Mientras continúo con la ardua tarea de seleccionar y subir al Flickr las fotos del viaje a Vietnam y Camboya, voy a poneros el vídeo de una de las experiencias más auténticas de estas vacaciones en Asia.
Acabábamos de llegar a Ho Chi Minh City. Se trata de la ciudad más importante del país y un auténtico enjambre de motos. Ya habíamos comprobado en Hanoi lo bestia que resulta el tráfico en Vietnam para un occidental. Saigón era un ejemplo mayor.
Después de hacer el check-in en el Duxton Hotel, quedamos con Alberto. Lo primero que nos preguntó fue: “¿Habéis subido ya en moto?” Nosotros con cara de sorpresa le dijimos que no. Acto seguido, hablo con un Xe Ôm y sin comerlo ni beberlo me encontraba subido en la moto de un tipo que no conocía de nada. Vero fue con Alberto. El resultado de ese paseíto es el vídeo que aquí os presento.
Aquí me tenéis a mí. Como Lars von Trier con cámara en mano. Subido a lomos de una moto, recorriendo las calles de Saigón hasta llegar a la Pagoda del Emperador de Jade.
La palabra caos se queda corta, aunque la experiencia fue muy divertida. Como dijo Alberto, no nos podíamos ir del país de las motos sin probarlas. Tenía toda la razón.









