La Pequeña Amy Winehouse

Como os prometí en el primer post de este blog, además de mis viajes y mis historias, también iba a poneros cositas de esas que sólo se puede encontrar en Internet.

Así que ahí vamos con la primera entrega de ‘Mundo Bizarro‘…  hoy protagonizada por un personaje llamado La Pequeña Amy Winehouse.

Creo que esta pequeña artista va a ir directamente al estrellato, desbancando incluso a su tocaya. Si podéis aguantar estos dos vídeos entenderéis los motivos.

¿Cuál fue la primera vez qué subiste a un avión? En mi viaje a Japón

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Mucha gente le tiene auténtico pánico a volar, sino que le pregunten al bueno de M.A. Barracus del Equipo A.

Volar por primera vez es toda una experiencia. En mi caso fue muy heavy, ya que la primera vez que me tocaba subir a un avión era para realizar uno de mis sueños: el viaje a Japón.

La cuestión tiene varios agravantes, ya que debíamos volar el día después de nuestra boda, así que nos acostamos a las 6 de la mañana (borrachos por supuesto) y nos levantamos sobre las 8 y media.

Luego viajamos a Valencia. Ahí fue donde tomamos el primer avión de nuestra vida dirección París y de ahí al aeropuerto de Narita, muy cerca de Tokyo. En total, desde que salimos del hotel de Alcoy hasta que llegamos al hotel de Tokyo pasaron 25 horas.

¿La experiencia? Para mí muy positiva, me encantó. Además soy de esas personas que cuando suben a cualquier objeto con motor me quedo frito. Vero lo pasó un poco peor. Lo malo fueron las estrecheces de los aviones de Air France y que a veces te desesperas cuando no sabes que hacer o tu compañero de asiento duerme y tu quieres ir al baño.

¿Y tú, cuál fue la primera vez que subiste a un avión?

Viaje a India y Nepal, las vacunas que hacen falta y repelentes de mosquitos contra la malaria

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Una de las cosas que más nos atormentó a la hora de preparar el viaje a la India y Nepal fue el tema de las vacunas. La gente te suele acojonar mucho con el tema. Escuchas por primera vez palabra como malaria, antipalúdicos, o fiebre amarilla. La cosa impresiona.

Lo primero que debemos hacer es conocer bien el recorrido, las zonas que visitarás, los alojamientos y la época del año. Una vez hayas reunido toda la información, aquí tienes la lista de Centros de Vacunación Internacional por provincias, donde tendrás que pedir cita. Llama al menos dos meses antes del viaje, porque hay algunas vacunas que necesitan recuerdo.

Para el viaje a la India y Nepal nos tuvimos que poner las siguientes vacunas:

  • Hepatitis A y B, de estas debería estar vacunado todo el mundo independientemente de que viaje o no. Sendos pinchazos. Necesitan varias dosis de recuerdo.
  • Fiebres Tifoideas, estas las tomamos con una pastilla.
  • Tétanos-Difteria, un pinchacito más.
  • Antipalúdicos, en el Centro de Vacunación Internacional de Alicante nos facilitaron (vendieron bastante caras) pastillas Savarine contra la malaria. Estas capsulitas venían con instrucciones en perfecto francés. Tuvimos que tomar una dosis diaria comenzando un día antes de la llegada al destino y terminando el tratamiento tres semanas después de regresar a España.

Esto es lo que nosotros hicimos, siempre recomendados por el Centro de Vacunación Internacional.

En mi opinión es importante vacunarte, porque vas más tranquilo, sin embargo, más fundamental es evitar las picaduras de los mosquitos. Porque haber, lo que se dice haber, hay muchísimos y de tamaños considerables.

  • Debéis evitar salir entre el anochecer y el amanecer pues los mosquitos pican habitualmente durante este período. Si tenéis que salir por la noche llevar ropa con manga larga, pantalones largos, calcetines y evitar los colores oscuros, que atraen a los insectos.
  • Impregnar las partes expuestas del cuerpo con un repelente, nosotros utilizamos Relec Forte, y un aparatito de ultasonidos, que no sé si funciona realmente
  • Alojarse, si es posible, en un edificio bien construido y bien conservado, con tela metálica en puertas y ventanas. Si no se dispone de esta protección deben cerrarse las puertas y ventanas durante la noche.
  • Si los mosquitos pueden penetrar en la habitación, colocar una mosquitera alrededor de la cama fijándola bajo el colchón y asegurarse de que no esté rota y de que ningún mosquito haya quedado atrapado en el interior.
  • Pulverizar insecticidas, utilizar difusores de insecticidas (eléctricos o a pilas ) que estén provistos de pastillas impregnadas de piretrinas o hacer quemar en las habitaciones durante la noche serpentinas antimosquitos que contengan piretrinas.

Como sabéis este verano nos vamos de Viaje a Vietnam y Camboya, así que si nos podéis aconsejar perfecto.

Otros enlaces relacionados con el Viaje a la India y Nepal:

El Festival Internacional de Benicàssim (FIB) está envejeciendo tan mal como sus cabezas de cartel

En el FIB

El FIB cumple este verano catorce años, lo que en una persona normalmente se conoce como la edad del pavo. Mi primer Festival Inernacional de Benicàssim coincidió con la segunda edición. Todavía no entiendo como mis padres me dejaron ir y todavía entiendo menos la política que están llevando actualmente los hermanos Morán, responsables del evento.

El FIB tenía un ambiente familiar y muy entrañable. Además la gente no estaba en los campings como sardinas en latas. Si hace trece años, mientras disfrutaba de unos recién salido del horno The Chemical Brothers, me dicen que los cabezas de cartel del futuro serán Leonard Cohen o Siouxie sin los Banshees me pego un tiro. Con todo mi respeto hacia estos artistas y hacia el FIB, donde he pasado algunos de los mejores momentos de mi vida.

No entiendo a qué está jugando el FIB. Eran los auténticos reyes del verano, la competencia se iba quedando en el camino gracias a carteles con estrellas de la talla de The Jesus and Mary Chains, The Chemical Brothers, Stone Roses, Suede, Blur, Sonic Youth, Björk, Massive Attack, Primal Scream, Oasis, Pulp, Orbital, The Cure, Radiohead, Beck, Moby, Kraftwerk, Morrisey, Pixies, Franz Ferdinand o Depeche Mode. Sólo he citado cabezas de cartel, porque la lista de grupos extraordinarios que han pasado por el FIB es interminable.

Desde hace unos años la política de cartel del FIB ha cambiado radicalmente, no sé si porque sus responsables no quieren o porque no pueden. Quisieron cambiar de fechas para atraer a los jóvenes de toda Europa… y lo consiguieron. De hecho, las últimas veces que he ido había más extranjeros que españoles. Eso sí, la competencia se ha fortalecido y ha conseguido superar con creces a un FIB que se ha dormido en los laureles.

Varias teorías. Primera. No han sabido administrar la ventaja y el prestigio que han cosechado en los años anteriores. Segunda. Las condiciones físicas para aguantar un FIB deben ser de superatleta o de superpolitoxicómano. Me refiero a casi 40 grados en unos campings infrahumanos que no han sabido mejorar a lo largo de los años. Tercera. Precios para británicos, muy por encima de otros festivales.

Qué conclusión saco de todo esto. Que en estos momentos se están dedicando a ganar dinero a costa de los británicos. Los grandes touroperadores les venden una megafiesta a precio de risa, en un entorno que ni se imaginan en las islas. ¿Quién toca? Me da igual.

Así de crudo. El FIB aunque supere año tras año el número de asistentes ha perdido toda su magia. De traer a lo mejor de lo mejor a contratar estrellas superconsagradas hace años y que nada tienen que ver con el romanticismo con el que empezó esta aventura.

¿Opináis como yo o es que me estoy haciendo tan viejuno como los cabezas de cartel del FIB 2008?

Viaje a la India, las primeras impresiones

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El pasado verano estuvimos de viaje por India y Nepal. Fueron muchos meses de preparativos, sobre todo para mentalizarse.

Nosotros volamos con Alitalia haciendo el recorrido Valencia -Milán-Nueva Delhi, saliendo del destino a las 06:30 horas y llegando a las 22:00 horas de la India (tres horas y media menos en España).

A pesar de que cuando llegamos ya era de noche, el impacto térmico fue espeluznante. Nada más salir del avión notamos un golpe de calor brutal. Sabíamos que hacía calor ¿pero tanto? Cierto es que a los poco días de estar en India te acostumbras. Para que os hagáis una idea, a las diez de la noche estábamos a 33 grados a la sombra y con el 100% de humedad relativa.

La entrada al aeropuerto de Nueva Delhi nos pareció muy tranquila. Los funcionarios te miraban con muy mala cara, cosa que no entendíamos. Nada más llegar cambiamos 200 euros en rupias en el mismo aeropuerto. Luego descubrimos que habíamos hecho bien porque había mejor cambio que en los hoteles.

Tras salir a la zona de llegadas, comienzas a vislumbrar dónde estás. Decenas y decenas de personas con cartelitos esperan impacientes a que les digas que eres tú al que buscan, no obstante en la India son 1.100 millones de personas.

Una vez localizamos nuestro nombre, el chico nos subió hasta un coche que nos llevó al hotel. El mozo que aguantaba el cartelito trabajaba a su vez para el hombre que nos llevó al hotel, que su vez trabajaba para nuestro guía. Así funciona en la India ¿castas? No exactamente, pero la jerarquización en el trabajo es espectacular.

El hombre que nos acompañó en el coche hablaba muy bien el castellano y nos hizo las típicas preguntas que se pueden hacer a una persona que acabas de conocer. Se interesó por nuestra zona de España y nuestras costumbres. Nosotros le devolvimos las preguntas cortésmente.

Las dos cosas que más me llamaron la atención de nuestras primeras horas en la India fueron el tráfico caótico y lo verde que es Nueva Delhi. El tráfico merece una mención a parte, ya que hay miles y miles de coches, motos, rickshaws, triciclos circulando en todas direcciones, sin carriles delimitados, sin señales de tráfico, sin policía… el caos total. No entendíamos como no había accidentes, ya que en la India lo normal es pitar cuando quieres pasar. Luego nos enteramos que obtienes la licencia de conducir pagando, no pasas ningún examen, simplemente pagas, y cuanto más pagas más pronto obtienes el permiso de conducir.

Una vez llegamos al hotel gastamos nuestras primeras rupias en propinas (al chófer, a los maleteros…) una acción que no pararíamos de repetir a lo largo de todo el viaje.

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