era completamente cristalina.
Pero lo que más recordamos de Nha trang, fue una comilona que nos pegamos Vero y yo en un restaurante al que sólo se podía acceder en barco. Para poder escoger el menú, previamente debías detenerte en unos criaderos de marisco y pescado situados justo sobre el mar y frente al restaurante.
Allí debíamos escoger la langosta y el pescado que nos capturaron en el momento y que en pocos minutos acabó en nuestras panzas. Toda una experiencia culinaria. Supongo que en la vida probaremos nada tan fresco. Un poco caro para Vietnam, pero asequible para los precios de Europa.




















