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Viaje a Camboya – La Terraza de los Elefantes

Restos de la Terraza de los Elefantes

La verdad es que esta vez no ha habido casi ni emoción, y eso que era muy difícil. Nuestro Chicharrero en Hong Kong acertó a la primera. Enhorabuena Javier, estaba claro que la imagen se tomó de la Terraza de los Elefantes del complejo de Angkor Thom en Camboya.

El mayor atractivo de Angkor Thom son las caras sonrientes de Bayon, aunque tratándose de un complejo de 10 kilómetros cuadrados, no es el único. La Terraza de los Elefantes es un vestigio que atestigua la inmensidad del imperio jemer, de hecho, nos contaron que Angkor Thom tenía alrededor de un millón de habitantes en el siglo XII. Esta grandeza se basó en parte en un poderoso ejército de elefantes de guerra.

Vero i Pau en la Terraza de los Elefantes

La Terraza de los Elefantes fue construida por el rey Jayavarman VII. El lugar era utilizado por el monarca para pasar revista al ejército de paquidermos y para celebrar desfiles castrenses a través de una pasarela de unos 300 metros de longitud.

La verdad es que ahora mismo debemos creer las historias que nos contaron nuestros guías, ya que queda poco o nada de aquella parte de Angkor Thom. Se puede intuir algún relieve tallado en arenisca con formas de elefantes, tigres, leones, serpientes o aves mitológicas. Si caminas un poco, también hayaréis la Terraza del Rey Leproso, con antiguas estatuas hinduistas, utilizadas ahora por los monjes budistas. ¿A que con el traje parece una estatua de Buda?

Estatua en la Terraza del Rey Leproso

Digamos que la Terraza de los Elefantes o la del Rey Leproso son como un pequeño complemento al paseo por Bayon y otras estructuras mejor conservadas de Angkor Thom. Quizás este lugar no es lo más importante de la zona, pero la visita a los templos de Angkor es imprescindible, de los destinos que más me han impresionado del mundo.

Viaje a Camboya – Angkor Wat

Pau i Vero en Angkor Wat

Sólo por contemplar Angkor Wat merece la pena desplazarse hasta Camboya. Así de rotundo. Esta enorme ciudad-templo es uno de los monumentos más bellos e impresionantes del mundo, a pesar de los expolios y de su pobre estado de conservación. No entiendo cómo no fue incluido entre las siete nuevas maravillas del mundo. Inexplicable.

Durante nuestro viaje a Vietnam y Camboya del pasado verano vimos lugares, monumentos y paisajes increíbles. Sin embargo, Angkor Wat era el más esperado para mí. No me defraudó. El complejo fue construido en el siglo XII por el rey Suyavarman II. A los más frikis, este monarca os sonará del Civilization IV.

Vero i Pau ante las apsaras de Angkor Wat

Angkor Wat es un complejo enorme, sino eres impaciente y dispones de tiempo puedes pasar allí un buen rato. Esta ciudad-templo está ubicada muy cerca de Siem Reap. En su origen fue erigida en honor del dios hinduista Visnu, aunque actualmente son los monjes budistas los que oran entre sus muros.

El santuario principal esta rodeado por dos murallas que guardan sus espectaculares cinco torres con forma de flor de loto. De verdad que su simetría es impactante. Nosotros fuimos dos días seguidos a pasear por sus instalaciones. La segunda a las cinco de la mañana para ver el amanecer. Es fascinante cuando salen los primeros rayos del sol y Angkor Wat se refleja en los charcos cercanos. No esperéis estar solos. Pese al madrugón está lleno de turistas. Nadie quiere perderse el show.

Angkor Wat al amanecer

A simple vista, lo más impactante de Angkor Wat son sus cinco torres y el santuario principal. Fue una auténtica pena que los andamios recubrieran alguna de estas torres para su restauración. La torre principal también estaba cerrada al público. Según nos comentó el guía, el mayor enemigo de Angkor Wat eran los rayos, más incluso que el expolio de los franceses o el paso de los Jemeres Rojos.

Pese a sus dimensiones, Angkor Wat es especial por los pequeños detalles. Sus paredes están repletas de esculturas talladas en piedra, que por momentos nos recordaron a las de Khajuraho. Las apsaras o bailarinas celestiales parecen cobrar vida de la piedra. Las galerías repletas de bajorrelieves también son hermosísimas. En ellas se representan escenas de la mitológica batalla de Kurukshetra.

Monjes budistas saliendo de Angkor Wat

En resumen, deciros que Angkor Wat es uno de los lugares más especiales que hemos visitado del mundo. Todo allí es bello y único. Si alguna vez vais a Camboya no os conforméis con la vista frontal desde el paso elevado. Adentraros en Angkor Wat y disfrutad cada rincón, es una experiencia irrepetible.

Viaje a Camboya – Las caras sonrientes de Bayon

Caras sonrientes en Bayon

Como las Hogueras 2009 de Alicante se están quemando en estos momentos, dejamos el tema por zanjado y vamos a reconducir el rumbo de este pachinko. Para ello, voy a hablaros de uno de los templos más bonitos de Angkor, concretamente de Bayon.

La visita a Bayon fue una auténtica pasada. No por la extraordinaria belleza del lugar, sino porque fuimos muy temprano y estábamos completamente solos. Imaginaos lo que supone estar perdidos en medio de la selva de Camboya visitando un lugar tan especial como este. Además, sin ningún turista que te moleste. Una gozada.

Por los pasadizos de Bayon

Bayon está ubicado justo en el centro del complejo denominado Angkor Thom, que no es otra cosa que los restos de una gigantesca ciudad fundada en el siglo XII. Al igual que pasa con Ta Prohm, la zona de Bayon os sonará de las películas y videojuegos de Tomb Raider.

Es un lugar muy enigmático, cuya principal característica son sus 54 torres con caras sonrientes mirando hacia los cuatro puntos cardinales. La grandeza del lugar y la riqueza de sus obras de arte, evoca un pasado triunfal de la civilización jemer. De hecho, esta zona llegó a ser en su día una de las capitales más pobladas del mundo.

Primeros rayos de sol en Bayon

Aunque hay muchas torres semiderruidas, Bayon está bastante bien conservado. En este sentido, todavía se pueden contemplar algunos bajorrelieves con escenas de la vida cotidiana jemer, protagonizadas por las célebres apsaras o por combates entre los jemeres y los champas. Todas estas historias nos las contaba con mucha pasión nuestro joven guía.

Ese día nos levantamos antes de las cinco de la mañana en Siem Reap para ver el amanecer en Angkor Wat, fue precioso, aunque la visita a Bayon en soledad fue un instante de esos que nunca olvidaremos. Quizás fue el momento estelar de nuestro viaje a Vietnam y Camboya.

Muchas caras sonrientes en Bayon

Encuentra las diferencias

Pau i Vero en Bayon

Acabamos de llegar de la playa de San Juan. Hemos cumplido con la tradición de encender una hoguera en la arena y bañarnos en el mar la noche de San Juan, según dicen la más mágica del año. Sobre esto cada uno tendrá su versión, hay conjuros y sortilegios para todos los gustos. Yo como siempre, escéptico.

Portal de Barraca del templo de Bayon - Hogueras 2009

En fin, que las Hogueras 2009 me están dejando poco tiempo para cuidar el pachinko y visitar mis blogs favoritos. Como es tarde y estoy muy cansado, os dejo con una curiosidad con la que me topé ayer. Un portal de barraca inspirado en un templo camboyano sobre el que os hablaré mañana.

Buenas noches, que disfrutéis de la magia de la noche de San Juan.

Viaje a Camboya – Ta Prohm

Ta Prohm en las ruinas de Angkor

El acertijo de ayer lo resolvió perfectamente nuestro chicharrero favorito. Se trataba de Ta Prohm, uno de los templos más famosos de Angkor en Siem Reap. El premio se va para Hong Kong, enhorabuena Javier.

Repasando un poco nuestro corto viaje a Camboya, Ta Prohm es uno de los primeros recuerdos que me viene a la memoria. Es un lugar con mucha energía, perdido en medio de la selva. Un ejemplo de lo que fue y lo que no pudo ser. La naturaleza ha vencido a la mano del hombre en Ta Prohm.

Las ruinas de Ta Prohm

Este templo data del siglo XII y originariamente fue un monasterio budista que mandó construir Jayavarman VII en honor a su madre. A los más profanos os sonará de la saga de videojuegos y películas Tomb Rider. ¿No recordáis a Angelina Jolie, aka Lara Croft, cerca de estas ramas y rocas?

Sin embargo, Ta Prohm es ahora una insignificante muestra de lo que fue. Donde hoy se encuentran estos vestigios arqueológicos, se hallaban 3.000 aldeas que eran pobladas por unas 80.000 personas. No obstante, el imperio Jemer fue desapareciendo poco a poco, así que la naturaleza ha seguido su curso creciendo a su antojo. Ahora las grandes ceibas comparten espacio con el antiguo monasterio. El resultado es abrumador, lo convierten en un lugar único.

Pau i Vero con los chinos catalanes en Ta Prohm

Es impresionante comprobar como las raíces de los árboles de algodón de seda han cubierto por completo el templo. Yo creo que fue una de las experiencias más gratificantes de nuestra estancia en Camboya. Justo allí, nos topamos con un grupo de chinos ancianos que habían vivido en Barcelona y que se alegraron un montón de vernos y hablar castellano con nosotros.

Al igual que pasa en todo el complejo de Angkor, es mejor madrugar un poco para evitar las masificaciones de turistas. Es un lugar que tiene un halo de misterio muy peculiar y que quizás requiera de algún momento de meditación. Piedra devorada por la selva, sin duda, una visita imprescindible si vas a Camboya.

Los árboles se comen la selva en Ta Prohm