Hoy tengo dos motivos para estar contento. Uno, que he recuperado mi PC. Y dos, la gran victoria de España contra Francia en el Eurobasket. Para celebrarlo, voy a hablaros de uno de los muchos mitos que existen en una ciudad tan longeva como Roma.
Se trata de la Bocca de la Verita, una imagen que os sonará de todas las ferias del mundo o de la mítica película Vacaciones en Roma. Este símbolo de la ciudad eterna, es sólo una alcantarilla que tiene grabada la efigie de una persona, aunque nadie lo diría por la cola que había para hacerse la foto en ella.
La verdad es que la dichosa Bocca de la Verita nos costó un poco de encontrar. Andamos desde el Coliseo hasta el Circo Máximo, pasando previamente por el Palatino, hasta llegar al lugar indicado. Nada de nada.
Resulta que la Bocca de la Verita está ubicada en el pórtico de la Chiesa di Santa Maria in Cosmedin, una iglesia medieval que esconde este secreto. Cuando vimos la cola, nos dimos cuenta de que ahí estaba la boca.
La leyenda narra que aquel que visita la Bocca de la Verita, debe introducir la mano derecha y decir alguna verdad. En caso de que el orador mienta, perdería la mano de un bocado. Parece una tontería ¿verdad? Pues no lo es, si tenemos en cuenta que los antiguos sacerdotes ponían escorpiones en la dichosa boca.
Después del pateo y de la cola, conseguimos estas fotos. Es la recompensa por tanto esfuerzo. ¿Realidad o mito? Sino metes la mano, nunca lo sabrás.
















