Una de las principales ventajas tecnológicas de Japón es su sistema de transporte, sobre todo los trenes. Todo lo que os cuenten sobre su eficiencia, puntualidad y pulcritud es poco. En una ciudad tan grande como Tokyo conviven varias compañías de transporte que llegan incluso a compartir vía. No es el caso de la Yurikamome line, la famosa línea de trenes sin conductores.
La Yurikamome line es un tanto peculiar comparada con otros trenes de la ciudad. Fue inaugurada en 1995 y desde entonces une la zona de Shimbashi, donde estaba nuestro hotel en Tokyo, con las islas artificiales de Odaiba y la bahía de la capital nipona.
Este línea de trenes no está incluido en el célebre Japan Rail Pass, aunque merece la pena pagar los 310 yenes que vale un trayecto hasta Odaiba. El hecho de que sea completamente automatizada, y de que no haya conductor, permite contemplar las vistas de Tokyo más fácilmente. Eso sí, tendréis que estar espabilados, porque todo el mundo se quiere sentar en las filas de delante.
La precisión de este tren es bastante espectacular. No se desvía ni un centímetro de las paradas que tiene establecidas. De hecho, para acceder al tren de la Yurikamome line, tienes que esperar a que se abran las barreras y luego las puertas.
Lo mejor, sin duda, son las vistas y el ambientillo futurista que se respira en la zona. El Rainbow Bridge, el edificio de la Fuji TV o recientemente el Gundam gigante son algunos de los atractivos que veréis gracias a la Yurikamome line. ¿Te atreverías a probarla?
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Información práctica en la web de la Yurikamome line






















