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Viaje a Vietnam – La Tumba de Tu Duc

Vero i Pau en la Tumba de Tu Duc

Hué fue una de las ciudades que más nos gustó de nuestro viaje a Vietnam y Camboya. La antigua capital imperial de los Nguyen tiene muchos atractivos, tanto culturales como gastronómicos, empezando por las célebres tumbas imperiales.

Antes de organizar el viaje a Vietnam, le preguntamos bastantes cosas a Alberto de Desde Vietnam a Japón, y de Hué nos dijo que las tumbas eran imprescindibles. Luego tuvimos la mala suerte de toparnos con un guía bastante zángano que sólo nos quiso llevar a la Tumba de Tu Duc. Ojito con los guías en Vietnam, sobre todo si son mayores, sino les aprietas te toman bastante el pelo.

Tumba de Tu Duc

La Tumba de Tu Duc está ubicada a unos cinco kilómetros al sur de la ciudad. Para llegar hasta allí, nosotros fuimos en coche, aunque se puede alquilar una moto o una bicicleta para acceder al recinto de este mausoleo imperial.

Así que madrugón al canto y hacia la Tumba de Tu Duc en coche. El levantarnos tan temprano, hizo que estuviéramos solos en el complejo. Fantástico. Según nos dijo nuestro guía, que se hacía llamar Luciano, la Tumba de Tu Duc es la mejor conservada y la más grande de Hué.

En la Tumba de Tu Duc

Luciano, nombre que adquirió en Cuba, nos explicó que Tu Duc gobernó entre 1847 y 1883, el reinado más longevo de la dinastía Nguyen. Sin embargo, nunca consiguió el favor de su pueblo que lo tachaba de pro-francés. También se hizo célebre porque no dejó descendencia, a pesar de que tuvo 103 concubinas. Lo tenía todo, vaya. Pese a todos estos avatares, Tu Duc logró construir una tumba espectacular, digna de la vida de lujo y riqueza que llevó a costa de su pueblo.

Flor de loto en la Tumba de Tu Duc

Los emperadores Nguyen eran como los faraones de Egipto. Primero vivían con todo el lujo imaginable en la Ciudadela de Hué, y en vida, se hacían construir estas espectaculares tumbas llenas de riqueza, palacios, pabellones, patios, estanques y jardines. Os podréis imaginar que esto no les hacía mucha gracia a los vietnamitas.

Vero en la Tumba de Tu Duc

No obstante, al emperador seguía a lo suyo, y su objetivo era ser recordado por su grandeza e intentaba dejar un legado mayor que el de sus sucesores. Para ello diseñaban sus propias tumbas a gusto y paladar, aunque todos los mausoleos disponían de elementos comunes como puerta de entrada, patio de honor, pabellón de la estela, templo y cementerio, que componen el camino del espíritu.

Pasear por la tumba es una gozada, más si cabe cuando no hay gente molestándote a tu alrededor. Si tenéis la ocasión de hacer un viaje a Vietnam, no os olvidéis de Hué y de sus tumbas imperiales. Yo le hice caso a Alberto y no me arrepiento. Deberíais hacer lo mismo.

Viaje a Vietnam – Saigón aka Ho Chi Minh City

Vero i Pau en Saigón

Por mucho que me esfuerzo en ponerlo difícil siempre acertáis el acertijo rápidamente. Esta vez el premio lo van a compartir JoCkEy y josecrem. Uno por decir Saigón y el otro Ho Chi Minh City. Enhorabuena a lo dos y muchas gracias al resto de participantes.

Parece que fue ayer, pero ya han pasado cinco meses desde que hemos vuelto de nuestro viaje a Vietnam y Camboya. Tras el parón navideño toca seguir con el relato de esta fantástica aventura, una historia que si no recuerdo mal, la dejamos en el capítulo de nuestra estancia en Nha Trang.

Retrato de Ho Chi Minh

Tras el punto y seguido, ahora toca hablaros de la espectacular Saigón, actualmente conocida como Ho CHi Minh City. Se trata de una ciudad tan llena de vida y atractivos que ha pasado directamente a mis 10 ciudades y lugares favoritos. Y eso que sólo estuvimos dos días y medio.

La primera jornada en la ciudad fue fabulosa. Nada más salir del aeropuerto comenzamos a ver la marea de motos, el ruido, miles y miles de comercios, el ambiente, los puestos callejeros. Asia en estado puro. Sin embargo, su pasado francés también la delata. Edificios coloniales y un ambiente selecto en su zona noble le dan a Saigón cierto aire parisino.

Catedral de Notre Dame en Saigón

El primer lugar que visitamos fue la imponente Catedral de Notre Dame. Este templo data de finales del siglo XIX, y aunque está construida con piedras de las canteras locales, está recubierta con azulejos rojos importados de Francia. En ese momento se estaba celebrando una boda, así que casi no pudimos curiosear por su interior. Por fuera es magnífica.

Justo enfrente se encuentra la Oficina Central de Correos. Se trata de uno de los edificios más bellos de la era colonial. En su interior se pueden observar mapas antiguos de Indochina y el omnipresente retrato del tío Ho.

Luego fuimos a hacer el check-in en el Duxton Hotel, y vivimos uno de los momentos más locos del viaje gracias a Alberto. No obstante, esa historia ya os la conté cuando os hablé de de nuestro paseíto en moto por Saigón.

Vero en la Pagoda del Emperador de Jade

La siguiente parada fue la Pagoda del Emperador de Jade, por lo visto una de las más veneradas de la ciudad Ho Chi Minh. Tiene varios niveles y altares. Merece la pena salir a la terraza para contemplar su tejado de varias alturas lleno de dragones y construido con tejas de cerámica verde. Misticismo, incienso, respeto, paz. Visita imprescindible.

Más tarde, Alberto tuvo la amabilidad de acompañarnos al Templo de Le Van Duyet y a la Pagoda de Vinh Nghiem. El primero estaba en obras y el segundo sólo lo visitamos desde fuera. Lo reconoceréis por sus ocho plantas.

Pagoda de Vinh Nghiem en Saigón

Para el primer día no estaba mal todo lo que habíamos visto. No obstante, todavía nos quedaban fuerzas para visitar el centro comercial Diamond Plaza. Su planta superior, llena de muchachada y videojuegos, me recordó un poco a Japón.

Por último, recorrimos Dong Khoi, la arteria con más glamour de Saigón. El cansancio pronto hizo mella en nosotros, así que nos dirigimos al hotel. Alberto por su parte nos invitó a una fiesta, a la que desgraciadamente no pudimos asistir por el agotamiento. Cerramos la jornada cenando en un restaurante llamado Kinh Bac en el que tuvimos que refugiarnos de un temido pero esperado elemento. El monzón.

Continuará…

Premios Bitacoras.com 2008 y Premio Blog del Día

Votar en los Premios Bitacoras.comMedio Oficial de los Premios Bitacoras.com

Tarde o temprano tenía que acabarse lo bueno. Cada vez queda menos para que se decidan los tres finalistas de cada categoría en los Premios Bitácoras.com 2008 y el pachinko se queda sin opciones. Una pena, pero es muy difícil que este blog pueda competir de tú a tú con los gigantes. Eso sí la ilusión y la alegría de haber estado ahí, ya no me la quita nadie.

En la categoría de mejor Blog de Viajes, he pasado del segundo al cuarto puesto, es decir, medalla de madera. El top tres está formado por Flapy, Kirai y Vida Surrealista del Viajante Sin Guía.

Además de los tres mejores, en la lista están muchos de mis blogs favoritos: Chicharrero por Hong Kong (6º), Genjutsu – Ilusiones diarias (8), Desde Saigón (16), Viaja Blog (19), Pepino (21), o Nihon mon amour (27).

Para mi sorpresa también he aparecido en la categoría de Mejor Blog Personal, donde ocupo el puesto 13 y en la de Mejor Blog Revelación, con el lugar número 22. Si queréis seguir votando por el pachinko, sólo tenéis que hacer click en el icono que hay arriba de este post o en el que está situado encima de la sidebar de la derecha.

Pero como en los premios Bitácoras ya no tengo nada que hacer, si queréis también podéis votar por el pachinko para que opte al Premios Blog del Día. Quién no se conforma es porque no quiere ;)

Viaje a Vietnam – La Pagoda del Perfume

Primera imagen del río Day

La primera vez que salimos de Hanoi fue para visitar la Pagoda del Perfume o Chùa Hương. En nuestro itinerario original no estaba previsto que pasáramos por allí, pero las lluvias caídas en Sapa, nos obligaron a cambiar el recorrido. Alberto insistió en que visitáramos la zona. No se equivocaba.

Vendedora de gorros cónicos

Para aquellos que estéis interesados en visitar la Pagoda del Perfume, debéis ir bien preparados, ya que a la cueva sólo se puede acceder en bote. Nosotros estuvimos más de una hora al sol en una barcaza de metal, por lo que es muy recomendable llevar protección contra el astro rey. Lo mejor es pertrecharse con un gorro cónico, crema solar, agua fresca y si tenéis problemas con la piel, llevaos también un parasol.

Hacia la Pagoda del Perfume

Sin embargo, el paisaje es de esos que recuerdas toda la vida. Primero subes en un bote a remo que te sitúa en el centro de un paisaje cárstico de ensueño. Recorres la serpiente, que es el río Day, atravesando un valle montañoso de formas muy peculiares. Todo es verde, frondoso, tranquilo.

Vero en la Pagoda del Perfume

Tras más de una hora, llegamos a la primera parada de nuestra excursión: la comida. Luego subimos al teleférico que te lleva arriba del monte Huong Tich. También se puede subir a pie, aunque nosotros optamos por hacer la bajada caminando. Es muy recomendable hacer uno de los dos trayectos andando, ya que hay un montón de pequeños templos y pagodas repartidos por la montaña. El momento teleférico lo recordaremos con cariño, ya que fue donde conocimos a Cathy y José Luis.

Bajada a la Pagoda del Perfume

Una vez arriba, es cuando realmente accedes a la Pagoda del Perfume. La imagen es espectacular, pues para acceder al lugar sagrado, debes bajar una escalinata de piedra bastante empinada que te lleva dentro de una gruta preciosa. Es allí donde está ubicado el altar principal y donde los fieles ofrecen sus respetos y ofrendas. Las formas de la gruta, el vapor de la condensación y el misticismo que la rodean, forman un lugar idóneo para las leyendas.

Regresando de la Pagoda del Perfume

Una vez exploramos el lugar sagrado, estuvimos varias horas descubriendo el monte Huong Tich y sus numerosos templetes. La vegetación y el paisaje son increíbles, seguro que os pararéis a hacer muchas fotos. El regreso en bote fue bastante más llevadero que el de la ida. El calor no apretaba tanto y la vuelta a casa de los botes nos dejó imágenes muy bellas. En resumen, una visita muy recomendable.

Viaje a Vietnam y Camboya – En moto por Saigón

YouTube Preview Image

Mientras continúo con la ardua tarea de seleccionar y subir al Flickr las fotos del viaje a Vietnam y Camboya, voy a poneros el vídeo de una de las experiencias más auténticas de estas vacaciones en Asia.

Acabábamos de llegar a Ho Chi Minh City. Se trata de la ciudad más importante del país y un auténtico enjambre de motos. Ya habíamos comprobado en Hanoi lo bestia que resulta el tráfico en Vietnam para un occidental. Saigón era un ejemplo mayor.

Después de hacer el check-in en el Duxton Hotel, quedamos con Alberto. Lo primero que nos preguntó fue: “¿Habéis subido ya en moto?” Nosotros con cara de sorpresa le dijimos que no. Acto seguido, hablo con un Xe Ôm y sin comerlo ni beberlo me encontraba subido en la moto de un tipo que no conocía de nada. Vero fue con Alberto. El resultado de ese paseíto es el vídeo que aquí os presento.

Aquí me tenéis a mí. Como Lars von Trier con cámara en mano. Subido a lomos de una moto, recorriendo las calles de Saigón hasta llegar a la Pagoda del Emperador de Jade.

La palabra caos se queda corta, aunque la experiencia fue muy divertida. Como dijo Alberto, no nos podíamos ir del país de las motos sin probarlas. Tenía toda la razón.