Después de haber utilizado Hanoi para visitar el norte de Vietnam, la siguiente escala de nuestro viaje por Indochina fue Hue. Se trata de la antigua capital imperial, un distintivo que conservó hasta 1945. La ciudad reúne un gran número de monumentos que la hacen imprescindible en todo viaje a Vietnam. De hecho, los vietnamitas le tienen mucho aprecio a Hue, ya que es la ciudad que más recuerdos conserva de un pasado glorioso, a diferencia de Hanoi o Saigón.
El centro de Vietnam es muy diferente al norte. A medida que vas descendiendo hacia el sur el carácter de las gentes se va tornando más afable y la gastronomÃa más exquisita. La ciudad está atravesada por el rÃo Perfume, cuyo caudal permite acceder a algunos monumentos en bote.
Lo primero que visitamos de Hue fue la tumba de Tu Duc. Según el guÃa la mejor conservada y la más grande de cuantas rodean la ciudad. Nuestro Cicerón particular nos hizo madrugar para visitarla, y gracias al esfuerzo estuvimos solos en el complejo. Nos explicó que Tu Duc gobernó entre 1847 y 1883, el reinado más longevo de la dinastÃa Nguyen. Sin embargo, nunca consiguió el favor de su pueblo que lo tachaba de pro-francés. Pese a todos estos avatares, Tu Duc logró construir una tumba espectacular, digna de la vida de lujo y riqueza que llevó.
La siguiente parada en nuestra ruta por Hue fue la Ciudadela. Aquà tuve la mala suerte de que se me acabó la baterÃa de la Nikon D60 y tuve que echar mano de la compacta. No obstante, eso no impidió que este majestuoso complejo dejara de impresionarnos.
Para que os hagáis una idea de su grandeza, fue hecha a imagen y semejanza de la Ciudad Prohibida de PekÃn. En su interior gobernaron los emperadores de la DinastÃa Nguyen desde 1802 hasta 1945. Todo en la Ciudadela es de grandes dimensiones. No obstante, tiene un perÃmetro de 10 km. Es una pena que una parte del complejo amurallado quedara destruida por los bombardeos y los combates de la Guerra de Vietnam.
La tercera visita imprescindible de Hue es uno de los sÃmbolos del paÃs. La pagoda de Thien Mu o Dama Celestial tiene siete plantas y posa imponente sobre una colina, ubicada en una de las laderas del rÃo Perfume. Es un monumento precioso y lleno de misticismo. Su forma octogonal le dan un aire único y muy espiritual. En las inmediaciones hay un monasterio budista en el que pudimos ver en primera persona como funcionan este tipo de instituciones.
De Hue nos gustó todo. Sus monumentos, su gastronomÃa, sus bares de moda, su gente, sus paseos por el rÃo, su mercado central… Por gustarnos, nos gustó hasta el Hotel Saigón MorÃn, un antiguo edificio colonial en el que pudimos disfrutar de los ratos libres.



















unes fotos boniqes de veritat.
mare, veus com en el nou disseny es poden vorer les fotos més grans
sà ma grada.
Que recuerdos Hue… tengo muy buen recuerdo de esta ciudad, sus monumentos, la gente. Y como compañeros de viaje: Alberto y sus amigos de España, Luisa y Nuño.
Menudo calor que hacÃa por aquel entonces en el mes de abril, pero bien que mereció la pena la visita
Que chulo
Ahà faltaba alguna foto de gente jeje
Un saludo !
@macasol, m’alagre
@Javier, pues imagÃnate en agosto el calor que hizo
A última hora de la tarde llovió un poco y refrescó.
@Quicoto, no te fata razón, la coloco ahora mismo.
Justamente te iba a preguntar que cámara usabas, pero en la entrada me lo has respondido. Las fotos son maravillosas!!
Mi cámara (una compacta Casio Exilim) me ha dicho bye-bye y la semana que viene iré a comprarme una. Estoy dudando entre una reflex (unas fotos más buenas) o otra compacta (comodidad). No sé no sé…
Un abrazo!!!
@Nuria, ya llevaba un tiempo pensando en hacer una entrada con lo que comentas.
Me acabas de dar el empujoncito que me faltaba. En unos dÃas haré un post contando mi experiencia con las dos cámaras