Llevaba un rato haciendo zapping, sin sentido, esperando a que me entrara el sueño. Harto de cambiar de canal, he revisado el Twitter, antes de apagar el ordenador, y he visto que Andrés Montes se habÃa ido para siempre.
En mi casa siempre me han dicho que malo es el dÃa en el que todo el mundo habla bien de ti, porque significará que estás en una caja de pino. Y eso posiblemente sucederá durante toda la jorada de hoy con la figura de Andrés Montes.
Los lectores de el pachinko sabéis que de vez en cuando escribo algún post largo y tedioso sobre NBA. Sé que ninguno de vosotros los leéis, pero yo disfruto mucho redactándolos. La NBA es una de mis grandes aficiones y lo es, en gran medida, gracias al tándem Montes-Daimiel.
Muchos presumen de ver los partidos desde la época de Ramón Trecet. Es cierto que vi alguno, pero de eso hace siglos y era todavÃa un niño. La verdadera pasión, la afición, las noches en vela, vinieron con las retransmisiones de Andrés Montes y los comentarios de Antoni Daimiel. Eran una bocanada de aire fresco, diferentes, muy dinámicas, divertidas, mordaces… como decÃa Montes that’s entertainment. Hubo noches que mientras todos dormÃan y soñaban, yo reÃa y reÃa sin parar mientras escuchaba las paridas y los chismes que iban contando.
Quizás Andrés Montes no gustaba a todo el mundo, quizás fuera demasiado especial para las audiencias del fútbol, quizás se excedÃa con sus bromas, pero lo que no se le podrá reprochar jamás es que tenÃa un sentido del humor y una visión de la vida muy optimista. Cuántas veces repetÃa aquello de “porque la vida puede ser maravillosa”.
Hoy se va para siempre. Los que nos enganchamos a la NBA gracias a él, ya lo echábamos de menos en las madrugadas de basket de estos últimos años. Cuando oÃa la sintonÃa, siempre esperaba verlo con su pajarita y un chaleco horroroso mientras soltaba aquello de “buenas noches, bienvenidos al club, al curso baloncestÃstico…” Ya no es lo mismo.
No obstante, aunque hoy me vaya triste a la cama por la muerte de una persona a la que ni conozco, me quedo con su espÃritu optimista y con los recuerdos de los grandes momentos que pasé viendo sus retrasmisiones. Adiós, Andrés Montes, adiós jugón. Descanse en paz.











Pues si, se va uno de los grandes. Siempre nos quedarán en el recuerdo sus retransmisiones, pajaritas, chalecos y sentido del humor. Muy grande!
@j08433, un crack, sólo de pensar en sus motes de la NBA esbozo una sonrisa
Pues sÃ, se nos va un grande, bonito homenaje en estas lÃneas que has escrito y como comentas yo tambien me incluyo en ese grupo de gente que nos engancho él a la NBA con sus “aerolineas jordan” y sus giños sobre la vida, música y cine combinado con la narración. Curioso que nos afecte la muerte de alguien que no le conocemos en persona, creo que eso se llama admiración por algu¡en
- Un saludo
@zeke, bienvenido a ‘el pachinko’.
Cuanta razón en tus palabras, es admiración. Lo echaremos de menos, porque nadie conseguirá hacernos sonreÃr como él mientras vemos el basket.
Me he quedado tan sorprendido como tu. Siempre lo llevaremos presente en nuestra mente con su estilo tan peculiar de narrar los partidos. Tambien recuerdo algunas madrugadas viendo esas finales NBA con Daimiel, que crack.
Descansa en paz.
@Javier, un tipo único y peculiar que ha dejado mucha huella. Una pena
Yo me enteré ayer, y eso, de qué ha muerto? Porque era muy joven,no?
A ti es que te encantaba, eh Pau, me acuerdo de cuando veias los partidos en Benimaclet escuchando al jugon…
@DJB, no me he enterado de qué la ha palmado, pero 53 años son pocos la verdad.
Esos momentazos en Benimaclet eran mÃticos
Por lo visto estaba delicado de salud desde siempre… pero él desde luego no lo habÃa dejado entrever nunca (de cara al público).
Yo soy más bien de la época de Trecet, a Montes le descubrà mucho después, pero creo que para muchos supuso lo que para mà Trecet y Hector Quiroga antes: los que te meten el gusanillo en el cuerpo.
Un palo gordÃsimo, desde luego, de esas cosas que lees y no te puedes creer. Por lo menos tuvo el gustazo de despedirse después de otro momento histórico del baloncesto español.
@Curro, me quedo con tu última frase, el tÃo disfrutó como un enano con lo del Oro de Polonia.
Trecet y Quiroga, vaya pareja, ahora el primero y el hijo del segundo trabajan para Marca.