Haciendo un poco de balance sobre lo que he publicado de nuestros viajes a Japón en el blog, me he dado cuenta de que todavía quedan en el tintero muchos lugares emblemáticos que hemos visitado y que no tienen un post propio. Hoy os propongo un lugar cargado de simbolismo llamado la Cúpula de Genbaku y que está situado en la ciudad de Hiroshima en la región de Chūgoku.
Nosotros tuvimos la ocasión de visitar este icono de la sinrazón en octubre de 2006. Os recuerdo que fue durante nuestro primer viaje a Japón, que además, era nuestra luna de miel y prácticamente la primera vez que salíamos de casa. Estábamos como en una especie de nube de euforia hasta que llegamos a Hiroshima y vimos la Cúpula Genbaku. Fue como un bofetón de realidad.
Todo el buen rollo que llevábamos encima se corto de cuajo y nos obligó a reflexionar sobre cómo se debió vivir aquella tragedia que tuvo lugar a las 08:16 horas de Japón , un 6 de agosto de 1945. Os aseguro que lo pasamos muy mal tras la visión de la Cúpula de Genbaku y la posterior visita al el Hiroshima Peace Memorial Museum y el Parque Conmemorativo de la Paz.
Sentimientos de desazón a parte, la Cúpula de Genbaku es un símbolo de la destrucción y del recuerdo de aquel momento fatídico. El único edificio que queda en pie de aquella tragedia y que se ha conservado para que no se olvide jamás lo que pasó aquel verano de 1945. Más de medio siglo después, concretamente en 1996, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Si visitáis Hiroshima y queréis hacerle unas cuantas fotos, no os resultará demasiado complicado encontrarlo, pues su emplazamiento está muy bien indicado. Lo hallaréis en la otra orilla del Parque Conmemorativo de la Paz, así que no tiene pérdida. Además, por la noche está convenientemente iluminada para darle más solemnidad, si cabe.
Otro dato más, obtenido de la wikipedia y que agradeceréis los amantes de la historia. La Cúpula Genbaku fue originalmente diseñado por el arquitecto checo Jan Letzel para la Exposición Comercial de la Prefectura de Hiroshima. Fue terminado en abril de 1915 e inaugurado oficialmente en agosto de ese año.
Si tenéis pensado visitar todo lo relacionado con la bomba atómica, os aconsejo que os mentalicéis un poco antes. Nosotros fuimos con la guardia bajada y ya os digo nos entró muy mal rollo. Experimentamos en primera persona otro de esos contrastes por los que Japón se ha hecho tan célebre en occidente. Esta vez sin buscarlo.




















