Quizás el título del post sea un poco engañoso, porque tanto el Vaticano como el Coliseo, son dos de los monumentos más visitados del mundo en una de las ciudades con más turistas de la Tierra. Yo voy a contaros lo que hicimos, unos consejos muy sencillos, pero que dependen un poco de la suerte. En próximos posts hablaré de cómo llegar, precios y otros detalles. Hoy se trata de ahorrar tiempo en las esperas.
El Vaticano
Fieles de todo el mundo y amantes del arte acuden en masa para ver la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos. Son dos citas ineludibles para todo aquel que visite Roma. Mi consejo es que vayáis primero a los Museos Vaticanos. La Capilla Sixtina e infinidad de maravillas os esperan.
El principal truco está en madrugar. Nosotros estuvimos a las ocho en punto, la hora de apertura, e hicimos media hora de cola. Este tiempo se debe a que primero entran las visitas organizadas por las compañías turísticas de la capital italiana. Una vez empieza la gente a entrar, la cosa va bastante rápida. Al salir de allí no nos arrepentimos para nada del madrugón, ya que la cola era increíble.
Luego nos dirigimos a la Ciudad del Vaticano. La cola para entrar a la Basílica de San Pedro no llegó ni a veinte minutos. Eso sí, como queráis subir a la cúpula os tocará esperar mucho más. Es importante evitar los lunes, porque cierra el resto de museos de la ciudad, y los miércoles, porque es cuando Ratzinger se dirige a los fieles.
El Coliseo
Es otra de las visitas imprescindibles de Roma. Un monumento impresionante y que no deja indiferente a nadie. Sus puertas abren a las 8 y media de la mañana. Yo me pensaba que la apertura era a las 8, así que estuvimos antes de esa hora allí. Al llegar, éramos los segundos de la cola, sólo superados por un joven japonés. Fue una gozada, porque tuvimos el Coliseo para nosotros solos.
Tras la visita fuimos a ver otros monumentos y cuando volvimos a pasar por allí, la cola era tan grande que parecía que regalaran dinero.
Para el que no le guste madrugar, otra opción consiste en comprar la entrada en el acceso al Palatino, ya que sirve para los dos lugares. Además, podéis adquirirla por internet en Pierreci o compraros el Roma Pass, pero estas dos últimas opciones salen un poco más caras.





















