Tag Archives | Cu Chi

Viaje a Vietnam – Un licor picante

Licor de escorpión y serpiente

Hemos llegado al viernes y hoy tocaría una de mis cervezas del mundo. No obstante, como me las he bebido todas, voy a invitaros a unos chupitos de un licor muy especial con el que me topé durante nuestro viaje a Vietnam.

Supongo que en vuestros viajes os habréis topado con cosas igual o más bestias que ésta. No obstante, le hice una fotito porque me llamó la atención esta estantería repleta de licores un poco salvajes. Eso sí, 100% naturales.

Como veis, en la variedad está el gusto. Tenemos licor de escorpión, licor de serpiente, y disponemos de ellos en todo tipo de tamaños y envases. Eso sí, siempre elaborados de forma artesanal.

Estas maravillas las vendían en la tienda de souvenirs de los túneles de Cu Chi, aunque no era la primera vez que las veíamos en Vietnam. Según nos contó nuestro guía, los vietnamitas creen que la sangre de serpiente tiene efectos revitalizantes. De hecho, se beben el corazón de estas bestias en un chupito con aguardiente. Yo no lo vi nunca, pero Alberto quizás nos pueda ilustrar un poco más.

En fin, que este sábado y domingo estaremos desconectados, así que con un chupito bien picante os deseo a todas y todos que paséis un buen fin de semana.

Por cierto, ¿os habéis topado con algo así en alguno de vuestros viajes?

Viaje a Vietnam – Los túneles de Cu Chi

Túneles de Cu Chi

Una de las atracciones turísticas más típicas del sur de Vietnam son los célebres túneles de Cu Chi. Desde Saigón es muy sencillo llegar hasta la zona, ya que se organizan multitud de excursiones. La distancia desde Ho Chi Minh City es de unos 40 kilómetros dirección noroeste.

Como sabéis, los túneles de Cu Chi, fueron una de las claves de la victoria del Vietcong sobre el invasor estadounidense en la guerra de Vietnam. Gracias a estas excavaciones secretas, el Vietcong pudo aguantar meses y meses agazapado a escasos metros de las bases norteamericanas y practicar una guerra de guerrilla, que a la postre desgastó a su enemigo.

La bandera vietnamita y Ho Chi Minh

La visita a los túneles de Cu Chi comienza con un poco de propaganda comunista y antiamericana. En una especie de búnker, nos pasaron un vídeo, en castellano con acento de Sudamérica, en el que pretendían mostrarnos el espartano estilo de vida del guerrillero. Completamente parcial y poco riguroso, aunque muy divertido por sus slogans  “contra los yankis”. Es aquí donde también te explican la historia de los túneles y te muestran el mapa de la zona.

Luego dimos un paseíto por la selva donde todavía se pueden apreciar los cráteres que dejaron los bombarderos B-52 estadounidenses. También nos enseñaron edificios y talleres que imitaban burdamente a los que utilizaban los guerrilleros del Vietcong, así como trampas y armamento de la época.

Vero en los túneles de Cu Chi

El momento estelar de la visita sucede cuando llegas a unas trampillas camufladas en el suelo que sirven como acceso a los túneles de Cu Chi. Allí un tipo vestido de soldado aparecío de la nada y volvío a desaparecer como por arte de magia. Luego nos invitó a que lo imitáramos. Vero lo logró, pero mis excesos con la comida vietnamita impidieron que yo lograra el objetivo de esfumarme como David Copperfield.

Pau saliendo de los túneles de Cu Chi

Una vez hecho el paripé tocaba infiltrarse en los túneles. A pesar de que los han ensanchado bastante para los turistas, fue una de las experiencias más claustrofóbicas de mi vida. Sólo pudimos arrastrarnos cinco metros por los húmedos y oscuros túneles de Cu Chi, aunque hay gente que llega hasta los 25. Una aventurilla nada recomendable para los que tengan problemas de sobrepeso u odien los espacios cerrados y la oscuridad.

Después de tomar un frugal refrigerio en forma de yuca cruda, llegó la hora de la despedida y de probar el campo de tiro. En este punto del recorrido, te ofrecen la posibilidad de probar armas de fuego reales con munición real. Puedes escoger entre el M16 norteamericano o el fusil AK-47, es decir, el Kalashnikov soviético.

Pau disparando un AK-47 Kalashnikov

De todos los turistas presentes fui el único que escogió el Kalashnikov. El resto de osados eran americanos. La experiencia no fue nada satisfactoria, ya que era la primera vez que tenía entre mis manos un arma de fuego y el fusil se me encasquilló. Una vez resuelto el problema disparé, sin apuntar, a una cabra de cartón. Sólo compré cinco balas y no quise repetir.

Como experiencia curiosa merece la pena visitar este pequeño parque de atracciones sobre la guerra de Vietnam. Allí de auténtico queda poco, pero perfectamente puedes formarte una idea de lo horrible que puede llegar a ser una guerra. Los que busquen algo auténtico que se abstengan.

——————————

Gracias a tod@s por participar en el concurso de la foto ¿Qué está haciendo este loco? Vuestras respuestas han sido muy originales y divertidas. Vero quiere premiar a José Luis, por dar en el clavo el primero, pero para mí, el ganador es… Enekochan. Enhorabuena, te has lucido macho ;)