Después de hablaros del divertidÃsimo curso de cocina en Hoi An, hoy voy a daros más detalles de esta ciudad costera del centro de Vietnam. Empezaré diciendo que es un lugar precioso, pero que a mà me pareció de los más masificados turÃsticamente. Quizás la fama que han alcanzado sus sastres tenga mucho que ver en esta aglomeración de turistas. Otro factor es la presencia de muchos japoneses, ya que en Hoi An hubo un asentamiento de mercaderes de Japón en el siglo XVI.
El centro de Hoi An es fantástico. Sus calles peatonales se pueden recorrer fácilmente. Un regalo para la vista, ya que concentran muchÃsimos atractivos. De hecho, el centro de Hoi An fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Gran parte de esta belleza la tiene su privilegiado enclave que lo convirtió en uno de los puertos pesqueros más importantes de Asia en los siglos XVI y XVIII. De esta época, han quedado casas preciosas que conservan todos los elementos de antaño y que se pueden visitar pagando algunos Dongs.
La primera parada en Hoi An es el centro neurálgico de la ciudad. Se trata del Puente Cubierto Japonés, un monumento construido en 1593 y que nos trasladó por unos instantes a nuestro viaje a Japón. Para atravesarlo se debe comprar una entrada que se vende en los alrededores. Desde aquÃ, comienza la calle Tran Phu, que está repleta de sastrerÃas, tiendas de souvenirs, templos de varias creencias y las preciosas casas y Salas de Reuniones de Congregaciones Chinas. Merece la pena pagar un poco de dinero para visitarlas.
También es muy recomendable patear un poco por las calles circundantes. Tran Phu, Nguyen Thai Hoc, Bach Dang, Le Loi… calles de nombres muy extraños, pero con las que os familiarizaréis enseguida. Además de los monumentos históricos, es muy gratificante moveros por el Mercado Central y el paseo fluvial del rÃo Thu Bon.
Pero si algo ha hecho célebre a Hoi An son sus sastrerÃas. Los turistas agudizan el arte de regateo para sacar trajes a medida a buenos precios. Para que os hagáis una idea. Vero llevaba una foto de un vestido de Oscar de la Renta que le calcaron por unos 40 dólares. Las medidas se las tomaron una tarde y en menos de 20 horas lo tenÃa terminado. La tienda a la que fuimos se llamaba My My, aunque hay muchÃsimos donde podéis encontrar lo que queráis. Trajes de caballero, corbatas, pijamas, quimonos… Por si fuera poco, muchas de estas sastrerÃas entregan las prendas acabadas en el hotel donde se hospeda el turista.
¿Os parece una ciudad poco atractiva? Pues para añadir más pimienta a este guiso, tenéis una ciudad joven y muy animada cuando cae la noche. Está repleta de pubs y bares entre los que destacarÃa Before’n'now de la calle Le Loi. Buena música y una decoración sensacional nos hicieron repetir tres veces.
Además, vimos a muchas de las chicas que participaban el el certamen de Miss Vietnam y acabamos una noche, junto a José Luis, Cathy, Angelo y Sara, en la feria más bizarra que os podáis imaginar. ¿Alguien da más? Pues sÃ, una de las playas más fantásticas de todo el centro de Vietnam justo delante del hotel Hoian Beach Resort, donde probé por primera vez el arte del masaje vietnamita.















SÃ, Hoi An lo tiene todo: es un pueblo bonito por el que pasear, con casas históricas, sastres buenos y baratos, una de las mejores lÃneas de playas de Vietnam y marisco delicioso. Es por todo ello, por el conjunto, que Hoi An es tan atractivo.
Ojala pueda volver algún dÃa.
Pues si que parece buen sitio. Yo por desgracia aún no he estado…pero pronto!
Saludos!
@Alberto, seguro que vuelves. La verdad es que para lo pequeño que es Hoi An, tienes un montón de cosas que ver y hacer, sobre todo en el centro.
@Chiqui, puedes aprovechar tu paso por Japón para darte una vueltecita por Vietnam
Happy end?
Jajajaja, mira que te gusta meter leña al fuego @Bea.
Ya sabes que no
Lo sé, lo sé
hola. Cuando estuve en Hoi An no pude controlar mis ansias de consumo y me compré un abrigo. Escogà el modelo y la tela y en 24horas lo tenÃa listo. Increible !!!
Esther
@missviajes, yo pude contenerme porque hacÃa mucha calor y me dio un poco de pereza empezar a probarme trajes
No obstante, merece la pena tener más paciencia que yo.