Últimamente hemos tenido la suerte de viajar a varias ciudades con canales, y la verdad es que recorrerlas desde el agua te da otra perspectiva, siempre interesante.
Aunque Venecia es la ciudad de los canales por excelencia, Estocolmo no le va a la zaga en belleza. La capital de Suecia está construida sobre las 14 islas que separan el mar Báltico del lago Mälaren, por lo que dispone de un montón de vías fluviales para recorrerla desde el agua.
Es una ciudad que vive de cara al mar y su lago. Se nota en la cantidad ingente de embarcaciones que atracan en sus muelles o en los numerosos palistas que ves practicando kayaking desde el agua.
Muchos amigos nos habían recomendado que disfrutáramos de la experiencia de recorrer Estocolmo desde el agua o que navegáramos por el archipiélago. Como disponíamos de la Stockholm Card, escogimos un recorrido panorámico de casi dos horas que partía desde Nybrokajen, muy cerquita de nuestro hotel.
Pese a que el día anterior habíamos tenido un clima un tanto perruno, esa mañana el sol lucía espléndido y decidimos hacernos a la mar. El barco que tomamos era muy alargado y bajo. Disponía de un montón de ventanillas para no perder detalle de los atractivos de Estocolmo.
En cada asiento hay unos auriculares donde te explican minuciosamente la historia y curiosidades de los edificios y lugares de Estocolmo por los que vas pasando. Hasta Teo decidió ponérselos.
El recorrido que escogimos nosotros es muy completo, pues ves zonas de Estocolmo que de otra forma sería muy complicado contemplar. El tamaño del barco permite pasar por debajo de hasta 15 puente y dos compuertas, instante en el que quizás se viven los momentos más emocionantes.
Nuestra carreteras eran el mar Báltico y el lago Mälaren desde donde no perdimos detalle del Palacio Real, el Gamla Stan, las islas Södermalm, Lilla y Stora Essingen, el área nueva de Hammarby Sjöstad y el célebre Djurgården, donde divisamos el Vasa Museet, Skansen o Junibacken.
Este paseo en barco recorre Estocolmo de la A a la Z, aunque sea fugazmente. Ideal para gente que dispone de poco tiempo en la ciudad. Además de las estupendas vistas, aprendimos un montón de anécdotas sobre la ciudad, tanto históricas como las más recientes. Eso sí, el embarazo de Victoria de Suecia todavía no se había anunciado.
Quizás haya gente que huya de estos tours guiados, por su falta de autenticidad. No obstante, merece la pena sólo por descubrir ese aroma marinero de Estocolmo, para mi gusto, una de las capitales más hermosas del norte de Europa.





































