Hoy hace uno de esos dÃas bochornosos, un calor insoportable que nos ha regalado este comienzo de verano. Iba por la calle y he pensado en poneros unas imágenes fresquitas de Amsterdam, que nos vendrán de maravilla para apaciguar el sofoco. Cuando estuve en la capital holandesa me prometà a mà mismo que nunca viajarÃa en invierno por el frÃo que pasamos. Ahora echo la vista atrás y añoro esos momentos.
Sin duda, una cosa que destacarÃa de Amsterdam son sus colores. A pesar del frÃo, los tulipanes rebosan esplendor y viveza. Una ciudad magnÃfica para perderse entre la gente y por sus calles.
Las bicicletas también son de colores. Gigantes, tamaño holandés. Ocupan un lugar destacadÃsimo del tráfico de Amsterdam. Para mà se ha convertido en una de las ciudades más concienciadas del mundo en este aspecto.
El amor que tienen los holandeses por las flores es digno de destacar. Preciosos los mercados y puestos callejeros, engalanados de flores de unos colores magnÃficos.
Aunque si por algo es famoso Amsterdam, es por su Barrio Rojo y sus coffee-shops. Hasta el más sórdido de los locales tiene un motocarro con colores relucientes.
















Ya sabes que estuve hace nada en Holanda. Las entradas en el blog ya llegarán. Pero si te adelanto que Amsterdam me decepcionó un poco… Además, me llevé la gran desilusión de no ver prácticamente tulipanes (sólo al llegar al aeropuerto, en un puesto de flores).
Ya os contaré!
Un abrazo!
Vaya… a mà si que me gustó mucho, quizás porque sólo habÃa viajado por Asia y necesitaba un cambio.
Reconozco que el primer dÃa estuvimos un poco perdidos, pero a partir del segundo le tomamos el ritmo a la ciudad y nos encantó.
Bueno, espero tus relatos