La primera vez que escuché el nombre del Capitán Urías fue hace un par de años, quizás más, y su figura estaba asociada a la de un documental sobre Japón llamado Crónicas desde Cipango.
A simple vista el proyecto parecía muy interesante, ya que trataba de responder a la pregunta ¿por qué nos fascina Japón?. Para ello, Urías se apoyaba en la opinión de cuatro blogueros españoles, que viven en el país del sol naciente, y que se someten a una de sus célebres entrevistas.
Por esas fechas Japón y los blogs eran dos de mis grandes pasiones (actualmente lo siguen siendo), así que empecé a seguir su trabajo como videoblogger en La Arcadia de Urías, su twitter (@CapitanUrias) y otras redes sociales. Muy pronto conectamos.
Desde entonces nos hemos visto muchas veces en persona y creo que podría utilizar, sin temor a equivocarme, la palabra amigo para definir la relación que tenemos actualmente. Iba a citar a Lobo en Pulp Fiction, pero dejémoslo, ya que aquí hemos venido a hablar de Crónicas desde Cipango.
Tras todo este tiempo y muchas risas de por medio, el sábado pasado pude ver Crónicas desde Cipango. Por fin. A los que seguís el trabajo del Capitán Urías, simplemente os encantará. Tiene todos los ingredientes que utiliza normalmente para enganchar a sus lectores. Demuestra que el buen humor, no está reñido con la mordacidad y con el rigor.
Además, la cinta te hace reflexionar mucho sobre Japón y su papel como destino idealizado. Porque no es lo mismo ir de turista que vivir allí, y esa reflexión siempre la tengo muy presente cuando hablo de Japón. Como sucede con todos los países, Japón tiene una cara bonita, pero también su lado oscuro.
Si la mano que mueve los hilos es el Capitán Urías, los actores principales son cuatro blogueros de relumbrón. Ikusuki, Pepino, Un Gato Nipón y Micko. Son cuatro personas completamente diferentes y que aportan cuatro visiones opuestas de ¿por qué nos fascina Japón? Se nota que la video-entrevista es un formato que Urías domina perfectamente, porque se ve a los cuatro muy cómodos.
Es muy interesante ver cómo estos blogueros nos cuentan la evolución de su relación con Japón y cómo les ha cambiado el hecho de vivir allí. También hablan de sus blogs y de cómo este formato ha ayudado a difundir una imagen casi idílica de Japón. La tierra prometida. Me encanta como refuerzan los puntos fuertes de esta visión, pero también como la desmontan con anécdotas cotidianas que demuestran que el día a día no es tan distinto de como podría ser en otro país de occidente.
No obstante, lo que más me gusta de Crónicas desde Cipango es que intenta desmontar los típicos tópicos que se tienen sobre Japón. Digamos que intenta “normalizar” el país y evita dar la típica imagen sesgada en la que todo es perfecto.
Por si todo esto fuera poco, también tiene imágenes muy molonas de Japón (#TLQM) y los toques de humor clásicos de El Capitán que te hacen soltar una carcajada de vez en cuando. Es un documental humilde, pero que se nota que está hecho con todo el cariño del mundo.
Con este trabajo no puedo ser objetivo por muchas razones, aunque os recomiendo que si os gusta Japón, su cultura o simplemente tenéis ganas de conocer el país, veáis Crónicas desde Cipango. No responde a la gran pregunta ¿por qué nos fascina Japón? pero nos ayuda a encontrar una respuesta personal y a reflexionar sobre ello.
















