Después de visitar Merli y su menhir, la siguiente excursión durante nuestro viaje a los Pirineos, fue el Monasterio de Obarra. No es que sea un punto muy interesante, pero puede resultar curioso hacer varias pequeñas excursiones en un día y empaparte de románico por la Ribagorza.Y digo que no es interesante, porque del conjunto del monasterio, sólo queda la iglesia de Santa María, a la que no pudimos acceder.
Como sabéis, nosotros teníamos como base de operaciones la pequeña localidad de Roda de Isábena. Desde allí el monasterio está a pocos kilómetros en coche. Sólo tenéis que aparcarlo en la cuneta y cruzar el río sobre un bonito puente arqueado. Enseguida divisaréis la iglesia de Santa María.
Al parecer el Monasterio de Obarra fue muy importante durante los siglos IX y XI, aunque ahora sólo quedan contados vestigios de su esplendor. No obstante, puede ser muy agradable pasarse media horita paseándose por su entorno medieval. Bonitas montañas, un río muy limpio y pastos verdes se encuentran a pocos minutos a pie desde la carretera. Como lugar de desconexión, no esta nada mal si le echamos un poco de imaginación.























