Dos días seguidos hablando de Japón, pero es que no me he podido resistir a comentar una noticia que he leído en Europa Press, y que hablaba de las ciudades más caras del mundo. Según este ránking, Tokyo es la ciudad más cara del mundo, Osaka la segunda y Moscú la tercera.
Haciendo caso de estas listas, mucha gente se puede hacer una idea equivocada sobre Japón, sobre todo a la hora de hacer un viaje, que es lo que a mí me interesa. Tradicionalmente, Japón ha sido considerado un país carísimo, casi inalcanzable para los turistas, pero la práctica ha demostrado que no es así. Y lo vamos a ilustrar con varios ejemplos.
Lo principal es el vuelo. Ahí no hay escapatoria. Un vuelo a Japón no es barato. Va desde los 700 a los 1000 euros, aunque dependiendo de la temporada y la compañía puede ser hasta más barato.
Luego está el tema de los hoteles en Japón. Aquí el abanico de posibilidades es enorme, pero os aseguro que se pueden encontrar muchísimos sitios muy decentes por menos de 50 euros la noche, 2 personas. No son difíciles de encontrar.
El transporte sí que puede llegar a ser caro en Japón, pero es muy eficiente, cómodo y puntual. No obstante, los gaijines tenemos la ventaja del JR Pass, así que problema solucionado.
En cuanto a la comida, diremos que es quizás lo que más sorprende de Japón. La relación calidad-precio es extraordinaria. Vero guarda todos los tickets de nuestro último viaje a Japón en un moleskine y he flipado con los precios.
Por ejemplo, un desayuno copioso para dos personas en un combini no supera los 500 yenes (unos 4 euros). Una opípara cena en un restaurante lujoso de Roppongi Hills nos costó 10.600 yens, unos 80 euros. En España no hubiera bajado de 120 en un lugar similar. Además, por menos de 1.000 yens (8 euros) comimos un día los dos en un restaurante de ramen. Conclusión, comer es muy barato en Japón.
La ropa no le va a la zaga a la comida. Como siempre depende de lo que busques, pero por ejemplo cuatro camisetas de una tienda de diseño nos costaron 9.660 yens, que al cambio son 72 euros. Por contra, unas Adidas muy molonas en Shibuya me costaron 15.600 yenes, unos 120 euros. Como veis, todo depende de lo que busques.
Las entradas a museos, monumentos y miradores. La mayoría no supera los 500 yenes. La más cara que pagamos fue 1.500 yenes para subir a la Torre Landmark de Yokohama, es decir, 11 euros, más o menos lo que cuesta contemplar desde arriba la Sagrada Familia de Barcelona.
En fin, podría daros muchísimos ejemplos, sobre souvenirs, tecnología, cosméticos y perfumería, pero basándome en mi experiencia, diría que los precios en Japón para un turista están igual o más baratos que en España. Los que habéis visitado Japón ¿qué opinión tenéis al respecto? Y los que no, ¿qué imagen tenéis de Japón en cuanto a los precios?
Para los interesados, aquí tenéis el top 50 de las ciudades más caras del mundo. Tenéis que hacer un poquito de scroll.



















