
Después de la experiencia de los mercados flotantes de Can Tho, nuestra última etapa en Vietnam tuvo lugar en Chau Doc. Es una ciudad pequeña, de unos 110.000 habitantes, pero clave en nuestro recorrido, ya que está muy próxima a la frontera con Camboya.
El río Mekong es el auténtico eje vertebrador de la vida de los habitantes de Chau Doc, muchos de los cuales viven literalmente en casas flotantes. Tuvimos la oportunidad de estar en una, aunque de esta experiencia ya os mostré el vídeo de revolución en la piscifactoría.

Una de las primeras cosas que visitamos en Chau Doc fue el monte Sam. Es un lugar sagrado para los vietnamitas, ya que en sus laderas hay numerosos templos y pagodas. Lo mejor son las espectaculares vistas del Delta del Mekong, los campos de arroz inundados y la frontera con Camboya.
Tras las vistas del monte Sam, el cielo empezó a ponerse muy negro. Durante todo el viaje a Vietnam y Camboya, la lluvia nos respetó bastante, aunque en plena época de monzones, era normal que tarde o temprano nos cayera un chaparrón. Al arreciar una tromba de agua intensa, decidimos refugiarnos en los templos. Conocimos el Chua Xu, y el estrafalario, pero venerado Phat Thay Tay An.

Una vez cesó la lluvia, nos montamos en barca y recorrimos la zona de las casas flotantes y la aldea de pequeña comunidad de musulmanes cham que residen en Chau Doc. Sin duda, un ejemplo más de la diversidad cultural y de credos que conviven en Vietnam. Fue uno de los mejores momentos del día, porque conocimos a gente que no tiene de nada, pero que nunca les falta la sonrisa en la boca. Quizás fue la gente más pobre que conocimos en Vietnam. Para completar la visita a la aldea cham, nos acercamos hasta la curiosa mezquita de Chau Giang, mezcla de arquitectura musulmana y vietnamita.
Con Chau Doc decíamos adiós a dos intensas semanas por Vietnam, desde el norte hasta el sur. Creo que el recorrido por Vietnam queda zanjado, aunque será completado convenientemente con posts sobre curiosidades y lugares más concretos. Con este post, decimos adíos al Delta del Mekong y a Vietnam, pero le damos la bienvenida a Camboya. Ha llegado la hora de que conozcáis un poco más nuestras peripecias por este pequeño y fantástico país. Aunque tendréis que esperar a otro día.
