Esta vez no voy a nadar contracorriente. Y tranquilos que no hay spoilers.
Normalmente juzgamos a una película por su guión, sus interpretaciones, su fotografía, su ritmo, su cohesión narrativa, sus efectos especiales, o simplemente nos dejamos llevar por las sensaciones que nos deja una cinta al salir del cine. Con Avatar 3D todo esto no sirve, no podemos tratarla con la misma vara de medir que al resto de películas porque juegan en una liga completamente distinta.
Tengo que reconocer que nunca había vista una película en 3D, y quizás esté todavía un poco abrumado por el prodigio técnico que supone Avatar 3D. Mientras trascurre la cinta, el ojo y la mente se van acostumbrando a ver las cosas desde otra perspectiva, pero al principio, esas sensaciones de estar cerca de los protagonistas no tienen precio.
La película en sí es espectáculo puro y duro. Si tuviera que tratar a Avatar 3D como una película normal probablemente la hubiera maltratado. El argumento está lleno de tópicos y el guión es francamente previsible, muy previsible. Además, es una película principalmente de acción y de efectos especiales. Ya sabéis que eso para mí nunca suele ser suficiente. No obstante, esta vez es distinto, porque como ya he dicho antes, no podemos juzgar a Avatar 3D como al resto.
¿Qué es lo mejor de la película para mí? La imaginación de los guionistas para recrear el fabuloso mundo de Pandora, es absolutamente delicioso. Es fascinante como han creado un mundo nuevo con todo lo que ello conlleva. Fauna, flora, geografía…
Pero esto no es todo, se merece un gran aplauso, tras redoble de tambores, el trabajo de creatividad e imaginación para concebir de la nada una sociedad como la de los Navi. Un trabajo antropológico completo de una especie surgida de la cabeza de algún genio. En Avatar 3D acabamos sabiéndolo todo de los Navi como si de un documental de La 2 se tratara. Costumbres, religión, organización, cultura, arte… El derroche de imaginación del equipo de James Cameron es comparable al del genio Hayao Miyazaki (宮崎駿) y eso son palabras mayores.
Dentro de unos años veremos Avatar 3D como una pionera. Quizás estos efectos visuales serán en un lustro algo habitual, pero con Avatar 3D se ha roto el molde. Para mí es algo comparable a la primera película sonora, El cantante de jazz, la primera cinta rodada completamente en Technicolor, La feria de la Vanidad, o el primer zoom de Love me Tonight. Todas ellas cintas olvidadas con el paso de los años pero que figuran en la historia del cine por ser pioneras en el apartado tecnológico.
Yo os recomiendo que vayáis a verla y por favor daros el lujo de verla en 3D. Olvidaos del argumento lleno de tópicos y de un guión que se huele a kilómetros de distancia. Olvidaos de ello y disfrutad del fascinante mundo de Pandora y de la compleja sociedad de los Navi. Os gustará más o menos, pero no os dejará indiferentes.












