No me puedo creer que a estas alturas no os haya hablado todavÃa del precioso complejo de Swayambhunath en Kathmandú. Fue una de las primeras experiencias que tuvimos en nuestro Viaje a Nepal y la verdad es que el lugar nos cautivó.
Swayambhunath es un auténtico privilegio para la vista. Esta ubicado justo en la cima de una colina desde la que se divisa gran parte del Valle de Kathmandú. Para acceder al complejo hay dos formas bien distintas. La primera opción es subir los 365 escalones pronunciadÃsimos, y nada aptos para cardÃacos. Se supone que los penitentes y los peregrinos suben por aquÃ. Pero lo más fácil y agradable es el acceso de los turistas, que está lleno de pequeños puestos de artesanÃa.
Según nos contó el guÃa, en Swayambhunath se encuentran edificios construidos con los tres tipos de arquitectura tradicional nepalÃ. El más popular es la estupa de Swayambhunath, también denominada el Templo de los Monos. Es un lugar precioso y un icono de la cultura de Nepal, inconfundible por los ojos pintados de Buda.
Si te olvidas de los turistas, Swayambhunath también tiene su lado mÃstico. Es el segundo lugar más sagrado para los budistas nepalÃes, sólo superado por Bodnath. Allà podréis encontrar una gran variedad de santuarios y templos, incluyendo un monasterio tibetano, un museo y una biblioteca.
En definitiva, un lugar muy agradable para pasar la mañana. Lleno de vida, con unas vistas espectaculares, souvenirs y artesanÃas a muy buen precio. Y por supuesto mucha espiritualidad. Muy recomendable.














Y, por lo que veo en la segunda foto, muy recomendable para las piernas.
@josecrem, la foto tiene truco. Nosotros subimos por el otro lado y nos pusimos ahà para la foto
¿A que da el pego?
lol Pau, te iba a decir “que mérito la segunda foto” pero después de leer el comentario
saludos !!
Jajajaja, @quicoto, si subo esas escaleras me quedo en el sitio
vaya que yo solo de verlo me canso jeje, por lo que cuentas me recuerda al acceso a Toledo para los turistas, la escalera electrica jaja
@txema, sà es que sufrir para nada es tonterÃa