Normalmente cuando vamos de viaje fuera de España intentamos visitar algún lugar donde ver de cerca la fauna local. Por citar sólo unos ejemplos, en Hong Kong hicimos lo posible por contemplar osos panda, en Islandia sus célebres caballos enanos o en India y Camboya sus majestuosos elefantes. ¿Les pasará lo mismo a los extranjeros que visiten España? ¿Querrán ver a nuestros animales nacionales?
Dándole vueltas a esta cuestión llegué a la conclusión de que nuestro animal más representativo es, sin duda, el toro bravo de lidia. ¿O es que nunca lo habéis visto en una de nuestras banderas o en la azabache silueta de los antiguos carteles de Osborne? Hasta en el Guernica de Picasso quedó inmortalizado.
Por un momento me puse el disfraz de Noé y me di cuenta que en mi arca particular me faltaba el toro bravo de lidia. En casa del herrero, cuchillo de palo. Nunca en mi vida había visto un toro en vivo y en directo.
Afortunadamente esta situación quedó solucionada durante nuestro reciente viaje a Jaén, concretamente en la Dehesa La Marquesa, muy cerca de Linares. Allí se crían los toros de lidia de las ganaderías Torrehandilla-Torreherberos, un sello de identidad con bastante pedigrí.




















